Mucho más que un paso en falso. No fue la noche de Estados Unidos, que si bien tuvo un buen inicio y parecía hacerle frente al conjunto belga terminó mostrando una muy mala imagen en lo defensivo. La diferencia estuvo ahí, en la defensa de un equipo y otro, ya que en lo demás el equipo yankee no estuvo tan mal como para perder por 5 a 2.
Un amistoso preparativo de cara al Mundial 2026 que le deja muchas conclusiones a Mauricio Pochettino, que justamente planeó una fecha FIFA con rivales de este nivel (el otro es Portugal) para tratar de dar un nuevo paso hacia adelante, pero el primer juego de este sábado terminó siendo un retroceso. No se vio al Estados Unidos de otros partidos, que venía de cinco victorias consecutivas, se vio a uno muy frágil, con dudas en el fondo y que pedía a gritos el pitazo final.
Y eso que en la primera mitad había sido un encuentro bastante parejo, con un leve dominio de la visita. McKennie marcó el primero del partido tras un gran tiro de esquina de Antonee Robinson, quien volvió a jugar con esta camiseta luego de 495 días, y los europeos llegaron al empate a los 45′, de la mano de Debast.
Hasta ese momento no parecía que pudiera darse un desenlace como el que terminó dándose: la visita fue ampliamente superior y muy efectiva. Cada llegada era un gol o casi gol: Onana puso el 2-1 a los 53′, De Ketelaere el 3-1 -de penal- a los 59′, Lukebakio el 4-1 a los 68′ y nuevamente el delantero del Benfica el 5-1 a los 82′.
Poco importó el descuento de Patrick Agyemang cuando se acercaban los 90 minutos. Un baldazo de agua fría para los de Pochettino, que ahora tendrán que verse las caras con Portugal. El técnico argentino se fue fastidiado por el resultado y por el desempeño (sobre todo el defensivo) del equipo. Tendrá que levantar cabeza con la selección lusa, que también llega en gran nivel y amenaza con agudizar los problemas defensivos del combinado de las Barras y Estrellas.



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