Olé en el vestuario y el campo de juego del MetLife y con la camisetas de la final :: Olé

Hay experiencias únicas. Meterse en las entrañas de un estadio en el que en unas horas después se va jugar una final de la Copa del Mundo es una de esos momentos que no se imaginan. Se viven, se disfrutan y se comparten. Olé se metió en el backstage del MetLife en donde este domingo, a partir de las 16 de Argentina, la Scaloneta buscará defender su título ante España.

“Como va a estar Trump, la seguridad viene heavy”, anticipan. ¿Qué importa? La historia es conocer algunos sectores imposibles de visitar. Uno, dos, tres, cuatro controles y adentro. Todos trabajan como si se estuviera jugando la final. Porque más allá de lo obvio de ver cómo preparan los stands que se ven en todos los estadios, cómo reaprovisionan los locales de comida, se hacen los ensayos de todas las acciones que rodean a los partidos en esta Copa del Mundo.

La promesa está firme: la idea es conocer uno de los vestuarios de los finalistas y el campo de juego. Pero… Pero todos los teléfonos suenan simultáneamente porque hay alarma de rayos y el temor a que todo se suspendiera fue real. Se escuchaban las advertencias al público que no estaba en la cancha para que se refugiaran en los pasillos. Tiempo entonces de esquivar el agua en un lugar mágico.

Ceremonioso, el anuncio es fuerte. “Ahora van a conocer uno de los vestuarios de la final”. Caminata por pasillo que nadie imagina tiene un estadio y de repente la bandera de España. Sí, la suerte no iba a ser completa, pero habría sorpresas.

El vestuario para la final del Mundial 2026. (Foto: Olé)El vestuario para la final del Mundial 2026. (Foto: Olé)

Diego Macias te muestra desde adentro el vestuario que alojará este domingo a los jugadores de España para el partido ante Argentina.

Porque preparado la ocasión por la gente de adidas, más allá que será donde Lamine Yamal y compañía se cambien para salir a la cancha, estaba tuneado con camisetas de ambos equipos. La titular, la suplente, la de entrenamiento, la de calentamiento. Con detalles más argentos como el modelo que usó Messi en su debut en una Copa del Mundo en Alemania. La 19 versión titular y la azul con la que hizo el primero de sus goles mundialistas.

La camiseta de Argentina para la final del Mundial 2026. (Foto: Olé)La camiseta de Argentina para la final del Mundial 2026. (Foto: Olé)

¿Más detalles? 25 metros de largo por unos cinco o seis de ancho, los sectores individuales para cambiarse. Monitores cada tres, cuatro metros y dos camisetas personalizadas que atraen indefectiblemente. A menos de un metro de distancia, la 10 y la 19. La de Leo y la de Lamine. Con el dato de la final ya estampado y listo para usar.

La vista se dispersa con tantos estímulos futboleros. “Esta es la pelota del hat trick de Messi a Argelia”, cuentan y muestran el sello de “used” y los nombres de los países como para certificar que es así. Que más allá de la que se debe haber llevado Leo a la casa -o Chiqui Tapia, que se lo vio salir con la bocha ese día- guardaron una de las Trionda del primer partido y estaba en nuestras manos.

La pelota de Argentina - Argelia, el partido en el que Lionel Messi hizo un hat-trick. (Foto: Olé)La pelota de Argentina – Argelia, el partido en el que Lionel Messi hizo un hat-trick. (Foto: Olé)

Vestuario amplio, cómodo. Alfombrado y sin contacto con el exterior. Mesa obligada en el medio y, para esta ocasión, con un mini escenario con unas sillas porque va a hablar Kaká, un crack que no pasará inadvertido por más que todos los elementos que vinculan con la final fueran más fuertes.

La lluvia no frena. ¿Y la cancha? Para “hacer tiempo”, es momento de admirar la Copa del Mundo. “Don’t touch”, es el grito repetido de seguridad por más que esté dentro de una vitrina cerrada. A los mortales no les está permitido ni rozar el vidrio, pero igual su brillo enceguece. No se la puede levantar para chequear el peso aunque sepamos que suma 6 kilos y monedas.

La Copa del Mundo. (Foto: Olé)La Copa del Mundo. (Foto: Olé)

“Now”. Sencillo y directo, habilitan la cancha. Como desesperados, a meterse en el campo de juego. Mientras se escucha y se ve todo lo que ocurre en las previas de los partidos, es tiempo de ver es el césped perfecto, los bancos de suplentes extensos (los que están en segunda fila, ¿verán algo?), el monitor del VAR protegido de la lluvia y una pelota que da vueltas para que la tentación de hacer algunas fantasías en el césped donde se jugará la final sea una realidad.

El campo de juego del MetLife Stadium, donde se jugará la final del Mundial 2026. (Foto: Olé)El campo de juego del MetLife Stadium, donde se jugará la final del Mundial 2026. (Foto: Olé)

Metete con Olé a uno de los vestuarios del Metlife, en Nueva York, para la final del Mundial. Entre tanta camiseta y otros chiches, estuvo presente la pelota de aquel debut con tres goles de Leo.

Las banderas de España y Argentina, en ese orden, se repiten en todas las pantallas. La estadística de Messi y de Lamine, también. Prueban el countdown aunque falten 24 horas. Los animadores arengan a que los hinchas que no están griten y hay que hacer una pausa. Sentarse en el banco y soñar. Soñar con lo que todos imaginamos.

NUEVA YORK (ENVIADO ESPECIAL)

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *