Con tonada millonaria. Parecen las inmediaciones del Monumental, pero es la calle Oliverio Girondo de Córdoba capital (con la primera “a” extendida), la que da al hotel Holiday Inn. De repente, esta zona cercana al aeropuerto y algo alejada del ruido del centro de la ciudad, se transforma en una marea roja y blanca que a esta altura no sorprende: River es local en Buenos Aires, pero tiene una de sus segundas casas en esta maravillosa provincia.
Es como un efecto contagio. Los hinchas que paseaban por las peatonales que rodean a la Plaza San Martín al mediodía, esos recién llegados que consiguieron vuelo para este sábado temprano o les ganó la ansiedad de estar en el lugar de los hechos, se empezaron a multiplicar llegada la tarde y para la noche ya directamente eran multitud. Ellos, más tantísimos cordobeses, formaron un combo increíble: miles y miles cortaron la zona donde se concentra el plantel y le dieron una bienvenida a los jugadores que quedará en el recuerdo.
Bienvenida que, dicho sea de paso, no fue ni casual ni improvisada: desde hace varios días que la Agrupación Córdoba junto a River viene planificando este recibimiento y dándole difusión en las redes sociales. El color fue ese último shock motivacional que necesitaba el River del Chacho Coudet para afrontar esta final ante Belgrano: fuegos artificiales que iluminaron el despejado cielo de la noche cordobesa, bengalas que prácticamente quitaban visión periférica, banderas, cantitos desde temprano y ovaciones para este plantel que está a las puertas de coronar.
Lógicamente, el entrenador fue uno de los más aplaudidos y queridos, pero en el ranking de jugadores hubo varios que también se ubicaron en el top: Juanfer Quintero, Gonzalo Montiel, Sebastián Driussi (estos dos últimos viajaron a pesar de sus lesiones), Lucas Martínez Quarta, los arqueros Franco Armani y Santiago Beltrán y Germán Pezzella fueron de los más buscados por un público que se entremezcló entre locales que querían estar cerca y muchos de Buenos Aires que sacaron entradas para el domingo.
Antes de subir a sus habitaciones, los futbolistas, en señal de gratitud, se acercaron a la gente y accedieron a sacarse fotos y firmar autógrafos.
“Es un sueño tener a River definiendo un torneo acá, le mostramos al país que el equipo también es local en Córdoba”, dicen los hinchas a la pasada, felices porque esta final sea en la tierra del fernet. La ciudad en la que esa tonada cordobesa inconfundible se transformó este sábado a la noche en tonada millonaria…


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