Melbourne. Kimi Antonelli, con mucho apetito, nos espera en un restaurante italiano que se ha convertido en un referente de la cocina emiliana. En la mesa de al lado está Franco Colapinto con unos amigos argentinos. Se habla de automovilismo, de las expectativas para un Mundial que está a punto de comenzar, de un coche que despierta esperanzas y hace soñar. Kimi no es solo un piloto con talento, sino un chico que ha crecido en el mundo de las carreras desde que nació; es difícil sorprenderlo cuando se habla de carreras, sea cual sea la categoría.
No hay nombre que lo pille desprevenido. Luego se llega a hablar de podios, trofeos, celebraciones. «Si ganas una de las dos primeras carreras, tienes que celebrarlo como Jim Clark», le proponemos. Kimi pregunta de qué se trata, y sale a relucir la histórica foto del paso por la meta en el Gran Premio de Estados Unidos de 1967. En el circuito de Watkins Glen, le mostró el pulgar al coreográfico abanderado al estilo Yankee, una imagen que se ha convertido en histórica y que lo retrata al volante de su Lotus 49.
Jim Clark, Lotus, muestra el pulgar al final del GP de Estados Unidos de 1967
Foto de: Autocar / LAT Images vía Getty Images
«Vale —dice Antonelli—, me gusta, si gano una de las dos primeras carreras lo haré». En Australia, la carrera le ve terminar en segunda posición; luego se vuela a China y la promesa parece quedar un poco en el olvido. Para nosotros, no para Kimi. Las últimas vueltas de la carrera de Shanghái no fueron precisamente tranquilas; la larga cuenta atrás hacia la bandera a cuadros estuvo marcada también por un bloqueo en la curva 14. Luego llega la última vuelta y el paso bajo la bandera a cuadros: pulgar en alto, promesa cumplida.
«¿Lo has visto? Pensabas que me iba a olvidar, ¿verdad?». Kimi tiene razón. Solo él se acordó, en un momento tan emocionante, de la promesa hecha unos días antes: «He cumplido mi palabra, y ahora podemos decirlo… ha sido un buen augurio». Un abrazo que transmite la felicidad de quien está disfrutando de algo especial.

Deja una respuesta