La eliminación de Lanús en los dieciseisavos de final de la Copa Sudamericana dejó un fuerte golpe puertas adentro. Después del triunfo por 2-0 en la ida, el Granate cayó 4-0 ante Cienciano en Perú y quedó afuera con un marcador global de 4-2. Tras el encuentro, Mauricio Pellegrino realizó una autocrítica en conferencia de prensa y analizó los factores que marcaron la serie.
El entrenador reconoció que el equipo nunca logró recuperarse del mal comienzo del partido. Los dos goles recibidos en los primeros minutos condicionaron el desarrollo del juego y obligaron al Grana a correr desde atrás en un escenario que terminó siendo irreversible.
La autocrítica de Pellegrino
Mauricio admitió que el encuentro se complicó demasiado rápido y señaló que el equipo no pudo responder a situaciones que había trabajado previamente durante la preparación del partido.
“Antes de los 20 minutos ya nos habían hecho dos goles. Era una situación que preveíamos, pero no defendimos bien esos centros laterales y nos sorprendieron. Estábamos preparados para tener una respuesta, no la tuvimos y lo pagamos caro”, aseguró.
El técnico consideró que esos errores iniciales terminaron inclinando la balanza a favor del conjunto peruano y condicionaron el resto de la noche para un Granate que necesitaba sostener la ventaja conseguida en el partido de ida.
La reacción nunca alcanzó
Pese al resultado adverso, destacó que el equipo mostró una mejor imagen durante el segundo tiempo. Sin embargo, reconoció que esa reacción nunca fue suficiente: “Quisimos reaccionar y creo que hicimos una segunda parte mejor. No sé si por nuestro papel o porque el rival ya ganaba, pero tampoco tuvimos la energía o la chispa para doblegarlo o marcar un gol que nos pusiera en partido”.
El entrenador lamentó especialmente que la derrota llegara después de un buen inicio de la campaña, en la que el equipo había mostrado un rendimiento competitivo tanto en la fase de grupos como en el primer partido frente a Cienciano.
Consultado por la influencia de la altura, Pellegrino evitó atribuir exclusivamente la derrota a ese factor. No obstante, aseguró que las condiciones del escenario volvieron a influir: “Hay personas que lo resuelven mejor que otras. Algunos pasaron unos primeros minutos más difíciles y después se fueron soltando. La mayoría de estos chicos tiene más de diez o quince presentaciones en la altura”.
El entrenador también aclaró que la salida de Eduardo Salvio se produjo por una molestia muscular y descartó que estuviera relacionada con las dificultades físicas provocadas por la actitud.
Un balance del rendimiento internacional y lo que sigue para el Granate
“En la Copa Libertadores y también en la Sudamericana no nos salieron bien las cosas. La altura nos jugó una mala pasada y cambió bastante la versión del equipo. Habíamos jugado dos muy buenos partidos al comienzo y esta fue una mala noche. Lo lamentamos mucho porque veníamos con mucha ilusión de seguir”, afirmó.
Antes de finalizar la conferencia de prensa, insistió en que Lanús deberá dejar atrás rápidamente la eliminación para enfocarse en los objetivos que todavía tiene por delante en la temporada. “Concedimos goles en los arranques y eso nos puso el partido a contramano. Le dimos al rival la posibilidad de acrecentar su confianza. Hay que dar vuelta la página y seguir por lo que nos queda”, concluyó.
Con la eliminación consumada en los dieciseisavos de la Copa Sudamericana, el Granate cerró su participación internacional y ahora buscará recuperarse desde lo futbolístico para afrontar el Clausura, dado que en la Copa Argentina cayó eliminado ante Instituto por 2-1 el 30 de mayo.

Mirá también








Deja una respuesta