Belgrano es sinónimo de pertenencia

Llegar a la final del Torneo Apertura no fue fácil. Belgrano superó un trayecto largo y plagado de altibajos. Pero lejos de rendirse, supo aprender y hacerse más fuerte. Muchas cosas pueden caracterizar a este plantel Pirata, buen pie, jugadores de renombre, la mezcla de juventud y experiencia, pero por encima de todo, el equipo tiene algo que ya casi no se ve: sentido de pertenencia.

Una característica que se puede observar en muchos aspectos del juego Celeste. Cada pelota dividida y desborde, los once que están en cancha la juegan con el corazón de un hincha. Los festejos post victorias, el vestuario, las declaraciones, las arengas, todo dentro de Belgrano tiene sentido de pertenencia.

El amor por los colores

Zielinski lo sabe, el Pirata no le tiene miedo a nada y sus jugadores siempre van a dar la vida: «Me da la impresión de que el equipo siempre ha demostrado personalidad, sentido de pertenencia y una fuerza que está cerca siempre de la gente. No tenía ninguna duda de que íbamos a pelearlo».

La pertenencia no se ve solo dentro de la cancha, es un estilo de vida. El ejemplo claro está en el plantel: Santiago Longo, Lucas Zelarayán y el Mudo Vázquez jamás se olvidaron del club de su vida. Los tres dejaron su marca en el Pirata, se fueron, hicieron carrera lejos de Córdoba, pero el amor por los colores siempre tira un poco más que todo lo otro. Volvieron y juntos quieren agrandar su marca en los libros de la historia cordobesa.

Hinchas dentro y fuera de la cancha

El Chino, el que tiene la cinta de capitán con el rostro del prócer argentino, es el vivo sinónimo del sentido de pertenencia. Frases como «estos tipos de partidos se juegan con el corazón» o «es un club muy sufrido al que nadie le regaló nada. Tenemos sentido de pertenencia y pusimos al club en una final» hacen que más de un hincha de Belgrano se tenga que secar las lágrimas.

Zelarayán, el capitán de un ilusión. Zelarayán, el capitán de un ilusión.

Un hombre de pocas palabras, que con poco dice mucho. El Mudo, Franco Vázquez, con una oración levantó las pulsaciones celestes en el momento que decidió volver: «Belgrano para mí es todo, el lugar donde crecí, donde hice las Inferiores, llegué de muy chico. Tengo ganas de hacer feliz a la gente.” Y como prometió, le dio alegrías al amor de su vida.

No solo pasa por los jugadores, en el cuerpo técnico el sentido de pertenencia es un sentimiento común. El entrenador es el Ruso Zielinski, aquel que estuvo durante siete años seguidos en el banco de Belgrano, ascendió contra River y siempre hizo soñar al pueblo Pirata. A su lado, un ex arquero e ídolo del club: Juan Carlos Olave, un hombre que no puede faltar en la mesa chica dentro de la institución. El que le atajó el penal a Pavone, el que estuvo doce temporadas en Belgrano, el que se fue, pero volvió. Eso es sentido de pertenencia.

Zielinski, entrenador de Belgrano. Zielinski, entrenador de Belgrano.

Desde el primero al último. Cada jugador, directivo, entrenador, utilero, todos, aman a Belgrano. El sentimiento les dará el título, eso no se sabe. Pero de lo que todos tienen que estar seguros, es que van a darlo todo, desde el lugar que les toque. Eso es Belgrano, un club con sentido de pertenencia.

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