
El análisis de rendimientos del CASLA en el regreso a la victoria.


El análisis de rendimientos del CASLA en el regreso a la victoria.

Y San Lorenzo volvió a festejar un gol. No pasaba desde la fecha 2 ante Gimnasia de Mendoza, cuando Rodrigo Auzmendi le había dado, hasta el momento, la única victoria al Ciclón en el Torneo Clausura. En el medio, pasaron las derrotas ante Central Córdoba y Huracán, esta última generando la explosión de los hinchas, que ya traían de arrastre la falta de funcionamiento del equipo y además de que solamente habían festejado ese único tanto en el campeonato.
Pero Auzmendi volvió a aparecer. Cuando los minutos pasaban y los jugadores aguantaban los insultos de los hinchas, que habían arrancado incluso antes de que comenzara el partido, el delantero agarró de volea un flojo despeje de Ludueña y la mandó a guardar contra el primer palo de Mansilla. Y ahí, el desahogo: el gol se gritó con todo en el Gasómetro, más expulsando la bronca que tenían encima todos los simpatizantes que por la alegría misma de que el equipo metiera su segundo tanto en el campeonato.
Y claro que el propio Auzmendi entendió la situación. Por eso él casi que no lo gritó, sino que se paró de frente a la tribuna y se llevó las dos manos hacia arriba pidiendo perdón, asumiendo el muy mal momento que vive San Lorenzo. Incluso a pesar de que el equipo merecía hacía rato el gol, porque a pesar del clima adverso era muy superior al flojo Unión. Pero hubo que esperar hasta los 19 minutos del complemento para que llegara ese tanto que trajo algo de paz al Bajo Flores y que el delantero buscó calmar aún más los ánimos reconociendo la responsabilidad del equipo durante estas fechas.
Y es que más allá de que el delantero es, quizás, lo más rescatable del Ciclón, ya que lleva anotados ocho tantos en 21 partidos, el jugador de 25 años entiende el contexto, vivió la aparición de la barra este jueves y sabe que debe empujar junto a sus compañeros para salir de este momento que, por lo menos con la victoria ante Unión, le da un poco de aire a todo el equipo.

Unión padeció el partido ante San Lorenzo. No tanto por el juego, sino porque se le lesionaron ¡tres jugadores! durante el primer tiempo. Pero eso no es todo, porque dos de las tres bajas que tuvo el Tatengue no pintan bien.
El primero en salir fue Ignacio Malcorra, quien pidió el cambio a los 18 minutos por una molestia muscular. En su caso, seguramente se someterá a estudios pero no parece ser una lesión de gravedad, pues se retiró caminando del campo sin problemas.
Sin embargo, lo peor vendría en los minutos siguientes. A los 27′, Mosqueira fue a disputar una pelota y, enseguida, sintió dolor en la rodilla y se tiró para ser atendido. Y lo cierto es que si bien probó durante unos minutos, tampoco pudo salir y fue reemplazado por Giaccone. Ya en el banco, al volante se lo vio tapándose la cara mientras se ponía hielo en la articulación. Lógicamente, se le harán estudios para saber si es un esguince o algo más.
Pero hubo más. Ya sobre el final del primer tiempo, el que se mostró con molestias fue Lautaro Vargas. El defensor claramente no podía seguir pero, como al Tatengue sólo le quedaba una ventana, Madelón lo mantuvo en cancha hasta el entretiempo. Allí, Juan Pintado entró por él. Al igual que con Mosqueira, la cosa no pinta bien ya que, cuando arrancó el segundo tiempo, volvió al banco de suplentes y se lo vio rezando. También se someterá a estudios.

