Carlitos pisa el acelerador. El tenista español volvió a brillar sobre las pistas de Montecarlo, esta vez ante Tomás Martín Etcheverry. De nuevo, volvía a convertirse en el verdugo de un tenista argentino, tras derrotar a Sebastián Báez en primera ronda. El partido arrancó con el número uno acaparando la pista y asestando golpe tras golpe a su rival, a quien le rompió hasta tres veces el servicio para llevarse la primera manga por 6-1. La segunda manga no fue tan amable como la primera. El español perdió hasta dos veces su servicio y se vio obligado a recuperarlo, pero no lo consiguió y el duelo se marchó al tercer set. Ahí el español ya no falló y se alzó con la victoria por 2-1 y certificó su plaza para los cuartos de final de Montecarlo.
El español volvía a medirse a un argentino en su segundo duelo en Montecarlo. Su debut fue ante Sebastián Báez, a quien pasó por encima en apenas una hora sobre la pista. Con un sólido 2-0 (6-1 y 6-3), Carlitos daba por inaugurada la temporada en tierra batida, su favorita de la temporada. Las sensaciones del murciano tras el partido ante Báez fueron mucho mejores de lo que esperaba, así lo afirmó tras el duelo: “La verdad es que me sorprendió mi nivel. Pensaba que iba a jugar un poco peor”. Para su segundo duelo, el enfrentamiento ante Etcheverry, las sensaciones no cambiaron.
Saltó a la pista dispuesto a volver a deslizarse sobre la tierra como solo él sabe hacer. Sacó su derecha a relucir para conquistar su servicio sin dar opciones de réplica al argentino y firmó la primera rotura en el siguiente juego, de nuevo dejando a cero a su rival. Hasta tres veces consiguió arrebatar el servicio a su rival para cerrar la primera manga por un sólido 6-1 y poner la primera piedra que le encaminaba hacia la victoria.
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