La Selección Argentina hizo su último entrenamiento en el Compass Mineral Center en la mañana de este domingo, en la mañana del Día del Padre allá y acá. La práctica arrancó bien temprano cerca de las 10.30, algo que se repitió en cuatro de los cinco días post partido con Argelia. Generalmente la Scaloneta se entrenaba por la tarde, pero…
En general, el futbolista está acostumbrado a jugar de tarde o de noche. Salvo cuando comenzaron sus carreras en Inferiores o ya de profesional algún horario excepcional (en la Argentina se han jugado encuentros a las 11 y en Europa suele haber un match temprano pero no de los equipos top). Por eso, es toda una rareza tener que preparar un partido trascendente del Mundial, que se disputará a las 12 de Dallas, a las 14 de nuestro país.
En la Selección sabe de este inconveniente desde el mismo momento del sorteo y por eso ya tomaron los recaudos necesarios para acostumbrar al cuerpo del futbolista. Desde que llegó a Estados Unidos, el plantel se entrenó siempre por la tarde por las elevadas temperaturas. Entonces, la rutina era bien diferente a la que se dio en los últimos días: la mañana libre con desayuno optativo, almuerzo obligatorio y merienda obligatoria.
Acostumbrar el cuerpo
Desde hace cinco días que las cosas cambiaron. Después del 3-0 solo hubo un entrenamiento vespertino de los cinco que se dieron. La idea fue empezar a acostumbrar el cuerpo: que el futbolista se duerma antes, se levante más temprano y que desayune (más allá de que siguió siendo optativo). Pero de cara al partido de este lunes está todo más organizado: el movimiento en el Adolphus de Dallas comenzará cerca de las 7 cuando los utileros comienzan a preparar todo, pero para los jugadores el despertador sonará cerca de las 8.
La idea es que los jugadores hagan un desayuno fuerte alrededor de las 9, luego llegará el momento de la charla técnica y después subirse al bus para partir rumbo al AT&T, para llegar cerca de las 10.30 de la mañana. Eso sí, un tema que no deberá preocuparse el cuerpo técnico será el del intenso calor que hace en este estado de Texas: para la hora del partido se esperan más de 30 grados, pero el estadio es cerrado y totalmente refrigerado.
Scaloni no tendrá que recurrir a la vieja táctica de Bilardo, esa que utilizó en la Copa América de 1983. ¿Qué hizo el Doctor? Le pidió a la marca que vestía a la Selección que le hiciera un pequeño bolsillo al short para que los jugadores tuvieran rodajas de limón para combatir el calor que hacía en la altura de Quito (2850 metros sobre el nivel del mar), en aquel partido que terminó 2-2.
Lo que viene en el grupo de Argentina
KANSAS (ENVIADO ESPECIAL).



Deja una respuesta