Estar frente a la posibilidad de jugar dos partidos consecutivos representa mucho para Germán Pezzella. Después de 242 días lejos de las canchas; en su caso, el calendario apretado de River no le genera cansancio sino una gran expectativa. Sin Lautaro Rivero, preservado por Eduardo Coudet, y con Paulo Díaz y Tobias Ramírez lesionados, el campeón del mundo pica en punta para ocupar la zaga junto a Lucas Martínez Quarta, oportunidad ideal para tomarse revancha rápido de la foto que lo dejó expuesto en el gol de Atlético Tucumán.
En medio de su extensa recuperación, el campeón del mundo se puso como objetivo pegar la vuelta para jugar la Copa Sudamericana y lo cumplió. En la previa de partidos definitorios en el semestre, su experiencia le da un salto de calidad al fondo a pesar de que recuperar su versión prime después de semejante parate requiere tiempo y rodaje.
La bronca por aquella salida a cubrir la espalda de Fabricio Bustos sobre el lateral derecho, acción en la que fue eludido por Nicola antes del centro del zurdo en el 0-1, fue inmediata. Si bien la jugada continuó y no fue responsable directo, para un defensor de su jerarquía cada error impacta el doble, aunque su personalidad también le permite levantarse rápido y pasar a la siguiente jugada.
A sus 34 años, Pezzella no juega dos partidos seguidos justamente desde el día de su lesión en la cancha de Independiente. En la previa de ese encuentro en el que fue titular en la cancha del Rojo, había participado desde el arranque por Copa Argentina, en la goleada por 3-0 a San Martín de Tucumán por los 16avos de final en el Madre de Ciudades. Por eso, de integrar el 11 en el Misael Delgado, significará otro escalón más en la búsqueda de la plenitud.
Con ADN riverplatense, con lo que representa tener la medalla dorada de Qatar 2022 y con alma de líder, el momento que transita River también lo afecta. Minutos antes de que Coudet definiera como «malísimo» el partido frente a ATU, Pezzella, todavía con las pulsaciones altas en el campo de juego, hizo una fuerte autocrítica asegurando que «hicimos un muy mal partido», recalcando que el equipo no tuvo “ la claridad para llegar” y enfatizando pérdidas en zonas delicadas.
En total, son 300 minutos los que acumula en 2026 repartidos en cuatro juegos. Una estadística que buscará aumentar en lo que resta de mayo apuntando a una pretemporada necesaria con el objetivo de que la segunda parte del año sea más auspiciosa.
El probable 11 de River contra Carabobo
Beltrán; Bustos, Pezzella, Martínez Quarta, Viña; Castaño o Silva; Galoppo, M. Meza, Subiabre o Páez; Colidio o Freitas y Salas.



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