Carlos Alcaraz ha evitado que Europa quedara al borde del abismo en la Laver Cup 2026tras imponerse a Taylor Fritz en un partido marcado por los cambios de dominio, varias bolas de partido salvadas y un super tie-break que ha sostenido las opciones de su equipo en la competición.
El murciano ha derrotado a Taylor Fritz por 6-3, 4-6 y 13-11 en el O2 Arena, después de salvar varias bolas de partido, un resultado que ha mantenido a Europa con opciones reales de ganar la Laver Cup 2026.
El español ha asumido un encuentro decisivo para el Team Europe con un inicio de gran precisión. Ha logrado un break en el arranque, ha combinado dejadas, globos y golpes de derecha, y ha encontrado especial solvencia con el revés antes de perder el servicio en el sexto juego.
Fritz ha aprovechado ese momento para equilibrar el primer parcial, pero Alcaraz ha reaccionado de inmediato y ha vuelto a imponer sus recursos desde el fondo de la pista. Además, ha cerrado la manga con autoridad y ha dado la impresión de encaminarse hacia una victoria cómoda.
El segundo set ha alterado por completo el desarrollo del partido. Fritz ha ganado profundidad en sus golpes y ha detectado las fisuras en el juego de Alcaraz, que ha acumulado errores no forzados y ha tomado decisiones deficientes en la selección de tiros.
La igualdad ha llevado el duelo al super tie-break, donde el español ha cambiado su planteamiento. Ha reducido la velocidad de sus golpes, ha trabajado cada intercambio con mayor paciencia y ha ordenado un juego que hasta entonces había alternado momentos de brillantez con fases de descontrol.
Alcaraz ha alcanzado una renta de 5-1, aunque Fritz ha vuelto a entrar en el partido gracias a su perseverancia. Con el marcador igualado a seis, el murciano ha encontrado un saque abierto y un revés paralelo que le han permitido tomar dos puntos de ventaja.
El estadounidense ha salvado una pelota de partido al resto y ha prolongado un desenlace con oportunidades para ambos jugadores. El encuentro ha reunido golpes de alta dificultad y puntos de partido levantados en un O2 Arena que ha seguido cada intercambio ante la trascendencia del resultado.
Alcaraz ha encontrado inspiración en los instantes en que parecía más comprometido. El triunfo ha dado aire a un Team Europe que afrontaba una situación crítica antes de la salida a pista de su principal referencia.
La victoria también ha reforzado la confianza del español tras un partido de altibajos y elevado desgaste competitivo. Alcaraz ha sostenido a Europa en la Laver Cup 2026 después de imponerse en uno de los desenlaces más exigentes del torneo.
Los tres récords que Carlos Alcaraz ha conseguido lograr antes que Rafa Nadal.
Con este triunfo el tenista murcianoha igualado aRoger Federer en la clasificación histórica de puntos obtenidos en la competición. El suizo llegó a 18 tras 12 encuentros, con ocho victorias y cuatro derrotas, todas ellas en dobles; Alcaraz ha necesitado 10 partidos para alcanzar esa cifra, con ocho triunfos.
Carlos Alcaraz ha formado pareja con Jakub Mensík para dar a Europa una ventaja de 3-1 al término de la primera jornada de la Laver Cup en el O2 Arena de Londres. El triunfo del viernes sitúa al equipo europeo por delante antes de que los partidos del sábado repartan dos puntos y los del domingo, tres.
Alcaraz y Mensík han derrotado a Alexander Búblik y Taylor Fritz por 6-4 y 6-4 en 1 hora y 28 minutos. La victoria ha cerrado la jornada inaugural con Europa al frente y ha sido el primer encuentro de dobles disputado en esta edición.
El partido ha tenido dos tramos diferenciados, ya que Búblik y Fritz han dispuesto de varias opciones de rotura en los primeros juegos, pero Alcaraz y Mensík las han neutralizado antes de quebrar el servicio rival y adjudicarse el primer set.
La segunda manga ha comenzado con una rotura de la pareja europea, que ya no ha cedido la iniciativa. El resultado ha dejado como única derrota europea del viernes la de Mensík frente a Brandon Nakashima, mientras que Alexander Búblik ha cerrado el día con dos derrotas en sets corridos.
La ventaja de dos puntos no decide el torneo, pues los cuatro encuentros programados para el sábado valdrán dos puntos cada uno, y los cuatro del domingo otorgarán tres, una distribución que mantiene abierta la competición pese a la renta obtenida en la primera jornada.
El escenario reproduce varios elementos de la Laver Cup de 2025 en la que Europa también terminó aquel primer día con un 3-1, Alcaraz y Mensík jugaron juntos el primer dobles del viernes y Taylor Fritz estuvo en la pareja rival, entonces acompañado por Alex Michelsen. Europa acabó perdiendo el título en aquella edición y este año, la ausencia de Michelsen ha dado entrada a Búblik junto a Fritz en el primer duelo de dobles de la jornada inaugural.
