La obsesión de Colidio contra Boca en un momento clave en River

17/04/2026 12:23hs.

Si hay un partido para terminar de afianzar su reconciliación con los hinchas de River es un superclásico. Su levantada desde la llegada de Eduardo Coudet lo sacó de la lista de los reprobados por la gente y está ante la inmejorable chance de sellar la unión convivencial. Un desafío especial por su pasado y no sólo por el hecho de haber jugado en las Inferiores de Boca. Sin gritos contra el Xeneize, el rival al que más enfrentó en su carrera, Facundo Colidio necesita liberarse de esa obsesión que arrastra desde su llegada a Núñez y siente que es el momento ideal para dar el golpe tan esperado.

La espina se viene clavando hacia lo profundo Súper a Súper. Hace casi un año, aquella tarde de delirio en Núñez por el golazo de tiro libre de Franco Mastantuono y la definición de Seba Driussi, el rubio no pudo cambiar la sintonía vs. Boca: eléctrico al momento de atacar y desequilibrante por la izquierda, pero limitado a la hora de la resolución y sin ser determinante en la finalización, manteniendo su nula incidencia directa en el marcador.

Destacado por Eduardo Coudet sin la necesidad de que le pregunten los periodistas, la felicidad del Chacho se basa en que es uno de los jugadores que desde su llegada se enfocó en querer recuperar. Ya no pegado a la raya y como segunda guitarra de Sebastián Driussi, siendo el delantero con más movilidad de los dos, tras ese reacomodamiento suma dos goles al hilo en el Apertura contra Belgrano y Racing. Festejos necesarios para olvidar la sequía que duró 260 días más allá de que el factor clave que modificó la percepción del hincha son su compromiso y el desgaste en los últimos duelos.

Ese gol frente a Boca que se le niega está más cerca de lo que parece. De hecho, con la camiseta de River -antes lo enfrentó cuatro veces con Tigre- promedia 1.8 remates y un 0.8 entre los tres palos, lo que indica que suele tener precisión a la hora de probar al arco aunque necesite terminar de calibrar la mira para dejar la pelota en el lado de la red que tiene valor.

El gol de Lanzini a Boca en 2024 que Colidio celebró como propio. REUTERS.El gol de Lanzini a Boca en 2024 que Colidio celebró como propio. REUTERS.

Con un 48% de duelos ganados, baja influencia en el juego aéreo y 1.2 faltas recibidas por partido, la síntesis es que al ex Atlético de Rafaela le vienen faltando unos centavos para llegar al peso y ser verdugo de ese club cuyos hinchas lo tienen dentro de los jugadores más resistidos, al margen del tiempo en el que se formó con la azul y oro.

El lamento de Colidio en el último superclásico jugado en el Monumental. AP.El lamento de Colidio en el último superclásico jugado en el Monumental. AP.

Porque si bien lo viene intentando sin claudicar, su efectividad baja en las gambetas (43% completadas) lo transformó en una presa fácil para los defensores de Boca y los 30 toques por partido y su 88% de precisión en los pases es un aspecto positivo con la pelota que no se destaca en los highlights y pasa desapercibido en la cancha.

Después de perderse el último superclásico en la Bombonera por lesión, Colidio, preservado contra Carabobo para llegar al 100%, el punta de 26 años necesita que el gol 30 en 123 encuentros en River sea este domingo y lanzar el grito como en la conquista de Lanzini en 2024 que celebró como si fuera propio. Y con el respaldo y la confianza del Chacho, es hora de que termine chocho con él mismo y con los hinchas.

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