Independiente le volvió a ganar a Racing y la fiesta fue total en el Libertadores de América. El Rojo se impuso por 1-0 con gol de Gabriel Ávalos. No le faltó nada a la tarde: del penal que Maravilla Martínez intentó picarlo y le erró al gol del paraguayo para desatar la locura de CAI.
Inmediatamente Leandro Rey Hilfer marcó la mitad de la cancha e indicó el final del clásico el desahogo fue inmediato en el estadio. Los jugadores del Rojo empezaron a cantar el clásico «un minuto de silencio…». Ivan Marcone se puso una máscara del diablo y se subió al alambrado. Se lanzaron fuegos artificiales desde las cuatro esquinas del Libertadores de América. Y todas estas celebraciones desaforadas tienen varias razones.
Las razones del alocado festejo de Independiente
La transmisión oficial se fue hacia el vestuario del equipo de Gustavo Quinteros. Y ya en un contexto más íntimo, el plantel de Rojo celebró volver a ganarle un clásico a la Academia. El técnico tampoco quedó exento a los festejos, levantó sus dos brazos y se abrazó con sus ayudantes, una clara señal de lo que fue el partido para él y la primer razón de la fiesta: un deshago que sirve para mentalizar a futuro.
La segunda razón es volverle a ganar al rival de toda la vida después de mucho tiempo. Si bien en el Rojo es amplio dominador en los números, hacia mucho tiempo que no derrotaba a Racing. Hacia casi tres años que Independiente no esto no se daba: la última vez fue en 2023, cuando ganó 2-0 en el Cilindro.
El historial quedó de la siguiente manera: se jugaron 239 partidos (contando todas las competencias, tanto profesionalismo como amateurismo), con 90 triunfos para el Rojo, 78 empates y 71 triunfos de la Acadé. Racing no se impone desde el primer semestre de 2024: 1-0 por la Liga Profesional.
La tercera razón para explicar el festejo es el contexto: en su estadio y con toda su gente. Porque el registro de la última victoria del CAI en el LBA-RED se dio en 2021, también fue por 1-0. El goleador de esa noche fue Silvio Romero.
A este contexto hay que sumarle lo deportivo y lo que vivió Independiente. Es el único de los cinco grandes que no juega copas internacionales. Y si bien en los últimos años levantó un par de Copas Sudamericanas, en el ámbito local la deuda es mayor, donde lleva 23 años sin alzar un título (el último fue el Apertura 2002). Está es la cuarta razón.
La quinta es lo más reciente por todo lo vivido el año pasado, cuando en una noche escandalosa e histórica por lo repudiable, terminó quedándose afuera de a Copa Sudamericana por los hechos violentos con los hinchas de la U de Chile. Eso se vivió en su estadio, un episodio muy triste. Todo lo contrario a lo que se vivió este domingo, con una fiesta completa.




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