Hay regresos que se cuentan en una línea. Y hay otros, como el de Neymar, que se explican en capítulos. Gol, una chance increíble fallada, pmicas durante el partido y un fuerte cruce con un hincha marcaron su reaparición con Santos en el empate 1-1, ante Recoleta FC, por Copa Sudamericana.
El arranque fue el esperado. O Príncipe apareció donde suelen aparecer los distintos: en el área. Pase al espacio para Gabigol, quien lo asistió y el 10, con lo justo, abrió el marcador a los 4 del PT ante el elenco de Paraguay. Ney mostró su jerarquía en el área y marcó presencia desde el inicio. Un regreso con impacto inmediato. Pero lo que vino después cambió el tono.
El 1-0 lo puso Neymar
De la magia al insólito error
Con el correr de los minutos, el brasileño siguió siendo eje del juego ofensivo, participando en cada avance y generando situaciones claras. En una de ellas, dejó mano a mano a Gabriel Barbosa, que falló debajo del arco en una acción increíble.
Y poco después, el que falló fue él. Con el arquero fuera del área y el arco a disposición, el propio Neymar resolvió mal y desperdició una oportunidad que parecía imposible de errar. Una escena que rápidamente se convirtió en viral y que contrastó con su gol inicial.
Ney desaprovechó una jugada difícil de creer, con el arquero adelantado, ante Recoleta FC.
Al límite desde el arranque
Neymar fue amonestado a los 33 minutos del primer tiempo y, desde entonces, jugó condicionado.
En un tiro libre a favor, la falta de distancia de un rival lo sacó de eje. Intentó ejecutar rápido, se generó un cruce y la situación escaló por algunos segundos. Terminó reclamándole al árbitro chileno Díaz, visiblemente molesto. No pasó a mayores, pero dejó en evidencia su nivel de irritación.
La escena reflejó el clima de nerviosismo del partido y el propio estado de Ney por no poder ganar un duelo que, en los papeles, parecía accesible para el elenco brasileño. Finalmente, no vio la tarjeta roja y podrá jugar ante San Lorenzo por la Fecha 3 del Grupo D.
Final caliente
El cierre del encuentro, lejos de calmar las aguas, elevó la temperatura. Cuando se retiraba del campo en el Vila Belmiro, algunos hinchas comenzaron a recriminarle su rendimiento. Neymar respondió. Primero con palabras, luego con gestos: se metió en un cruce directo con un torcedor y pidió silencio.
El cruce, que se viralizó rápidamente, fue sin filtro: «¡Estás gordito, carajo!”, le contestó en una primera instancia el fanático.
La respuesta del brasileño no tardó en llegar: “¿Yo tengo que hacer todo? ¡Cállate la boca!” Y redobló la apuesta ante los cuestionamientos: «¡Estoy dando la vida aquí! ¡Respeta!”.
La figura del Santos tuvo un cruce particular con un fanático en el post partido.
Más tarde, el propio jugador explicó lo sucedido y dejó en claro que no le molestan las críticas, pero sí ciertas formas.
En una segunda intervención ante los medios, Neymar volvió sobre el episodio y explicó su postura, buscando bajar el tono de la pmica pero dejando en claro su malestar: “Solo me quejé, no discutí, le respondí al hincha por la forma en que me habló. Entiendo a los hinchas que critican nuestro juego, pero cuando se vuelve personal y me atacan de manera diferente, no lo puedo aceptar”, concluyó.



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