Por la segunda ronda del Masters 1000 de Cincinnati, Mariano Navone (44°) perdió este sábado ante el belga Alexander Blockx (32°) por 6-3 y 6-4 y quedó eliminado del torneo.
El encuentro comenzó cuesta arriba para el argentino. Blockx marcó diferencias con su potencia y efectividad y quebró en el cuarto game del primer set. En el siguiente, La Nave tuvo sus chances para recuperar el saque, pero el belga necesitó 12 puntos para confirmar el break y ponerse 4-1. Luego ambos sostuvieron sus servicios y al europeo le alcanzó con esa diferencia para cerrar el parcial por 6-3. Navone contó con dos oportunidades de quiebre en el set, pero no pudo aprovecharlas.
En el segundo, el belga volvió a golpear de entrada y rápidamente se puso 2-0. Navone intentó reaccionar, se mostró más agresivo en la devolución y buscó alargar los puntos para desgastar a su rival.
El partido tuvo una interrupción cuando Blockx ganaba 6-3, 2-1 y 40-15 por la aparición de la lluvia. Sin embargo, la prolongada pausa no cambió el desarrollo: tras la reanudación, el belga mantuvo la ventaja y cerró el triunfo por 6-4.
En tercera ronda, Blockx se medirá con el italiano Flavio Cobolli (10°), que este sábado venció al serbio Miomir Kecmanovic (66°) por 6-1, 4-6 y 6-X.
Tras la eliminación de Navone, la jornada argentina continúa con Thiago Tirante (50°), quien enfrentará al ex N°1 Novak Djokovic (5°), tres veces campeón en Cincinnati (2018, 2020 y 2023). El platense viene de debutar con triunfo el jueves ante el británico Jan Choinski (70°) por 7-6 (9), 6-7 (7) y 7-6 (4).
Además, si las condiciones climáticas lo permiten, Tomás Etcheverry (31°), preclasificado, debutará directamente en segunda ronda ante el francés Terence Atmane (45°), quien avanzó tras el retiro del húngaro Marton Fucsovics (82°) cuando ganaba 3-1 el primer set.
Francisco Cerúndolo (24°), amigo de Etcheverry y su reciente compañero de dobles en Montreal, donde llegaron hasta semifinales, debutará este domingo en Ohio, con horario a confirmar, frente al portugués Nuno Borges (47°). Su rival viene de vencer al australiano Thanasi Kokkinakis (440°) por 5-7, 7-6 (3) y 7-6 (4).
También jugará Sebastián Báez (53°), quien se medirá por primera vez con el local Learner Tien (12°), reciente finalista en Montreal, con horario a confirmar. El oriundo de San Martín viene de un gran debut: el viernes eliminó al ex Top 3 búlgaro Grigor Dimitrov (137°) por 1-6, 6-3 y 6-4, en el primer enfrentamiento entre ambos.
A su vez, Juan Manuel Cerúndolo (51°) irá ante el francés Arthur Rinderknech (28°) luego de haber vencido por doble 6-4 al estonio Mark Lajal (159°), proveniente de la qualy.
Por último, Marco Trungelliti (90°) enfrentará al ruso Daniil Medvedev (7°), ex número uno del mundo en 2022. El argentino viene de conseguir su primer triunfo en un cuadro principal de Masters 1000 tras derrotar al serbio Hamad Medjedovic (73°) por 7-5 y 7-6 (2).

Mirá también

Mirá también

Después de la salida de Gustavo Quinteros del banco de suplentes, la dirigencia de Independiente aceleró a fondo en el mercado de pases. Luego de que el ahora ex DT pidiera constantemente el arribo de incorporaciones, los directivos se movieron una vez consumado su ciclo al frente del plantel profesional.
El primero que llegó a un acuerdo con el club fue Franco Calderón, uno de los defensores centrales que había sido ofrecido por la CD y que Quinteros en su momento no quiso. Hoy, con otra situación, el ex Unión firmará este domingo su contrato hasta diciembre de 2027. Será un préstamo desde la Universidad de Chile, con un cargo de 120.000 dólares y con una opción de compra de 1.200.000 dólares por el 80% del pase.
Aterrizará en Avellaneda para ser opción en un sector de la cancha muy debilitado. ¿El motivo? Juan Fedorco se lesionó en la derrota contra Atlético Tucumán, Sebastián Valdéz todavía no se recuperó de un problema en una de sus rodillas que sufrió ante Newell’s, Kevin Lomónaco está cerca de irse y luego quedan juveniles (Juan Miguel Arrayago, Fernando Closter y Gonzalo Bordón).
Los directivos aceleraron este sábado y también abrocharon a Ezequiel Ávila ante la inminente salida de Gabriel Ávalos. Chimy, de 32 años, arribará en condición de libre después de su paso por el Real Betis de LaLiga. Lo haría este lunes para el martes hacerse la revisión médica y, posteriormente, poner el gancho hasta mediados de 2028.
La llegada del rosarino representaría una apuesta por un atacante con experiencia internacional y una personalidad marcada. Ávila construyó buena parte de su prestigio en el fútbol español, donde se transformó en uno de los delanteros más reconocidos de Osasuna y previamente tuvo un papel importante en el ascenso del Huesca a Primera División. Antes de emigrar a Europa, tuvo un paso por San Lorenzo.
El nombre de Ávila estuvo fuertemente vinculado con Boca y Rosario Central durante las últimas semanas. Independiente apareció entonces como una alternativa concreta. La dirigencia lo tenía como una de las opciones principales para reforzar el ataque, especialmente ante la incertidumbre por el futuro de Gabriel Ávalos, quien volvió a ser buscado por Olimpia de Paraguay.
La propuesta incluye las dos cuotas que todavía restan por Facundo Zabala más 500.000 dólares, lo que llevaría la operación a un total de 1.250.000. Hay otro detalle que pesa: el contrato de Ávalos con Independiente termina en diciembre de este año. Además, esos 500.000 dólares servirían para saldar la deuda que el club mantiene con el delantero. Por eso, la posibilidad de que el paraguayo deje Avellaneda aparece cada día como más concreta.

