Intenso e insistente: dos rasgos que definen a Eduardo Coudet cuando sale al mercado a buscar jugadores. En criollo, no suelta hasta conseguir lo que quiere. En 2018, cuando dirigía Racing, el Oso Sigali lo resumió con una sonrisa: “Estuvo tres años insistiéndome, ja”. Hoy, ya en River, el DT repite una fórmula que le ha dado resultados: en las últimas horas cerró la llegada de Tobías Ramírez, zaguero de Argentinos, y así concreta un anhelo que arrastraba desde su última etapa en Alavés.
A fines de febrero, ya sobre la recta final del último mercado de pases del verano sudamericano, Coudet posó los ojos en Ramírez cuando todavía estaba al frente del equipo español. En Argentinos, donde el zaguero de 19 años se formó y acumuló 43 partidos en Primera, la puerta no estaba cerrada: tras la eliminación en la Fase 2 de la Copa Libertadores, en La Paternal tenían claro que, sin el ingreso de las copas internacionales, alguna venta iba a ser necesaria para sostener el año.
Ahí fue cuando el Chacho pisó el acelerador a fondo por Tobías: el club español envió una oferta formal a La Paternal de 3.000.000 de dólares por el 100% del pase. Y los caminos estuvieron a punto de cruzarse: el jugador estaba dispuesto a emigrar al Alavés – tras haber rechazado una propuesta del Inter Miami de Lionel Messi por 6.000.000, priorizando dar el salto a Europa-, pero en Argentinos, donde esa cifra quedaba lejos de sus pretensiones y además resultaba más conveniente la oferta del club estadounidense, consideraron insuficiente el monto por la totalidad de la ficha.
Después, la historia siguió su curso. Chacho guardó la bufanda, voló a Buenos Aires y asumió en River. En Argentinos, con la decisión tomada de vender a Ramírez, optaron por preservarlo: sabían que, por necesidad, en algún momento lo convertirían en ingreso. El pibe apenas sumó dos partidos en la temporada y pasó la mayor parte del tiempo en el banco, a la espera de una transferencia.
Ya instalado como DT del CARP, Coudet volvió a golpear la puerta en Núñez para plantear un deseo que rápidamente encontró eco en el club: en las oficinas del Monumental hace tiempo siguen de cerca al zaguero, aquel que debutó en Primera justamente allí, frente a River, en el mismo partido en el que también hizo su estreno Franco Mastantuono.
Y una oferta superadora a la que en su momento había presentado el Alavés terminó cumpliéndole el deseo al Chacho: River puso sobre la mesa 3.500.000 de dólares por el 80% del pase y cerró por todos lados. A Argentinos le encajó perfecto por la mejora económica, la necesidad de ingresos y la posibilidad de conservar un porcentaje para una futura venta; y el pibe, a su vez, podrá seguir compitiendo en un club de exigencia, en línea con aquella decisión de priorizar un proyecto deportivo por sobre lo económico cuando eligió Europa antes que el Inter Miami.
Así, a pura insistencia, Coudet vuelve a salirse con la suya: el llamado que no atendieron en febrero encontró respuesta en marzo. Porque si algo define al Chacho en el mercado es esa convicción innegociable de ir una y otra vez por lo que cree necesario. Y esta vez, como tantas otras, no paró hasta conseguirlo.





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