Kansas ya empezó a entender de qué se trata la pasión Argentina. Y eso que todavía falta que juegue la Selección. La ciudad que eligió Lionel Scaloni como base para el Mundial vive días inusuales. Acostumbrada a la tranquilidad, a los barrios prolijos, a las calles amplias y a un ritmo bastante más pausado que el de Buenos Aires, de repente empezó a convivir con bombos, banderas, canciones y una pasión que desconcierta a muchos estadounidenses.
Por eso no sorprendió ver a medios locales recorriendo el banderazo del domingo con cámaras y micrófonos. Querían entender qué estaba pasando. Más de mil personas participaron de la convocatoria organizada por una cervecería. Había argentinos llegados desde distintos puntos de Estados Unidos, familias enteras, estudiantes, residentes y fanáticos que recorrieron miles de kilómetros para estar cerca de la Scaloneta. Algunos llegaron incluso en motorhomes tras atravesar varios estados. Desde Nueva York hasta San Juan, todos confluyeron en un mismo punto de Kansas para empezar a vivir el Mundial.
Uno de esos vehículos se convirtió en una de las grandes atracciones de la tarde. Tenía una enorme gigantografía de Diego Maradona sobre uno de sus laterales. Imposible no verlo. Imposible no detenerse para una foto. Como ocurre en cada rincón en el que aparece la Selección, Diego también estuvo presente en Kansas.
El banderazo se realizó en una de las zonas gastronómicas más concurridas de la ciudad y el clima argentino también se trasladó a los restaurantes de los alrededores. En Los Hornos, un clásico local de comida argentina ubicado a pocos metros, no sobraron mesas. Entre camisetas argentinas y charlas mundialistas, las milanesas, las empanadas y el asado de tira fueron algunos de los platos más pedidos. Una postal bien argentina en pleno corazón de Estados Unidos.
Y el paisaje era inequívocamente argentino. El alambrado de la Sol Montessori School, un jardín de infantes ubicado frente al lugar del encuentro, terminó completamente cubierto por banderas de la Selección. De las tres estrellas. De Lionel Messi. De Argentina. Y también por enormes trapos dedicados a Maradona.
Este motorhome recorre las autopistas de Estados Unidos ploteado con Diego Maradona – @nicberardo – enviado especial Olé
Ellos dos fueron los grandes protagonistas de la tarde. Porque sobre el predio flameaban gigantescas banderas de Leo y de Diego sostenidas por largos palos. El problema era el viento. O mejor dicho, los fuertes vientos de Kansas por la noche. Pero allí estaban, en el aire de Kansas.
La mezcla generacional también llamaba la atención. Los más chicos lucían mayoritariamente la camiseta del actual capitán. Los más grandes aparecían orgullosos con las de Diego. Dos generaciones distintas unidas por la misma pasión.
Y si algo terminaba de explicar qué significa la hinchada argentina, era el sonido del bombo. Porque hasta Kansas llegó el histórico bombo de Tula, el fanático reconocido por FIFA como el mejor hincha del mundo en los premios The Best. Esta vez fue Guillermo, amigo de la familia, quien lo llevó por encargo de sus seres queridos.
Lo de este domingo fue apenas un anticipo. Porque para el debut de la Selección se espera la llegada de miles de argentinos. De hecho, la avanzada ya empezó. En los vuelos rumbo a Kansas ya se escuchan canciones de cancha y cada vez aparecen más camisetas albicelestes en el aeropuerto y en las calles.
Kansas quería recibir a la Selección. Lo que todavía no sabía era que también iba a recibir a la hinchada argentina. Y después de este banderazo, ya empezó a descubrir de qué se trata.








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