A dos meses y medio del puntapié inicial del Mundial 2026 -con el duelo inaugural entre México y Sudáfrica en el mítico estadio Azteca-, el clima de Copa empieza a tomar forma también fuera de la cancha. Y como ya es costumbre en el fútbol argentino, la previa no solo se juega con la pelota, sino también desde la tribuna, donde las canciones funcionan como identidad, pertenencia y combustible emocional. En ese terreno, un nombre comienza a ganar protagonismo otra vez: Pablo Quintana, en redes conocido como Palmito.
El artista, que ya había logrado meterse en el corazón del hincha y en el vestuario de la Selección durante la Copa América 2024, volvió a la carga con una nueva canción que en cuestión de horas se viralizó en redes sociales y empieza a perfilarse como uno de los primeros himnos no oficiales rumbo al Mundial. No es casualidad: su antecedente inmediato fue nada menos que aquel “ganar otra copa con Leo es lo que imagino…”, coreado por los propios jugadores en los festejos del título continental.
Lejos de achicarse por la exposición .y también por las críticas-, redobló la apuesta. “El hate está siempre, pero sinceramente ya me chupa un huevo, ja”, resume con naturalidad. Con esa misma lógica, volvió a tomar un clásico popular, lo reversionó en clave cancha y apostó a repetir la fórmula: una melodía reconocible, un mensaje directo y el objetivo claro de llegar, una vez más, al oído del plantel.
En diálogo con , el hincha de Rosario Central repasa su recorrido, el detrás de sus canciones y el impacto inesperado que tuvieron en el mundo del fútbol. En un escenario donde las redes sociales acortan distancias y amplifican cualquier fenómeno, su nueva creación ya empezó a ganar terreno. Y mientras el Mundial se acerca, crece la ilusión de que el tema trascienda la pantalla, baje a la tribuna y, por qué no, vuelva a meterse en la intimidad del vestuario.
¿Opiniones de esta canción de @palmitomusica?
-El video explotó en redes: ¿cómo lo estás viviendo?
-Estoy a pleno, pero tranquilo en casa. La verdad es una locura, todo el tiempo hay novedades, noticias, mensajes… Es un ritmo constante, pero me gusta.
-Ya habías pasado por algo similar con el video de 2022 y después con la Copa América 2024…
-Sí, en 2024 hice el de la Copa América y le fue muy bien. Tuve la “bendición” de los jugadores, que básicamente la cantaron. Incluso me escribió gente cercana al plantel, así que fue una experiencia increíble.
-¿Qué te motivó a sacar este nuevo tema? ¿Sentiste que le ganaste de mano al resto?
-No sé si fui el primero, capaz ya hay otros dando vueltas, pero sí siento que este explotó bastante. Lo hice pensando en que lo de la Copa América había funcionado y me gustó la idea de volver a ponerle música a la Selección. La música es clave, funciona como un grito de guerra. Es el nuevo grito de guerra. Pensé en algo bien popular y ahí salió la idea de la cumbia.
-El tema tiene una base muy reconocible…
-Sí, es “No me arrepiento de este amor” de Gilda. Es un temón, muy de cancha. Yo soy hincha de Central y allá se canta, pero también en otros clubes. Probé y por suerte está funcionando.
-Hablando de cancha: ¿qué lugar ocupa el fútbol en tu vida?
-Total. Soy hincha de Rosario Central, volví hace poco a la cancha contra Banfield y fue increíble, justo entró Di María y cambió el partido. Yo soy de Buenos Aires, así que no es fácil ir siempre, pero trato de ir al menos una vez por mes.
-Se nota que hay cultura de tablón en lo que hacés…
-Sí, totalmente. Jugué y miré fútbol toda la vida. Me encantan las canciones de cancha, la murga, me sé temas de todos los clubes. Vengo de Boedo, escuché canciones de todos lados, incluso algunas más picantes, ja. Soy futbolero de verdad.
-¿Te tocó recibir críticas por hacer este tipo de contenido desde redes?
-Sí, el hate está siempre. Sinceramente ahora ya me chupa un huevo, ja. En la Copa América me afectó un poco, pero ahora ya estoy más curtido. Entiendo que desde afuera se vea como “un pibe con la guitarra en un departamento”, pero yo sé lo que es la cancha. No voy a fingir algo que no soy para encajar.
-¿Te afectó mucho en su momento?
-En el momento sí, porque uno está sensible, con expectativas. Querés que guste, que llegue a los jugadores. Y por suerte llegó, que es lo más importante. Pero a veces te levantás y leés un mensaje bardeándote y te pega. Hoy ya lo entiendo como parte de la exposición.
-El objetivo, entonces, es que la vuelva a cantar la Selección…
-Sí, es el sueño. Si los jugadores se sienten representados por algo que escribí, eso ya paga todo. Es el mejor “antídoto” contra cualquier crítica.
-Además, ya tenés antecedentes de que eso puede pasar…
-Claro, y eso ayuda. También tengo la suerte de que los medios me están dando lugar, así que creo que de alguna forma les va a llegar. Después depende de si les gusta o no, pero yo ya estoy contento porque a la gente le está gustando mucho.
-En términos económicos: ¿este tipo de canciones son rentables?
-Directamente no tanto, porque al ser una reversión no tenés todos los derechos. Pero indirectamente sí: me dio muchísima exposición. A partir de eso empecé a trabajar con marcas, hacer canciones personalizadas, para eventos, cumpleaños, casamientos.
-Ahí aparece tu proyecto…
-Sí, estoy armando The Jingle Factory, que apunta a eso: canciones a medida. La gente ve que puedo hacer esto y quiere la suya, así que se abrió un mercado muy interesante.
-¿Te ves viajando al Mundial?
-Me encantaría, pero me negaron la visa, tanto antes como ahora. Es una contra importante. Si la canción explota mucho capaz aparece alguna posibilidad, pero no me hago ilusiones. Si no, lo viviré desde acá.
-¿Llegaste a hablar con algún jugador?
-Directamente no, pero sé que el tema llegó al grupo. Por lo que me contaron, Rodrigo De Paul lo recibió a través de un contacto y de ahí circuló. Con eso ya estoy más que satisfecho.
-La cantaron en todas partes…
-La versión completa la subí ayer a TikTok y ya tuvo muchísimas reproducciones. También varios medios se interesaron, así que viene todo muy rápido.
-Bueno, se viene otra historia fuerte entonces…
-Ojalá. Yo ya estoy feliz con lo que está pasando.




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