El sábado están previstos los estrenos en individuales de Alexander Zverev, Taylor Fritz, Alex de Miñaur y Alcaraz. La jornada concentrará buena parte de la disputa por la ventaja con la que ambos equipos afrontarán el último día.
El resultado amplía el balance de Alcaraz en la competición por equipos, ya que el murciano acumula 16 puntos para Europa en sus tres participaciones en la Laver Cup, un registro que le deja a dos de Roger Federer en la clasificación histórica.Roger Federer ocupa la tercera plaza con 18 puntos. Por delante figuran Alexander Zverev, con 21, y Jack Sock, con 20.
Carlos Alcaraz y Serena Williams coincidieron en la pista central del US Open en la modalidad de dobles mixto y atrajeron la atención del público en Nueva York.
Alcaraz alcanzará a Federer si gana el sábado su partido individual y todavía puede acabar como el jugador con más puntos de la historia del torneo, en función de los resultados de Zverev, que llega al torneo como el vigente campeón de Roland Garros y del US Open.
Carlos Alcaraz ya ha elegido a su GOAT. Lo hizo en Londres, durante la ceremonia de la foto de familia en Greenwich, en los actos previos a la Laver Cup. Y la respuesta ha sorprendido a más de uno: Novak Djokovic.
“Para mí Nadal era un referente cuando era niño, alguien a quien aspiraba a ser, pero en términos de números, no hay duda de que el GOAT es Djokovic porque lo ha ganado absolutamente todo, no una, sino dos veces”, ha explicado el murciano.
La respuesta llama la atención por la relación de Alcaraz con Rafa Nadal, con quien formó parte del equipo español en los Juegos de París 2024. El tenista ha reconocido en numerosas ocasiones la influencia del mallorquín en su carrera, y el propio Nadal ha llegado a definirle como “una leyenda de nuestro deporte”.
Los números mandan
El criterio de Alcaraz es el palmarés. Djokovic terminó su carrera con 24 títulos de Grand Slam, por los 22 de Nadal y los 20 de Roger Federer. Además, ha completado varias veces el conjunto de los grandes títulos del circuito, y eso es lo que más pesa para el español.
Alcaraz, que tiene 23 años y es el jugador más joven en ganar los cuatro Grand Slams, mantiene con Djokovic un cara a cara de 5-5. Entre esos duelos hay partidos ya históricos: la final de París 2024, su primer Wimbledon en 2023 o la final de Cincinnati de ese mismo año, considerada la mejor final de un Masters 1.000 de la historia.
El español le ganó al italiano en la final y dejó una jugada que deleitó a los espectadores
En sus declaraciones a la BBC, Alcaraz también habló de Jannik Sinner, actualmente lesionado. “No le suelo enviar muchos mensajes, pero sí le escribo a veces cuando ha ganado algo, y le escribí más al inicio de año. Le echo de menos. Echo de menos verle y jugar contra él. Sinner me ha empujado a ser un mejor tenista”, confesó. Y añadió: “La gente esperará para esos partidos, así que pienso que volverá mejor”.
Los problemas físicos de ambos han condicionado la temporada, y la única vez que han coincidido este año fue en la final del Masters 1.000 de Montecarlo.
El tenista Carlos Alcaraz detalla en rueda de prensa las molestias físicas que ha experimentado, las cuales atribuye al escaso tiempo de recuperación entre partidos.
Sobre quién vive el mejor momento del circuito, Alcaraz señala a Alexander Zverev: “Probablemente sea el mejor jugador del mundo ahora mismo”. El alemán jugará a su lado en Londres. “Tenerle a mi lado y en nuestro equipo va a ser un arma genial y la vamos a usar el fin de semana”, dijo.
Compartir vestuario con los mejores del mundo le parece una sensación “extraña en el tenis, pero a la vez maravillosa”. “Jugamos como si nuestras vidas dependieran de ello, y es por eso que la Laver Cup es tan bonita”, explicó.
Alcaraz también repasó su vuelta a las pistas tras varios meses parado por una lesión de muñeca. En el US Open cayó en cuartos ante Ben Shelton, pero se fue contento: “Los cuartos de final fueron fantásticos, fueron un regalo para mí. Sufrí, pero también disfruté, y por eso sonreía cuando estaba dejando la pista, porque era algo que había echado de menos”.
Aquel partido acabó de madrugada, y de ahí su petición sobre los horarios: “Creo que es demasiado lo de que los partidos terminen tan tarde. La gente se quedó para el partido ante Shelton hasta las 3:30, pero si hubiera empezado antes, la pista habría estado llena. Me gustaría que cambiasen los horarios con una hora tope para terminar a las 23:00 o buscar una solución mejor”.
La Laver Cup 2026 comienza este viernes 25 de septiembre en la O2 Arena de Londres y se extenderá hasta el domingo 27, en un torneo que enfrenta a los máximos exponentes del tenis europeo contra el resto del mundo.
