Con los hinchas que no le dejaron pasar una, así fue la vuelta de Darío Herrera al Monumental

Darío Herrera volvió a dirigir a River. 126 días después del pmico superclásico en el que terminó siendo protagonista por no cobrar un penal a favor del equipo del Chacho Coudet sobre el final, el juez regresó al Monumental y no pasó desapercibido.

Y es que desde que la Liga Profesional lo designó para el partido ante Vélez, los hinchas se pusieron en modo guardia alta y le dejaron en claro al árbitro que no se olvidan -ni perdonan- de aquella falta ante Boca no sancionada. Por eso, cuando la voz del estadio lo anunció, la silbatina fue estruendosa, casi al mismo nivel que la que recibió Guillermo Barros Schelotto, DT del Fortín e identificado con la vereda de enfrente.

Cómo fue el partido de Herrera

Y lo cierto es que los jugadores también tuvieron en cuenta su pmico antecedente. Por eso, apenas arrancó el partido, Otamendi varias veces se acercó a discutirle, como para imponer presencia. Tampoco hubo paciencia ante sus fallos adversos, como cuando Herrera no cobró una falta y, acto seguido, hizo una “cortina” sin querer privando a los futbolistas de River para recuperar la pelota.

El Monumental no le perdonó el penal no cobrado en el Súper (AP Photo/Natacha Pisarenko).El Monumental no le perdonó el penal no cobrado en el Súper (AP Photo/Natacha Pisarenko).

Luego de eso, el juez no volvería a tener demasiado protagonismo: en los cuatro goles que tuvo el partido no se registraron pmicas. De hecho, el asistente Diego Martin estuvo atento en no cobrar offside de Ángel Correa en el 1-0. Sin embargo, en el segundo tiempo volvería a ser foco de todas las miradas…

Y es que con el partido 2-1, Coudet decidió sacar a Correa por Borré a los 25 minutos del segundo tiempo. Enseguida, Herrera le dio la orden para que saliera pero, como el delantero se demoró 25 segundos en abandonar la cancha, no dejó ingresar al colombiano por un minuto. Si bien el árbitro aplicó correctamente el reglamento, los hinchas explotaron nuevamente y lo silbaron, además de que apuntaron contra Tapia con varios cánticos. A partir de esa acción, nuevamente la hinchada y jugadores perdieron la paciencia marcando las demoras de Vélez.

Lo cierto es que, más allá del recuerdo del superclásico, Herrera cerró un buen partido, sin errores graves ni problemas en la conducción, y amonestando cuando tenía que amonestar.

Más allá del recuerdo, Herrera no tuvo pmicas (Foto: Tomás Cuesta).Más allá del recuerdo, Herrera no tuvo pmicas (Foto: Tomás Cuesta).

Así está el historial de Herrera con River

Con el empate ante Vélez, Herrera dirigió por 35° vez a River, con un saldo de 17 victorias, siete empates y 11 derrotas. Por eso, más allá de la bronca y la mecha corta que hubo para con él, lo cierto es que al CARP le fue bien en la mayoría de las veces en que lo dirigió.

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *