
Que a esta altura ya sea algo normal no significa que tenga que dejar de sorprender. Cada vez que River pisa alguna de las provincias del Interior, se desata la locura. Se ve con regularidad en Mendoza, Córdoba o Rosario. Y esta vez, Salta no es la excepción: de cara al partido del equipo de Eduardo Coudet en la Copa Argentina este viernes contra Aldosivi, la venta de entradas presencial se desarrolló en un clima de furor y mucha expectativa.
Aunque el expendió comenzó este jueves a las 10, los fanáticos comenzaron a llegar durante la madrugada con el objetivo de tener un lugar de privilegio. A pesar de las bajas temperaturas que se registraron en los alrededores del Padre Martearena hasta que el sol fue elevando los registros del termómetro, las ganas de ver al Millonario provocaron largas filas en las boleterías del estadio.

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