Lo que sucedió este miércoles fue, en realidad, una reedición -con matices- de lo sucedido el año pasado: el Real Madrid volvió a quedarse eliminado de la Champions League, esta vez ante el Bayern Munich (global de 5-4) y nuevamente en los cuartos de final. Eso es, también, la segunda chance en la que Kylian Mbappé, desde su llegada al Merengue, se queda sin levantar la Orejona. En resumen: una continuación de la paradoja…
Aquella salida conflictiva de Mbappé del PSG, motivada para irse al club donde siempre soñó con jugar, traía consigo también la idea de poder cumplir su gran objetivo: ganar la Champions League. Y en ese marco: con el Merengue, al que seguía desde chico, y que es el dueño absoluto de esta competición.
Pero, una vez más, el deseo se termina en los cuartos de final. En 2025 frente al Arsenal y en este 2026 ante el Bayern. Con un detalle que se repite : que sus ex compañeros, los parisinos, tal como sucedió el año pasado, ya están en semifinales.
Y la particularidad se amplía: de haber sido el Real Madrid el que se metiera a semifinales, se hubiera enfrentado -¡también como el año pasado!- al PSG. En aquel entonces, un PSG revelación. Hoy por hoy: el vigente campeón de la Champions League.
Es así que otra vez se frustra el sueño de la Orejona para el francés de 27 años. El único gran trofeo que todavía no pudo ganar entre los 22 títulos que ya ostenta en el lomo y de los que sobresale la Copa del Mundo con la selección de Francia en 2018, cuando tenía apenas 19.
Mbappé ante el Bayern. Foto: (EFE)
Habrá quien, con sus razones, dirá que a los mejores se les debe exigir ganar estos partidos. Pero no se le puede reprochar mucho en esta serie a Mbappé. En aquella con el Arsenal, es cierto, no pudo hacer nada en la caída de la ida por 3-0 y en la vuelta se fue lesionado a los 71′, yéndose de la competencia con 13 partidos disputados y siete tantos anotados. En esta ante el Bayern, marcó el único gol del Merengue en la ida y volvió a convertir en esta vuelta, marchándose de esta edición como el máximo artillero, con 15 gritos en 11 encuentros (lo puede superar Harry Kane, que tiene 12 goles y jugará las semis contra el PSG).
Ahora, la atención del francés regresará, además de pensar en el Mundial 2026 con su selección, a intentar, en estas siete fechas que le quedan por disputar al Real Madrid, ganar LaLiga, en la que lidera el Barcelona -lo enfrentan el 10 de mayo- con 79 unidades, nueve más que el Merengue. Un título que todavía tampoco ganó y que sería el único de esta temporada al que los madridistas pueden aspirar, en la que es otra mala campaña para ellos. Aún peor porque pueden finalizarla sin títulos: en la anterior, al menos levantaron la Supercopa de Europa y la Intercontinental.
Otra Champions olvidable para Mbappé y el Real Madrid. (Foto: EFE)
En el mientras, la paradoja se puede profundizar aún más si el PSG de Luis Enrique, el mismo que en su llegada quería que Mbappé sea el líder del joven equipo que estaba construyéndose -hasta le pidió que defienda como lo hacía Michael Jordan en los Chicago Bulls en una íntima charla que se hizo viral-, otra vez, gana la Champions.
Tiene con qué. Restará esperar. Como también restará esperar hasta la otra edición de la Orejona para el morbo de un posible nuevo cruce entre Mbappé y los parisinos. Una revancha en realidad: ya se enfrentaron por el Mundial de Clubes y hubo victoria aplastante por 5-0 para los de Luis Enrique, que con ese triunfo se metieron a la final de aquel certamen que terminó llevándose el Chelsea.
Video: el resumen de la victoria del Bayern Munich ante el Real Madrid