Pese a contar con figuras de la ATP, los resultados obtenidos en este torneo no otorgan puntos para la clasificación general.
La Laver Cup es una competencia por equipos que se desarrolla durante tres días, donde tenistas representan al Equipo Europa, mientras otros seis integran al Equipo Mundo.
El torneo contempla cinco sesiones y 12 partidos, repartidos entre singles y dobles.
Los encuentros de la primera jornada entregan un punto; los del segundo día, dos; y los de la tercera, tres unidades. El primer equipo que alcance 13 puntos, de un total de 24 posibles, conquista el trofeo.
En caso de que exista empate después de los 12 partidos, se juega un duelo de dobles para definir al campeón.
El Equipo Europa está integrado por:
Carlos Alcaraz (España)
Alexander Zverev (Alemania)
Flavio Cobolli (Italia)
Casper Ruud (Noruega)
Jakub Mensik (República Checa)
Rafael Jódar (España)
Yannick Noah fungirá como capitán, acompañado por Tim Henman como vicecapitán.
Por el Equipo Mundo competirán:
Alex de Miñaur (Australia)
Taylor Fritz (Estados Unidos)
Alexander Bublik (Kazajistán)
Learner Tien (Estados Unidos)
Francisco Cerúndolo (Argentina)
Brandon Nakashima (Estados Unidos)
Andre Agassi encabezará al conjunto como capitán con Patrick Rafter como vicecapitán.
A continuación, te presentamos la agenda completa de juegos para disfrutar este fin de semana:
Viernes 25 de septiembre
Sesión de día: 6:00 a.m. en horario de CDMX. Partido 1 de individuales, seguido del Partido 2 de individuales.
Sesión nocturna: 12:00 p.m. en horario de CDMX. Partido 3 de individuales, seguido del Partido 4 de dobles.
Sábado 26 de septiembre
Sesión de día: 6:00 a.m. en horario de CDMX. Partido 5 de individuales, seguido del Partido 6 de individuales.
Sesión nocturna: 12:00 p.m. en horario de CDMX. Partido 7 de individuales, seguido del Partido 8 de dobles.
Domingo 27 de septiembre
Sesión de día: 5:00 a.m. en horario de CDMX. Partido 9 de dobles, seguido de los partidos 10, 11 y 12 de individuales, en caso de ser necesarios.
Todos los juegos podrán verse a través de las pantallas de ESPN y con el Plan Premium de Disney+.
La Laver Cup nace a partir de una idea de Roger Federer y TEAM8, la agencia de representación que el tenista suizo creó junto con su agente Tony Godsick.
El proyecto busca trasladar al tenis un formato de competencia por equipos que ya tenía arraigo en el golf.
La inspiración proviene de la Ryder Cup, torneo que enfrenta a jugadores de Estados Unidos contra representantes de Europa. Federer y sus socios adaptaron ese concepto para reunir a las principales figuras del tenis en dos escuadras: el Team Europa y el Team World.
La creación del certamen se concretó mediante una alianza entre TEAM8, Tennis Australia y Jorge Paulo Lemann.
El nombre de la competencia rinde homenaje a Rod Laver, leyenda australiana del tenis, donde el ex tenista suizo busca reconocer la trayectoria de un jugador que marcó una época dentro y fuera de las canchas.
Laver conserva un récord único en el tenis varonil: es el único jugador que gana dos Grand Slams de calendario.
La primera vez lo consiguió en 1962 y repite la hazaña en 1969, tras imponerse en los cuatro torneos más importantes del circuito: Abierto de Australia, Roland Garros, Wimbledon y Abierto de Estados Unidos.
Con ese homenaje, la Laver Cup vincula a las figuras actuales del circuito con una de las referencias históricas del deporte.
El trofeo y el formato por equipos buscan convertir cada edición en un encuentro distinto a los torneos individuales habituales de la temporada.
Alexander Zverev quiso a Toni Nadal en su banquillo. El extécnico de Rafa Nadal pudo volver al tenis profesional el año pasado, cuando el alemán era el número 3 del mundo.
Hoy, el alemán es número 2. Pero Toni Nadal le dijo que no. Lo ha contado en la segunda jornada del X Foro Internacional del Deporte (FID) Ciudad de León ABANCA. “Le dije que no era un tema de cambiar de entrenador, sino que tenía que intentar cambiar su carácter y, si lo hacía, tendría el éxito que le corresponde”, ha explicado.
Además, Toni le pidió que no hiciera “un feo” a su padre, que era su entrenador, y que no dejara que otro técnico ganase un Grand Slam con él antes que su padre. “No estoy ya en este mundo, me he vuelto mayor y no estoy para estar detrás de un jugador por todo el mundo”, ha subrayado.
Zverev conocía bien la casa. Había pasado diez días en la Academia Nadal, en Mallorca, y en agosto confesó que su resurrección se debía a los Nadal: aquel paso fue un punto de inflexión. “Estuve 10 días y me lo pasé muy bien con Toni y creo que él también se lo pasó bien. Estoy intentando convencerle para que trabaje más semanas conmigo, pero es una persona muy ocupada”, dijo entonces el alemán.
