La derrota frente a Argentinos Juniors en el Estadio Diego Armando Maradona, pegó fuerte en Lanús (y no necesariamente por el 2-1 negativo). La caída frente al Bicho dejó un clima espeso, con fuertes reclamos contra el arbitraje de Nicolás Lamolina y una sensación de injusticia que desbordó a varios protagonistas.
Entre la bronca de los jugadores, las críticas al siempre pmico VAR y la autocrítica por un partido que se escapó en pocos minutos, el equipo de Mauricio Pellegrino terminó envuelto en una noche cargada de pmica, tensión y muchas cuentas pendientes en La Paternal.
«Te mienten en la cara»
El enojo de Lanús tiene un punto de partida claro. Apenas comenzado el segundo tiempo y con el marcador igualado (0-0), Ramiro Carrera cayó dentro del área tras un forcejeo: un rechace que queda corto, Román Riquelme lo tomó al jugador desde arriba y también hubo contacto abajo, en una acción en la que el volante terminó en el piso y reclamó penal. Para el árbitro Nicolás Lamolina no hubo infracción y el VAR tampoco intervino.
Esa decisión fue la que desató la bronca. El propio Carrera, que ya arrastraba fastidio por un penal no sancionado ante Newell’s hace un par de fechas, explotó tras el partido: “Re caliente, esa es la verdad”, dijo, y profundizó su enojo con la decisión tomada: “Mucha bronca, calentura, impotencia, porque cuesta a veces creer algunas cosas… Te mienten en la cara, entonces a uno le duele”, disparó.
Incluso, con ironía, disparó: “Un fenómeno el árbitro, la verdad que yo le pongo un diez”. Más allá de la pmica, la jugada marcó un quiebre emocional en el partido y dejó al Granate con la sensación de que pudo haber cambiado el desarrollo del encuentro.
Las declaraciones completas de Carrera
Esa misma bronca que recalca en la entrevista le terminó jugando en contra: por sus protestas vio la quinta amarilla y se perderá el próximo partido ante Platense. La amonestación no fue por una acción de juego, sino producto de la calentura del momento, aunque le permitirá llegar limpio a un duelo clave como el clásico frente a Banfield.
Izquierdoz y el VAR en la mira
El capitán y palabra autorizada, Cali Izquierdoz, tampoco esquivó la pmica y fue más allá: cuestionó directamente al VAR y a su responsable, Sebastián Habib. “Si lo llaman para eso, ¿por qué no lo llaman para la otra también?”, se preguntó, refiriéndose a la mencionada jugada de Carrera y a la que, minutos más tarde, derivó en el penal para el 2-0 de Argentinos.
En la previa del segundo gol del Bicho, hubo un centro atrás de Nicolás Oroz que impactó en la mano de Tomás Guidara dentro del área de Lanús. En esa acción, el VAR sí intervino, llamó a Lamolina, el árbitro revisó la jugada y sancionó penal. Esa diferencia de tratamiento es la que generó el malestar generalizado en los jugadores del Grana.
Y dejó una frase que resume su disconformidad: “La disparidad de criterios eso me mata, porque no sabés cuándo confiar”. Pese a la bronca del momento, hizo autocrítica: reconoció que el local fue superior en el primer tiempo y que el equipo reaccionó tarde tras dos golpes seguidos en el complemento por parte de López Muñoz y Oroz, los cuales terminaron condicionando el resultado.
Pellegrino, entre la crítica y el análisis
El Flaco Pellegrino intentó bajar el tono, aunque también marcó errores. “El equipo luchó hasta el final, empujó y tuvo reacción. Esa es la mejor imagen que dimos”, analizó. El DT señaló un momento clave: “Hubo 10 minutos del segundo tiempo que no estuvimos», explicó, en clara referencia al lapso en el que Argentinos convirtió sus dos goles.
En ese tramo, Lanús perdió solidez y no logró contener la agresividad del rival. Además, explicó que la salida de Medina fue por haber recibido una tarjeta amarilla sobre el final del primer tiempo (el uruguayo Gonzalo Pérez ingresó en su reemplazo).
Con un calendario apretado por delante y la Copa Libertadores como el gran objetivo a alcanzar, el mensaje fue claro: dar vuelta la página rápido y enfocarse en lo que viene.



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