Se viene el clásico cordobés. Este sábado desde las 16:30, el estadio Mario Alberto Kempes será escenario de una nueva edición del cruce entre Belgrano y Talleres, por los octavos de final del Torneo Apertura 2026. Un cruce eliminatorio, sin ventaja deportiva, que en caso de empate se definirá con alargue y penales, lo que eleva todavía más la expectativa.
En la antesala del partido, Lisandro López (Belgrano) y Augusto Schott (Talleres) dejaron definiciones fuertes sobre lo que representa este choque, entre el peso emocional, la preparación y la paridad que viene marcando la serie en los últimos años.
«Belgrano es una parte importante en mi vida»
Lisandro López fue uno de los que puso el foco en el costado emocional que atraviesa al plantel en la previa del clásico. El defensor valoró su presente en el club y el vínculo que fue construyendo con la camiseta celeste.
«Estoy muy agradecido. Para nosotros los años pasan, me hubiera gustado haber llegado antes, le pudiera haber dado mucho más. Es muy importante para mí Belgrano. Intento demostrarlo todos los partidos dentro de la cancha. Belgrano es una parte importante en mi vida», expresó el zaguero, dejando en claro el peso que tiene la institución en esta etapa de su carrera.
Al mismo tiempo, bajó un mensaje claro de cara al partido. «Se ve, se escucha y es por el partido la previa, pero somos nosotros los que tenemos que estar tranquilos porque somos los que tenemos que jugar. El sábado tenemos que dejar de lado lo emocional porque te puede dejar en contra. Pero si se nota lo que se vive, está muy bueno», agregó.
Schott, el regreso emocional al clásico
Del otro lado, Augusto Schott atraviesa una previa especial por su pasado en las inferiores de Talleres. El lateral derecho reconoció lo que significa volver a disputar un partido de esta magnitud desde adentro.
«Habiendo salido del club es un partido hermoso, me vienen los recuerdos de Inferiores y soñar con un momento como este. Este partido va a quedar en mis recuerdos, sea el resultado que sea, es muy importante. Es un sueño el partido que vamos a jugar», aseguró.
A pesar del contexto, remarcó que la rutina no cambia demasiado y agregó: «En la preparación semanal no cambia mucho, si bien no deja de ser un clásico, nos tocó en momentos así. Ya estamos acostumbrados, el entorno y los amigos hacen llegar el fanatismo, pero en mi caso trato de mantenerme al margen».
Paridad, tensión y un partido sin margen
Ambos jugadores coincidieron en un punto clave: la igualdad histórica entre los equipos. El clásico llega con números que reflejan equilibrio absoluto y con la sensación de que cualquiera puede quedarse con la clasificación.
«Va a haber un ganador y la explicación que le encuentro es la paridad que hubo en los últimos partidos. Se arman muchos pensamientos alrededor, pero lo picante de este es que sí o sí va a tener un ganador», analizó Schott.
Lisandro López también hizo foco en la necesidad de mejorar lo hecho en cruces anteriores y contó: «Sabemos que estamos en deuda con los últimos clásicos, no solo en los resultados sino en lo futbolístico. Lo vamos a afrontar como es un clásico y que gane el mejor».
Kempes, el escenario de una ciudad dividida
El partido del sábado no solo define el pase a los cuartos de final del torneo (donde espera el ganador de Independiente Rivadavia y Unión), sino que también vuelve a instalar una estadística histórica de enorme paridad: 407 enfrentamientos, con 133 victorias por lado y 140 empates.
En la ciudad, el clima ya es total. El banderazo en Alberdi, las charlas en la calle, la ansiedad de los hinchas y la expectativa en cada rincón anticipan un duelo que trasciende lo deportivo.
Schott lo resumió con una mirada optimista. «Es algo hermoso para la ciudad que nos enfrentemos en esta instancia. Ojalá nos acostumbremos a tener estos partidos importantes», cerró
Lisandro, en tanto, terminó con un mensaje hacia la gente y agregó: «Ojalá podamos darles un gran espectáculo. Vamos a dar lo que no tenemos para darle el mejor resultado».


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