Tras el US Open, Toni Nadal también valoró el momento del tenista. “Esta victoria es un nuevo impulso en la carrera de Zverev, y creo que le acercará todavía más a sus dos máximos rivales: Alcaraz y Sinner”, afirmó.
Para el mallorquín, el cambio está en cómo afronta los grandes torneos. “Ha pasado de ser un tenista al que este tipo de torneos lo atenazaban y le impedían demostrar su potencial, a poder ofrecer en cambio su mejor versión”, señaló.
Y repasó su trayectoria reciente: “Tras su triunfo en París, disputó su mejor torneo de Wimbledon hasta el momento. Y ahora en Nueva York, nos ha ofrecido, de nuevo, su mejor cara”.
En León, Nadal miró también al tenis español, con Zverev otra vez en la conversación. “Tenemos a uno de los mejores, sino el mejor, jugador del circuito profesional junto con Sinner y Zverev, pero España tiene un nivel muy alto, no solo por Carlos Alcaraz, sino con Rafa Jódar, Martín Landaluce o Daniel Mérida, porque todos son muy jóvenes, por lo que durante muchos años vamos a estar a un nivel altísimo”, ha subrayado.
Carlos Alcaraz cierra otro año como número uno
Sobre su fama de entrenador duro, no ha dado rodeos: “Fui un entrenador exigente porque siempre busqué la superación personal en los jugadores que entrené”.
Con Rafa lo ha aplicado con una comparación cotidiana: “Todos cuando vamos al médico queremos el máximo compromiso, y yo le decía a Rafa que cuando fuera a jugar lo mismo, con el que te paga mucho dinero para que vayas allí, con los sponsors y sobre todo con la gente que hace un esfuerzo para venir a verte”.
“Yo creo en el esfuerzo porque, ¿qué sentido tiene pasar una pelota por encima de una red? Tiene poco valor; el valor del deporte es la superación, el valor de la inmensa mayoría de cosas es lo que te cuesta conseguirlas y de eso hablo”, ha resumido.
El sorteo ya ha dibujado el camino de España hacia la séptima Copa Davis. Tras imponerse a Chile, el combinado nacional consiguió el pase para las Finales a 8 donde ya sabe los rivales a los que se enfrentará. La selección dirigida por David Ferrer se encontrará con Austria en los cuartos de final de la Final a 8, que se celebrará en Bolonia entre el 24 y el 29 de noviembre de 2026. El vencedor de este enfrentamiento tendrá después que superar a Alemania o Gran Bretaña para alcanzar la final.
La ciudad italiana acogerá a las ocho selecciones clasificadas para la fase decisiva del torneo. España llegaba al sorteo como uno de los cuatro cabezas de serie después de imponerse a Chile y ya conoce la primera estación de un recorrido que puede llevarle hasta la pelea por el título. En el otro lado del cuadro han quedado Italia-Corea del Sur y Canadá-República Checa. El equipo español tendrá que esperar todavía para saber quiénes serán sus cinco representantes. Ferrer cuenta con ocho jugadores disponibles para elegir la convocatoria definitiva. Cinco de ellos participaron en la eliminatoria ante Chile: Rafa Jódar, Dani Mérida, Martín Landaluce, Jaume Munar y Pedro Martínez. Los otros tres son Carlos Alcaraz, Alejandro Davidovich y Marcel Granollers.
La organización ha fijado el 27 de octubre como fecha para que las ocho selecciones anuncien sus equipos. En el caso español, Alcaraz y Jódar tienen asegurada su presencia en Bolonia, mientras que Granollers cuenta con una plaza para disputar el dobles. El resto de integrantes saldrá de las opciones que maneja el capitán.
La composición del equipo puede resultar especialmente relevante ante Austria. Jürgen Melzer, director deportivo de la Federación Austriaca de Tenis, ya ha puesto sobre la mesa los diferentes escenarios que puede plantear España. “Si juegan Alcaraz y Jódar, será una tarea titánica”, señaló. Melzer también contempló la posibilidad de que España vuelva a apostar por Jódar y Mérida en los individuales, como ocurrió frente a Chile. En ese caso, reconoció que Austria seguiría siendo inferior sobre el papel, aunque recordó la capacidad de su equipo para superar ese tipo de situaciones.
El historial entre ambas selecciones ofrece un precedente favorable a Austria. España y el conjunto centroeuropeo se han enfrentado cinco veces en la Copa Davis, con tres victorias austriacas y dos españolas. La primera se produjo en 1933, cuando Austria ganó 5-0 en Viena. España tuvo que esperar hasta 1979 para conseguir su primer triunfo, también en la capital austriaca, por 1-3.
