
Fue su Ángel de la guarda, el hombre que apareció para rescatar un triunfazo y llevar a su equipo a lo más alto de la Zona B de la Primera Nacional. Fue el héroe de zarpazo que Tristán Suárez dio en Isidro Casanova. Fue el autor del 1-0 con el que el Lechero venció a Almirante Brown, sostuvo su invicto en el campeonato y lo llevó a alcanzar a Gimnasia de Jujuy en la cima del grupo.
Tristán estiro su gran comienzo en la temporada. Lo hizo porque halló en Ángel Almada al goleador de la tarde. Lo hizo porque supo aguantar. Lo hizo porque Joaquín Bigo apareció en los momentos indicados para salvar las papas y llevar los tres puntos rumbo a Ezeiza.
El gol del duelo fue bien temprano. A los 5’ del PT, Nicolás Fernández recuperó alto una pelota, Kevin Colli tiró el centro y el 11 anticipó al defensor para superar la presencia de Bruno Galván en el arco. A partir de ahí, se armó un encuentro parejo, en el que se repartieron la pelota y los dos crearon situaciones para convertir. Sin embargo, la Fragata no estuvo fina en los últimos metros y, como si fuera poco, el arquero rival estuvo impasable.
Tristán tiene su Ángel.

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