Italia y una cornisa para sufrir inevitablemente: a qué récord se expone

Hoy somos todos tifosi. ¿O no? Por historia, por hermandad, por similitudes culturales, la lógica es que cualquier argento espere un paso adelante de Italia, aunque en el Mundial pueda ser una piedra en el zapato. Italia otra vez al límite, como nunca imaginó en su historia. Llega a este partido contra Irlanda del Norte apretadísimo. Lo que se pone en la cancha es el peso de una historia que, en los últimos años, se volvió incómoda. Quedar afuera del 2018 y 2022 dejó una herida abierta en el ADN competitivo. No es solo una racha negativa: es una crisis emocional que aparece cada vez que el equipo se enfrenta a un partido decisivo como el que se viene este jueves a las 16.45.

Jugar de local (ahora en Bergamo) no necesariamente alivia. A veces, amplifica. El aliento puede transformarse en una presión silenciosa, en la sensación de que cualquier error puede ser definitivo. Italia no venía acostumbrada a vivir al borde del abismo y sin embargo, ahí está otra vez. La posibilidad de quedar afuera del Mundial con más participantes está latente y en juego contra Irlanda del Norte. De ganar, habrá un duelo más, igual de angustiante. A no engañarse. Ponerse la camiseta de una selección genera orgullo, pero nadie puede disfrutar de un momento como éste. Ni el DT Gattuso ni los jugadores. Y los irlandeses lo saben muy bien, que la presión está enfrente al 100%.

Retegui, la esperanza de gol para Italia.
EFE/EPA/MICHELE MARAVIGLIARetegui, la esperanza de gol para Italia.
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La presencia argentina

En este contexto, el factor emocional es determinante. Los jugadores no solo enfrentan a Irlanda, sino también a los fantasmas recientes. Cada pase puede volverse más pesado, cada decisión más lenta. La cabeza juega un partido paralelo. Y en ese escenario aparece Mateo Retegui, un argentino que tendrá uno de los partidos de su vida. En Boca, en Tigre, en Estudiantes, en Talleres, en el Calcio, ahora en Arabia Saudita, seguro que nunca jugó tan al límite.

Lo que está en juego no es solo la clasificación, sino la reconstrucción de una identidad. Italia supo ser resiliente, campeona del mundo, con cracks y leyendas, pero hoy necesita algo más básico: recuperar la confianza en sí misma y demostrarle al mundo que está de vuelta. Ninguna potencia mundial se perdió tres mundiales seguidos…

Gattuso y Retegui, listos para una final.
 EFE/EPA/MICHELE MARAVIGLIAGattuso y Retegui, listos para una final.
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