El siguiente enfrentamiento tuvo lugar en Barcelona en 1990 y terminó con victoria visitante por 2-3. Cinco años después, Austria volvió a imponerse, esta vez por 4-1 en Viena. El último capítulo de la rivalidad llegó en 2012, cuando España recuperó el dominio con un triunfo por 4-1 sobre tierra batida en Castellón. David Ferrer, actual capitán, formaba entonces parte del equipo español como jugador.
El sábado 19 y domingo 20 de septiembre, el histórico recinto patagónico será sede de la serie entre Argentina y Turquía por el Grupo Mundial I de la Copa Davis.
El camino posterior tampoco será sencillo. Alemania y Gran Bretaña se disputarán la otra plaza de semifinales del lado español. En caso de encontrarse con Alemania, Ferrer y sus jugadores volverían a enfrentarse a un rival conocido. El precedente más reciente se produjo hace un año y terminó con victoria española. En aquella eliminatoria, Pablo Carreño consiguió uno de los puntos individuales frente a Jan-Lennard Struff, mientras que Marcel Granollers y Pedro Martínez se impusieron en el dobles a Krawietz y Puetz. Alexander Zverev fue el encargado de sumar el punto alemán tras derrotar a Jaume Munar.
La Final a 8 todavía tiene pendientes algunos detalles de su calendario. Italia, campeona de las dos últimas ediciones, ya sabe que disputará su encuentro de cuartos ante Corea del Sur el 25 de noviembre a partir de las 16.00 horas. Los otros tres enfrentamientos se repartirán entre el martes 24, desde las 16.00 horas, y el jueves 27, con uno programado a partir de las 10.00 y otro no antes de las 17.00.
“El verano ha sido un poco intenso”, explica Alejandro García a Infobae a través de una llamada telefónica. Es sparring y entrenador de tenis y su vida oscila de torneo en torneo. Su sueño no era ese. Él quería ser tenista profesional, como cualquier niño con una raqueta en las manos, pero se dio cuenta en un torneo de que ese no sería su destino y decidió cambiar el camino. Se reinventó en sparring para intentar convertirse en entrenador. Ha engrasado a Nadal, Alcaraz, Thiem o Garbiñe, pero también se ha sentado en el banquillo para dirigir, entre otras, a Olga Danilovic.
Alejandro comenzó a jugar al tenis con su padre cuando era un niño. Lo compaginaba con el fútbol, otra de sus pasiones, aunque pronto se dio cuenta de que debía elegir uno y a los once años colgó las botas. Su sueño era ser tenista profesional y centró sus esfuerzos en ello, pero a veces quieres y no puedes. “Cuando empecé a jugar nacionales y Futures me di cuenta del nivel que había y de que los tenistas más jóvenes que yo jugaban muy bien. Entonces entendí lo difícil que es llegar a ser profesional”. No importa, rediriges el camino. Así lo hizo él, aunque tampoco se desvió demasiado.
Su objetivo entonces empezó a cambiar, trazó un plan alternativo: sería entrenador. ¿El problema? En la mayoría de los banquillos reinan exjugadores o preparadores de larga trayectoria. Necesitaba estar en los torneos, que los tenistas le conocieran y poder seguir aprendiendo. “Al final me encaminé a ser sparring, de cara a ser entrenador”, asegura. Con 19 años, el Mutua Madrid Open le dio la oportunidad de entrenar con jugadores. “Me encantó la experiencia”. Y añade: “También mi tipo de juego se adapta bien a ser sparring”. La experiencia fue todo lo que necesitaba para decidirse a seguir ese camino. A partir de ese momento, comenzó a recorrer torneos también fuera de España.
Ese verano pasó por el ATP 250 de Los Cabos, al Masters 1000 de Cincinnati y luego a un WTA 500 en New Haven. Poco a poco se fue haciendo un nombre del circuito tanto masculino como femenino. Llegó a entrenar con Nadal, Thiem, Muguruza… Jugadores a los que admiraba y ahora eran ellos los que le pedían que entrenara con ellos. “Fue algo increíble. También fue una experiencia que me sirvió para aprender de sus entrenadores, que al final era el camino que yo quería seguir”.
Sus entrenamientos con los tenistas no pasaron desapercibidos en el circuito. “Ellos estaban contentos conmigo, se sentían cómodos y gracias a eso me han ido surgiendo muchas oportunidades para poder trabajar con distintos tenistas”, considera. Tener enfrente a Nadal reconoce que “impresiona, porque es mi ídolo”, pero al final “solo piensas en dar tu 100% y que él pueda entrenar”. El tipo de entrenamiento que lleva a cabo Alejandro no es solo saltar a la pista y pelotear, sino que muchos tenistas le piden que imite golpes de los que serán sus próximos adversarios.
“Al final depende un poco del rival contra el que jueguen, a veces me piden un revés más cortado, otras que imitara a una tenista que tenía la derecha cortada”, recuerda. Incluso hubo una vez que le pidieron que jugara como John Isner: “Mide dos metros y saca a 220. Pues hombre, yo intento sacar lo más fuerte posible, pero es difícil de igualar”. Como detalla Alejandro, es mucho más habitual ver a la figura del sparring en el femenino que en el masculino. “Las jugadoras están más cómodas, ya que tienen la libertad de poder entrenar todo lo que ellas quieran. Y también que el nivel es parejo. Me refiero que al final Nadal tiene el nivel de Nadal, por eso ellos prefieren entrenar con otro jugador que va a dar más nivel que con un sparring”.
