
Dentro de los desafíos que se le presentarán a River en la final de este domingo en el Kempes contra Belgrano, hay uno al que Eduardo Coudet le prestó especial atención durante la semana de trabajo en Ezeiza: que no se vea afectado el peso ofensivo, algo que caracterizó a este equipo durante gran parte del ciclo y para el que perdió jugadores clave que venían con grandes números.
Es que dentro de los dolores de cabeza que dejaron las recientes lesiones, hay un trasfondo que el DT intentará que no tenga implicancia en los 25 goles que ya festejó desde que asumió en el cargo (en 16 partidos): para este encuentro definitorio, el más importante del semestre, no podrá contar con el máximo goleador del año ( Sebastián Driussi, siete tantos) ni con uno de los tres que figuran en el segundo lugar de ese ranking ( Gonzalo Montiel, cuatro). Además, Juanfer Quintero, otro de los escoltas con cuatro, se espera que sea suplente.
¿Cómo llena, entonces, el Chacho este vacío que inevitablemente se le generará? La fórmula de ataque es conocida y quedó en evidencia de que es la que piensa porque ninguno de los dos que la compondrán fue convocado para el juego del miércoles ante RB Bragantino: Joaquín Freitas (un gol en 819’) y Facundo Colidio (cuatro en 1.270’) serán los encargados principales de que el olfato de Driussi sobrevuele por el barrio Chateau Carreras.
Por primera vez
Una dupla que, si bien se entiende bien dentro del campo y dio muestras de que estará a la altura del acontecimiento, jugará por primera vez como titular: si bien vienen de compartir cancha durante 70 minutos en la semifinal del sábado pasado (el joven de las Inferiores reemplazó al lesionado goleador en el primer tiempo) y también tienen otros 63’ juntos en la derrota vs. Vélez en el Amalfitani (Freitas reemplazó a Quintero a los 27’), hasta ahora nunca habían sido alineados.
El gol lo hizo Freitas para el Millonario. Fuente: TNT Sports.
Con 298’ compartidos en nueve juegos del 2026 y sin asistencias entre sí, la elección del pibe de 19 años para ocupar un puesto tan sensible responde al buen momento que atraviesa y a cómo sus capacidades se amoldan a lo que requiere el puesto: al aportarle mucha movilidad al ataque y un gran despliegue para la presión ofensiva, su compañero también puede tener libertades para entrar y salir. Además, y sin ser un #9, siente un poco más ese puesto que un Maxi Salas que ya dio muestras de que rinde mejor con un acompañante más posicional a su lado (como cuando brilló con Maravilla Martínez en Racing).
Sin embargo, la intención del Chacho es que esa presencia en el área y astucia para definir que pierde sin Driussi no quede únicamente destinada a ser resuelta por la dupla de ataque. La idea, todavía en desarrollo para que se traslade al juego, es que los volantes ofensivos puedan darle esa cuota goleadora que hasta el momento se vio con intermitencias: Galván le convirtió por duplicado al propio Belgrano en la etapa de zonas, Galoppo (será suplente) aportó un festejo ante Aldosivi, Maxi Meza (también al banco) le facturó a Carabobo en Venezuela y Juanfer hizo el recordado tanto con San Lorenzo.
Sí, será clave para River resolver este desafío ofensivo que se le presenta ante tanta lesión…

Deja una respuesta