La pizarra de Vicente Muglia: así juega Suiza :: Olé

Cabo Verde y Egipto ya confirmaron que en este Mundial no hay rivales fáciles para la Selección Argentina. Suiza no será una potencia pero tampoco se la debe subestimar. La trabajada selección europea que es dirigida por Murat Yakin no tiene figuras estelares pero la figura, en este caso, es el equipo. Si bien en cuanto a calidad y jerarquía está unos escalones por debajo de la Scaloneta, intentará sorprender con sus principales virtudes: el orden, la disciplina y la fortaleza colectiva.

Equipo aceitado

Al ver los movimientos de Suiza, con y sin pelota, se aprecia la mano de su entrenador. Defensivamente, sin la tenencia, se para en un bloque medio. No ahoga la salida del rival ni hunde sus líneas cerca de su arco. El 4-2-3-1 inicial, el dibujo que más utiliza, se transforma al defender en un 4-4-2 con los extremos retrocediendo a la altura del doble cinco. El mediapunta y el punta,en tanto, se paran como primera línea de presión.

En esa faceta del juego es clave el aporte de Granit Xhaka. El temperamental y experimentado volante central es el técnico dentro de la cancha. Ordena y a partir de su liderazgo define cuándo, cómo y dónde activar el pressing. También es vital el despliegue de su compañero en el círculo central: Remo Freuler suma su dinámica para las coberturas y los cierres. En los octavos de final ante Colombia, el jugador del Bologna de Italia en las últimas dos temporadas recorrió nada menos que 14,26 kilómetros, de los registros más altos para un partido de este Mundial.

Con la pelota tampoco se desordena, fiel a su estilo, y busca ejecutar su plan ofensivo de manera prolija. Hay mucho toque hacia los costados porque busca controlar el juego. A diferencia de Egipto, por ejemplo, no apuesta al golpe por golpe, al ida y vuelta. Ante Colombia, por ejemplo, la mayoría de sus pases fueron laterales. Y algo importante: con la tenencia intenta imprimirle un ritmo bajo al juego hasta que encuentra un hueco para, ahí sí, acelerar la jugada.

La tendencia a la lateralización de sus toques no sólo se debe a su plan de organización posicional para atacar sino a la búsqueda de progresar por las bandas. Tanto Denis Zakaria como Ricardo Rodríguez se proyectan seguido y mezclan con los respectivos extremos por banda, con los que se alternan para profundizar ya sea por fuera o por dentro. El centro al área desde los costados es una de las finalizaciones que más utiliza Suiza.

Sin embargo, la principal fuente de desequilibrio es por adentro y está a cargo de un jugador, hoy lesionado y en duda para Argentina: Johan Manzambi. El mediapunta del Friburgo de Alemania puede jugar por ambas bandas pero donde más rinde es por el centro, detrás de Breel Embolo, la referencia de ataque. Manzambi aporta frescura a la estructura, caos al romper líneas y desequilibrio por talento, velocidad y, principalmente, cambio de ritmo. El pase filtrado de Xhaka a Manzambi es una fórmula que le viene siendo reedituable en la ofensiva en lo que va de este Mundial.

Xhaka con Manzambi, la conexión clave de Suiza.Xhaka con Manzambi, la conexión clave de Suiza.

Otro aspecto a tener en cuenta es la pelota parada. En contra mostró algunos desajustes. A favor, si bien no pesó hasta ahora en la Copa del Mundo, sí fue un arma efectiva durante las Eliminatorias, donde logró la clasificación sin perder un partido. Nico Elvedi (1,88), Manu Akanji (1,86), Zakaria (1,91) y Embolo (1,87) van bien de arriba. Además, Suiza cuenta con un buen lanzador como Xhaka.

Suiza en la pizarra:

El posible 11 y las variantes

El arquero será Gregor Kobel, quien reemplazó en el puesto al recordado Yan Sommer. Si bien sigue en actividad (es el arquero del Inter), anunció su retiro de la selección de Suiza en agosto del 2024 tras la Eurocopa. Kobel, que ataja en el Borussia Dortmund, viene cumpliendo buenas actuaciones en este Mundial.

Kobel, el dueño del arco en Suiza.Kobel, el dueño del arco en Suiza.

La línea de fondo la componen Zakaria (le ganó el puesto a Widmer antes del Mundial) como lateral derecho, Elvedi y Akanji (ganó todo en el Manchester City de Pep Guardiola) como zaga central y Ricardo Rodríguez, uno de los sobrevivientes del Argentina-Suiza del Mundial 2014.

El doble cinco, ya dicho, la dupla Freuler y Xhaka, el otro sobreviviente del 2014. Y la línea de tres por delante podría ser Dan Ndoye (maneja bien ambos perfiles), Manzambi y Rubén Vargas (otro extremo que juega por ambas bandas). Arriba, de 9, Embolo. ¿Y si no llega Manzambi? Hay tres posibilidades: Michel Aesbischer (ahí el equipo pasaría a un 4-3-3), Fabian Rieder (también posible extremo) o Ardon Jashari (titular ante Colombia).

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