Hasta ahora, Alejandro ha podido hacer de sparring con muchos de sus ídolos, como Rafa Nadal, con muchas figuras del circuito ATP y WTA como Carlos Alcaraz (con nueve o diez números uno y muchos del top 10), pero hay un nombre con el que no ha llegado a compartir pista: Roger Federer. “Era mi sueño. Es mi ídolo, junto a Nadal, pero tenísticamente Federer es mi ídolo y se me ha quedado la espinita de poder entrenar con él”. Fue gracias a esas experiencias como llegó su oportunidad para convertirse en entrenador.
Alejandro siempre tuvo claro que ejercer de sparring podía ser un gran camino para convertirse en entrenador, sobre todo en el circuito femenino. Y así fue. Tras muchos torneos a la espalda, donde cada vez más jugadoras le conocían y le pedían entrenar; llegó una, Verónica Cepede, que se fijó en él. “Ella estaba en un impasse porque iba a cambiar de entrenador. Yo había entrenado mucho con ella y en un torneo, propuso acompañarla a dos o tres torneos como entrenador. Al final ese era mi objetivo y le dije que sí”. Con ella, debutó en Wimbledon, ya que consiguió acceso al cuadro final. “Se sintió cómoda conmigo y lo que iba a ser algo provisional para un par de torneos, se convirtió en cuatro años”, recuerda.
Una vez que Cepede se retiró, volvió a ejercer de sparring privado de Ons Jabeur, de Tamara Zidansek, de Bianca Andreescu, Garbiñe Muguruza… No quiso dejar lo de sparring porque era otra forma de seguir creciendo, pero una vez probado lo que se siente al ser entrenador tuvo más claro que nunca que eso era lo que quería hacer. Después de Verónica estuvo con Zidanšek a medias entre sparring y ayudante de su entrenador; después con una chica que ganó Wimbledon Junior; con Peyton Stearns; con Olga Danilovic; o con Marina Stakusic. “He intentado aprovechar todas las oportunidades, todo se aprende y con trabajo y esfuerzo, al final las cosas salen”, afirma.
Su objetivo ahora es intentar ser un entrenador lo más completo posible. Está en el camino, ha podido conocer los torneos desde dentro como tenista, también como sparring e incluso como entrenador. Haber podido entrenar con Nadal y Alcaraz es uno de sus mejores recuerdos dentro del mundo del tenis, también haber podido estar en los cuatro Grand Slams ha sido para él “un sueño desde pequeño”. Ahora, mirando a futuro, tiene un nuevo objetivo: “Me encantaría poder ganar un Grand Slam como entrenador. Con Olga Danilovic ha ganado distintos torneos, como un WTA 250, pero tiene claro que su sueño es conquistar uno de los grandes.
La clasificación de España para la Final a 8 de la Copa Davis ha dejado a David Ferrer ante una situación que, lejos de preocuparle, asume como una consecuencia positiva de la evolución de su equipo. La contundente victoria por 0-4 frente a Chile ha abierto de nuevo las puertas de la fase decisiva, pero también ha ampliado el número de jugadores que pueden aspirar a formar parte de la convocatoria definitiva para Bolonia.
La ciudad italiana volverá a acoger la fase final entre el 24 y el 29 de noviembre. España llegará después de haber superado la eliminatoria disputada en Santiago, donde la selección chilena eligió la tierra batida como superficie. El escenario será ahora diferente: pista dura y bajo techo. Ferrer ya sabe lo que significa levantar la Copa Davis. Lo hizo durante su etapa como jugador y ahora intenta repetir ese éxito desde la posición de capitán. La oportunidad llega después de que España perdiera la final ante Italia en 2025. El objetivo vuelve a ser el mismo, aunque antes habrá que definir qué jugadores formarán parte del equipo.
La principal incógnita está relacionada con Carlos Alcaraz y Marcel Granollers. Ninguno de los dos estuvo disponible para la eliminatoria contra Chile. Alcaraz, que a sus 23 años es considerado el líder natural del equipo, sufrió una lesión la semana anterior a la cita durante la final de las ATP Finals de Turín. Granollers, pieza alrededor de la que se articula el dobles, tampoco participó y cuenta con 40 años.
La situación podría ser distinta en Bolonia. Ferrer sabe que, si ambos se encuentran en condiciones, tendrá que tomar decisiones para confeccionar el equipo. Y el capitán no oculta que esa posibilidad le satisface. “Decidir es mi función. ¿Alcaraz? Bendito problema. Cuantos más jugadores y mejores, más me encanta. Para mí no es un problema. Es un tema deportivo, no personal, y elegiré. Sí, habrá que contar con jugadores como Alcaraz y Granollers», aseguró.
