Feliz de debutar en la Selección, orgulloso de defender estos colores. El sueño que todo chico tiene cuando comienza a jugar. A seguir trabajando y mejorando, siempre por más!”, palabras de un Gabriel Rojas que tuvo su estreno con la Selección Mayor en el amistoso ante Mauritania y es una alternativa de las que pelean por meterse en la lista del Mundial. Scaloni lo mandó a la cancha a los 24’ del segundo tiempo por Acuña (al mismo momento que Giay, otro debutante) y afianzó una característica propia de su ciclo: darle la posibilidad de estrenarse con la Albiceleste a una amplia lista de jugadores.
Qué dijo Scaloni sobre Rojas
Aunque no sólo quedó en la chance de jugar. El DT, además, le abrió la puerta: “Creemos que nos puede aportar, ahora a presionar y tratar de utilizar los minutos que tenga para poder meterse”. dijo tras el amistoso. Gran motivación para un Rojas que ayer volvió a jugar contra la Sub 20 y podría volver a sumar minutos el martes vs. Zambia.
Y qué pasará por la cabeza de aquel jugador que rechazó a Chile (tiene vínculo por un familiar y hace unos años fue tanteado para jugar allí), no logró asentarse en San Lorenzo tras su debut en 2016 y tuvo préstamos poco fructíferos por Peñarol y Querétaro. El zurdo que el mismo año de su estreno en Primera ya supo lo que era ponerse la celeste y blanca para jugar un Torneo L’Alcudia Sub 20 de la mano de Ariel Paolorossi.
Figura en Racing y en la pelea para el Mundial
Y el mismo que hoy es clave en Racing no sólo por jugar todos los minutos posibles del año (salvo los de ayer en Copa Argentina), sino también por mostrar, además de su vocación defensiva, sus cartas en ataque: tres asistencias y un gol en 11 partidos. A todo eso se le suman los títulos obtenidos -Sudamericana y Recopa-, claro.
Maradoniano a full (tiene un tatuaje de Diego con la Copa del Mundo en su pierna izquierda) y religioso (en su mensaje en redes agregó un versículo de la Biblia, además de tener en la piel la Basílica de Luján), Rojas está en un momento clave. Aunque recién tuvo su estreno, por qué no soñar con el Mundial.



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