Cómo está el Dibu: su particular entrenamiento y el objetivo de estar en el debut :: Olé

En cinco años pasó de ser casi un desconocido para el público general a uno de los jugadores indispensables de la Scaloneta. En un lustro cambió la vida de Emiliano Damián Martínez y casi que también la historia moderna de la Selección. Porque justo cuando irrumpió el Dibu fue el momento en que se rompió la pared, se cortó la sequía de 28 años sin títulos y llegaron las cuatro vueltas olímpicas en continuado.

Esta simple descripción alcanza para entender por qué cuando Dibu sufrió la fractura de su dedo anular de la mano derecha (en la final de la Europa League, el 20 de mayo) se generó una especie de temor popular pensando en que se podía perder la Copa del Mundo. Pero el ídolo de los chicos está acá en Kansas City, no volando de palo a palo como le gusta, pero sí haciendo un trabajo diferente que Olé pudo retratar en el entrenamiento del miércoles.

El entrenamiento de la Selección en Kansas. Foto: Tato Pagano (Prensa AFA)El entrenamiento de la Selección en Kansas. Foto: Tato Pagano (Prensa AFA)

«Día 1 con mucha ilusión, triste de no poder hacer todo pero contento con estar con amigos y unidos por un país», escribió el marplatense apenas piso el Hotel Origin, al lado del río Missouri. Pero con el correr de los días dejó ese mensaje de tono nostálgico para regresar a su energía tan característica. Claro, Dibu se encontró que cuando conoció el Compass Mineral Center no pudo ver qué tal estaba el césped.

Desde la final ante Friburgo, en aquel 3-0 que le entregó a Emiliano su primer título internacional a nivel de clubes, que tomó conciencia de la lesión que se le generó en la previa y desde ahí que comenzó con la recuperación seguida a distancia por el cuerpo médico y también por Martín Tocalli, el entrenador de arqueros. Tuvo que cambiar algunos hábitos ya que su mano derecha está inmovilizada: los primeros días desconectó con la familia, pero siempre mantuvo una rutina física.

Mientras Dibu viajaba rumbo a Estados Unidos, en la concentración argenta lo esperaba un plan diferente. Ya no era cuestión de mantener la capacidad aeróbica y la musculación, había que empezar a entrenar en campo, pero usando una sola mano, sin revolcarse ni poner en riesgo la zona que ahora tiene una venda reforzada, que lo ayuda a los pequeños impactos de la vida cotidiana.

El entrenamiento de la Selección en Kansas. Foto: Tato Pagano (Prensa AFA)El entrenamiento de la Selección en Kansas. Foto: Tato Pagano (Prensa AFA)

Los entrenamientos son progresivos: ejercicios sin guantes, en los que el arquero hace desde tennis-fútbol hasta ejercicios de reacción y coordinación con una pelota chiquita. Cada día avanza un poco más y en la práctica del jueves sumó empezar a caer del lado de la mano afectada, pero sin recibir impacto de la pelota. En paralelo, de a poco y con mucho cuidado, comenzó a hacer pequeños ejercicios con pelota normal: siempre con la mano izquierda, que es la que no tiene afectada.

«Llego, llego», se esperanzó Dibu, cuando le consultaron si podría estar en el debut ante Argelia. Lo concreto es que a la recuperación le faltan varios pasos: hasta después de los amistosos continuará con la férula y no usará la mano derecha para que el dedo termine de soldar.

El entrenamiento de la Selección en Kansas. Foto: Tato Pagano (Prensa AFA)El entrenamiento de la Selección en Kansas. Foto: Tato Pagano (Prensa AFA)

Dibu quiere estar el 16 de junio en el estadio del Kansas City. En el cuerpo médico también desean lo mismo, pero no se piensa en arriesgar. Si hay una mínima chance de dar un paso en falso, se tomará la decisión de postergar su debut al 22 con Austria, en Dallas. Sin dudas que para saber cuándo volverá al arco serán claves los próximos.

Mientras tanto apoyará a sus compañeros: Juan Musso y Gerónimo Rulli, pelean guante a guante por quedarse con el puesto de segundo arquero y al mismo tiempo para disputar los amistosos del sábado ante Honduras y el martes ante Islandia. En esos dos encuentros, Dibu será un espectador de lujo, al igual que Leandro Paredes y Leo Messi (aunque el 10 quizás podría sumar minutos ante los europeos).

Dibu Emiliano Martinez
Foto AFADibu Emiliano Martinez
Foto AFA

A los 33 años, Dibu se prepara para disputar su segundo Mundial. Persigue el sueño de una segunda estrella personal (la cuarta para Argentina) y también pequeños-grandes logros individuales, como convertirse en el arquero con más vallas invictas de la historia de la Selección: lleva 41 arcos en cero en 59 partidos, y el record le pertenece a Chiquito Romero, que tiene 47 vallas invicta en 96 encuentros.

Dibu, con el equipo de arqueros.Dibu, con el equipo de arqueros.

“Soy un enfermo de las estadísticas. Con Martín (Tocalli) siempre decimos: ‘Una menos, una menos’. Quiero el récord con más arcos en cero. Me busco siempre un objetivo para seguir creciendo, pero al final el objetivo más importante es grupal”, repitió en varias oportunidades Martínez, el segundo arquero con más presencias en la Selección, el que no quiere regalar nada y sueña con una súper recuperación para estar en el debut.

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