La victoria ante Chile ha añadido además nuevos nombres a la lista de candidatos. Rafa Jódar, de 20 años, y Dani Mérida, de 21, tuvieron un excelente debut con la selección. Martín Landaluce, también de 21 años, ya había debutado anteriormente y esta vez disputó un cuarto punto cuando la eliminatoria ya estaba decidida. Jaume Munar y Pedro Martínez también repitieron presencia. Cinco jugadores han tenido protagonismo en la convocatoria de Chile y ahora algunos podrían tener que dejar su sitio ante un eventual regreso de Alcaraz y Granollers. Pablo Carreño y Alejandro Davidovich, por su parte, afrontan una situación más complicada en este escenario.
Más allá de los nombres que estarán en Bolonia, Ferrer quiso destacar la respuesta de los jugadores jóvenes durante la eliminatoria. La victoria ante Chile permitió comprobar su capacidad para asumir responsabilidades en una competición internacional. “En Chile los jóvenes han asumido su rol, con una madurez superior a su edad. Les espera un gran futuro por delante en el tenis. Esto forma parte de un aprendizaje y una proyección que ayudará para ganar la Copa Davis en el futuro. Quiero que estén orgullosos de lo que han conseguido y que lo valoren”, explicó.
El 4 de marzo de 2011, ante el rumano Adrian Ungur, el cordobés logró una de sus victorias más recordadas en el torneo
El capitán también valoró el esfuerzo realizado después de una temporada en la que los jugadores han tenido que afrontar desplazamientos y cambios de superficie. “El compromiso, en una temporada larga, después de una gira en la que han estado en tres continentes diferentes en poco tiempo, cambiando de superficie“, destacó Ferrer. Su valoración de la eliminatoria fue especialmente positiva. El capitán habló de una actuación ”sobresaliente” y destacó el nivel de tenis mostrado por sus jugadores. También señaló la importancia de haber superado el momento de dudas que apareció durante el segundo set del encuentro de Dani Mérida contra Tabilo.
“Jugando un tenis de altísimo nivel. Nos ayudó superar las dudas que hubo en el segundo set de Dani (Mérida) contra Tabilo. Dio mucha tranquilidad a todos”, explicó. España ya tiene asegurado su lugar entre los ocho mejores. Ahora Ferrer deberá decidir qué jugadores viajarán a Bolonia. La irrupción de los jóvenes ha ampliado sus posibilidades, mientras que la posible presencia de Alcaraz y Granollers introduce nuevas variables. Para el capitán, sin embargo, tener más opciones no supone un problema: es, precisamente, el tipo de decisión que quiere afrontar.
Juan Carlos Ferrero vuelve a estar en el centro de las miradas del tenis. Nueve meses después de poner fin a su etapa como entrenador de Carlos Alcaraz, el valenciano ha confirmado que planea regresar al banquillo la próxima temporada.
Lo ha hecho, eso sí, sin desvelar el nombre que todos quieren conocer: el de su próximo pupilo. El extenista aprovechó su presencia en el Martínez Valero, durante la previa del partido entre el Elche y el Real Madrid, para hablar con los micrófonos de Movistar+.
Y aunque no soltó todos los detalles, sí dejó una frase que ha disparado las especulaciones: “Creo que volveré al circuito, pero todavía no puedo decir con quién”.
El año 2026 ha sido distinto para Ferrero. Alejado del ritmo frenético al que le tenía acostumbrado el circuito ATP: “Este año estoy tranquilo, con la familia, dedicándome a los niños, que me juegan al fútbol en vez de al tenis”, dijo entre risas.
En diciembre de 2025, Ferrero y Alcaraz anunciaron el final de su relación profesional tras siete años de trabajo conjunto, una etapa que había arrancado en 2018, cuando el murciano tenía apenas 15 años. El propio Alcaraz lo definió entonces como una “decisión mutua”, mientras que Ferrero confesó semanas después que “se me partió el corazón, pero me estoy recuperando”.
Detrás de esta etapa más tranquila está Eva Alonso, su mujer desde 2015. La pareja tiene tres hijos: Vega, nacida en 2014, y dos mellizos. Pero ha sido su mujer quien le ha aportado la estabilidad que necesitaba tras retirarse del tenis profesional en 2012. “Nos complementamos a la perfección”, llegó a decir.
Ese perfil bajo se rompió puntualmente en marzo, cuando ambos acudieron juntos al desfile de Pedro del Hierro en la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid, una cita que llamó la atención precisamente porque el matrimonio suele mantener su vida privada lejos de los focos.
Durante sus años con Alcaraz, el propio Ferrero reconoció lo duro que resultaba compaginar el circuito con la vida familiar: “Es una vida complicada en la que dejas mucho tiempo fuera de la familia”.
Carlos Alcaraz y Serena Williams coincidieron en la pista central del US Open en la modalidad de dobles mixto y atrajeron la atención del público en Nueva York.
