08/05/2026 13:23hs.
La bronca inundó Avellaneda. La temperatura se elevó de forma abrupta en la previa al partido entre Central e Independiente, por los octavos de final del Torneo Apertura. Las recientes declaraciones del presidente del club, Néstor Grindetti, y de Cristian Ritondo, hombre con mucho peso en la Comisión Directiva, generaron enojo en el Canalla. Ambos miraron de reojo la designación de la terna arbitral y tuvieron declaraciones picantes, algo que cayó muy mal en Rosario. Y ahora se sumó otro episodio que potenció la onda expansiva de la explosión inicial: el club que será anfitrión del encuentro notificó que los medios partidarios de la institución de Avellaneda no podrán asistir al estadio Gigante de Arroyito. El argumento para justificar la medida fue la imposibilidad de garantizar la seguridad de los periodistas.
Ante esta situación, Independiente emitió un comunicado. «Desde la Secretaría de Comunicación y Prensa nos dirigimos a las transmisiones partidarias que habitualmente se encuentran acreditadas para la cobertura de todos los partidos del club, para comunicarles que hemos recibido una comunicación oficial desde Rosario Central, mediante la cual se nos notifica que ‘no pueden garantizar la seguridad de los periodistas partidarios de Independiente’ que asistan al estadio en la próxima fecha. En virtud de ello, ‘no estarán aprobando acreditaciones’ para esta cobertura. Por esta razón, desde el club les recomendamos ‘no concurrir por sus propios medios’, priorizando la integridad personal de cada uno de ustedes».
La medida, de carácter prácticamente inédito, sorprendió y generó mucho malestar. La dirigencia de Independiente habilitará el estadio del Rojo para que los programas partidarios del club puedan realizar la transmisión del partido desde los palcos, aunque a 340 kilómetros del lugar de los hechos: «Como alternativa, ponemos a disposición las cabinas de transmisión del Libertadores de América – Bochini, para que cada programa pueda realizar su cobertura desde nuestras instalaciones. Para justificar la apertura del estadio, necesitamos contar con un mínimo de cuatro o cinco transmisiones confirmadas».
Bronca en aumento
La calentura viene en aumento. El jueves, Néstor Grindetti fue al fleje tras la designación de Yael Falcón Pérez como árbitro. Quien lo acompañará desde el VAR será Lucas Novelli, que llega en el foco de Independiente, dado que tuvo injerencia en el pmico penal que Andrés Merlos le cobró a Boca en el 1-1 contra Independiente en la Bombonera. El mensaje del presidente del club de Avellaneda fue desafiante: «El cuerpo técnico y el plantel vienen trabajando muy bien y estamos ilusionados con pelear este campeonato hasta el final. Sabemos que vamos a enfrentar a un rival muy duro, en una cancha complicada. Ojalá el domingo podamos hablar de fútbol y no de decisiones pmicas».
Ritondo disparó con todo: «Esperemos que el arbitraje no sea un problema. Central tiene un muy buen equipo, que pase el que mejor juegue. Este trinomio de árbitros tuvo fallos que perjudicaron a Independiente». En el Rojo están en alerta y todos hablan de ir a Rosario con la guardia alta. En a dirigencia también hay bronca acumulada porque al Rojo aún no le permitieron llevar público visitante en la fase regular del campeonato. Ahora, en la previa a un encuentro crucial que se jugará en una cancha colmada por 47.000 personas, el clima está que arde.



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