Gimnasia cayó 2-0 contra River en los cuartos de final y se despidió del Torneo Apertura. Pese al trago amargo del final, el equipo redondeó una buena temporada, especialmente a partir de la llegada de Ariel Pereyra al banco de suplentes, y ahora deberá tomar decisiones importantes pensando en el segundo semestre.
“Di lo mejor que tenía hasta acá, el equipo respondió muchísimo más de lo que yo esperaba. La enseñanza es que pueden, pueden más de lo que dieron hoy”, señaló el Pata tras la caída en el Monumental.
Además, reconoció que fueron superados: «Sabor amargo por la derrota, a nadie le gusta perder. Pero competimos, dimos lo mejor. Sentimos el partido anterior, físicamente se nos hizo cuesta arriba. No tuvimos la pelota, corrimos por detrás. Se nos hizo un partido muy largo”.
Pero igualmente terminó conforme con la entrega de su equipo: “Hoy los jugadores dieron el máximo que tenían, se vaciaron. No nos alcanzó, perdimos bien contra un gran rival, en una chanca difícil. No hay excusas, los jugadores dieron todo”.
El futuro de Pereyra en La Plata
La derrota ante River fue la primera del ciclo de Pereyra en ocho partidos (llevaba siete victorias en fila), quien se hizo cargo del equipo como DT interino tras la salida de Fernando Zaniratto. Ahora, la Comisión Directiva del Lobo deberá definir si lo ratifica en el puesto o si sale a buscar a otro entrenador.
“Creo que hicimos un buen trabajo, esa decisión es del Director Deportivo, de la Dirigencia. Cumplimos nuestra función… después, esto es fútbol. Ellos decidirán quién sigue y quién no. Yo me voy satisfecho, di todo. Si tengo que seguir sigo, sino estoy agradecido al presidente», cerró el Pata, quien hizo méritos suficientes para tener su chance.



Deja una respuesta