El tenis no es lo único que ocupa la agenda de Ferrero. El valenciano dirige la JC Ferrero-Equelite Sport Academy en Villena, donde forma a jóvenes talentos, y es propietario del Hotel Ferrero en Bocairent, un antiguo caserío rehabilitado con spa e instalaciones deportivas.
A esto se suma su reciente incorporación como coach del golfista Ángel Ayora, un proyecto que le ha permitido seguir vinculado al deporte de alto rendimiento sin el exigente calendario del tenis.
La pregunta del millón todavía está en el aire: ¿A quién entrenará Ferrero? Lo que sí se sabe es que Ferrero quiere entrenar con jugadores del más alto nivel, lo que reduce bastante las opciones sobre la mesa.
El nombre que más fuerza ha cogido en las últimas semanas es el de Rafa Jódar, el tenista de Leganés que ha firmado una temporada de debut espectacular y que hasta ahora solo cuenta con su padre como entrenador.
También suena, aunque con menos fuerza, Jannik Sinner, número uno del mundo y principal rival de Alcaraz en la pista. El valenciano fue incluso más allá al admitir que “sería maravilloso entrenarle”.
Y menos probable parece la reedición de su etapa con Alexander Zverev, con quien ya trabajó en el pasado: el alemán firmó una temporada notable junto a su padre y todo apunta a que seguirá esa línea.
Alexander Zverev llevaba demasiado tiempo esperando este momento. Durante años fue uno de los mejores tenistas del mundo sin conseguir ser campeón de un Grand Slam. Llegó a finales, perdió partidos que parecía tener ganados y acumuló la sensación de que siempre había un último peldaño que se le resistía.
Pero en 2026 eso ha cambiado. El alemán conquistó Roland Garros en junio y este domingo hizo lo propio en el US Open, con ‘lapsus’ incluido. También alcanzó la final de Wimbledon, que perdió ante Jannik Sinner.
El balance explica por sí solo la dimensión de su año: es el jugador que más partidos ha ganado en 2026 (53, por los 44 de Sinner) y el que más triunfos acumula en los cuatro grandes.
A pesar de ello, lo más comentado de la final no fueron sus puntos, sus golpes con la raqueta o la victoria. Fue el discurso que le dedicó a su madre, Irina Zvereva, a quien atribuye una parte fundamental de la fortaleza con la que afrontó una enfermedad que podría haber condicionado su carrera: la diabetes tipo 1, diagnosticada cuando tenía cuatro años.
“Cuando a tu hijo de cuatro años le diagnostican diabetes y los médicos en el consultorio te dicen que su vida y el deporte van a estar sumamente limitados, se necesita una madre muy fuerte para salir de ahí y decir: ‘Mi hijo será lo que él quiera ser’”, recordó ante el público.
En ese momento recordó la frase que resumiría su trayectoria: “Si quiere ser tenista, será tenista; si quiere hacer otra cosa, la hará, pero esta enfermedad no nos va a definir”.
No era la primera vez que hablaba de ello en público. Hizo pública su diabetes en 2022 y ese mismo año creó una fundación con su nombre para ayudar a otras personas afectadas. De hecho, se le pudo ver durante los descansos controlar su nivel de glucosa y aplicándose insulina en el muslo.
Porque el campeón del US Open de 2026 es el mismo jugador que en 2020 estuvo a dos sets de ganar en Nueva York y acabó viendo cómo Dominic Thiem le remontaba en la final. Después llegaron otras oportunidades que tampoco supo convertir: perdió la final de Roland Garros de 2024 ante Carlos Alcaraz y la del Open de Australia de 2025 ante Sinner.
El punto de inflexión llegó hace poco más de un año, cuando cayó en primera ronda de Wimbledon y reconoció atravesar una crisis personal: llegó a decir que se sentía “muy, muy solo en la vida”.
Un viaje a Manacor y una conversación con Rafael Nadal y su tío Toni le ayudaron a cambiar el chip. Meses después llegó su primer Grand Slam. “Estuvimos trece años sin ganar un ‘grande’ y ahora hemos ganado dos en tres meses”, resumió.
Zverev nunca ha escondido que no se considera el jugador con más talento natural del circuito, y menos compartiendo generación con Alcaraz y Sinner. Lo dejó claro en rueda de prensa: “No creo que yo sea el que más talento tiene, en ningún sentido. Pero la mayor parte del éxito se debe al trabajo duro, a la cantidad de horas que invierto en la pista y también en el gimnasio”.
Esa misma honestidad apareció cuando le preguntaron si se considera el mejor tenista del mundo ahora mismo: “Con Jannik lesionado y Carlos volviendo tras cuatro meses de baja, probablemente sí. Pero si los dos estuvieran sanos y en plena forma, quizá no”.
Porque Zverev tuvo que esperar su momento y, por fin, después de tanto esperar, lo tuvo. Con los dos mejores fuera, él era quien tenía que levantar el último Grand Slam del año.