La carrera de Valtteri Bottas en Hungría terminó, lamentablemente, con un abandono tras apenas una veintena de vueltas, debido a un problema de sobrecalentamiento de los frenos que el equipo creía haber resuelto gracias a una actualización introducida precisamente para contrarrestar este fenómeno. Es un tema en el que Cadillac lleva tiempo trabajando, como es habitual en un equipo nuevo, pero que sigue representando uno de los principales retos de desarrollo.
De hecho, desde las primeras carreras de la temporada, la escudería estadounidense ha tenido dificultades para gestionar los frenos, sobre todo en lo que respecta a las temperaturas, y se ha encontrado en varias ocasiones con discos al rojo vivo e incluso con principios de incendio. Los problemas se han puesto de manifiesto sobre todo en el tren delantero, en parte porque este año, en la parte trasera, la desaceleración se confía en mayor medida al MGU-K que al freno mecánico.
Conscientes de las dificultades que el MAC-26 ya había mostrado en circuitos muy exigentes para el sistema de frenos, como Mónaco, donde entre una frenada y otra hay muy poco tiempo para disipar el calor, los ingenieros de Cadillac han introducido una actualización significativa en Budapest, otro circuito con altas temperaturas y en el que se pasa mucho tiempo con el pedal pisado.
Las modificaciones han supuesto un aumento de las dimensiones de los conductos de frenos delanteros, sobre todo en anchura, con el fin de garantizar un mayor caudal de aire para refrigerar el sistema de frenos. Es una decisión que normalmente no gusta a los equipos, ya que el objetivo sería reducirlos al mínimo para limitar el impacto aerodinámico en una zona ya perturbada por las turbulencias de los neumáticos, pero en este caso se ha dado prioridad a la fiabilidad. Sin embargo, al final no ha sido suficiente.

«Los nuevos conductos de freno delanteros de debían reducir este problema, intentando evitar que esto [el sobrecalentamiento] pudiera ocurrir. Pero está claro que seguimos necesitando que pase más aire por los frenos. Eso está claro, pero también estamos en un circuito con condiciones extremas», había comentado Bottas al término del Gran Premio de Hungría, subrayando uno de los aspectos evidentes en los que hay que trabajar.
A simple vista, el sistema parece sencillo, con una carcasa que envuelve los frenos y se acopla a la rueda. En realidad, esa es una de las áreas más críticas y complejas de todo el monoplaza. Aunque los monoplazas han cambiado con el nuevo ciclo técnico, los datos recopilados en el pasado siguen siendo útiles para entender dónde intervenir y cómo mejorar la gestión térmica.
Es cierto que la FIA ha introducido algunas restricciones, pero la esencia se ha mantenido prácticamente inalterada, al igual que varios aspectos del reglamento. El flujo de aire de entrada debe enfriar los frenos y salir por una zona concreta, sin ningún otro fin. Y es precisamente en este tema donde Cadillac no tiene ninguna experiencia previa a la que recurrir. Para el equipo, se trata de un terreno completamente nuevo.
Hay circuitos con largas rectas en los que hay tiempo suficiente para canalizar el aire necesario para refrigerar los frenos, pero no es así en todas partes. En algunos circuitos, las rectas son cortas o hay muchas frenadas muy seguidas. El problema no radica tanto en los frenos en sí, sino en la gestión de su refrigeración, ya que se necesita un flujo de aire de entrada adecuado y, sobre todo, una extracción del calor muy eficiente al salir.
Una ciencia especialmente compleja. El primer objetivo es mantener los discos y las pinzas dentro de un determinado intervalo de temperatura, para garantizar el correcto funcionamiento de componentes fundamentales para el rendimiento y la seguridad. El segundo es evitar que alcancen valores demasiado elevados, que podrían dañar los elementos circundantes y provocar los principios de incendio observados en la primera parte de la temporada.
Sergio Pérez, Cadillac Racing
Photo by: Guido De Bortoli / LAT Images via Getty Images
Para ello, se lleva a cabo todo un estudio de dinámica de fluidos sobre volúmenes definidos y limitados por el reglamento. Mediante CFD se analiza el aire que entra, cómo interactúa con el interior de los frenos y cómo maximizar la fase de refrigeración. El punto crítico es encontrar el equilibrio adecuado entre todos estos elementos sin excederse.
Y es precisamente aquí donde, en , a Cadillac le ha faltado la experiencia que los demás equipos han acumulado a lo largo de años de F1, pero, al mismo tiempo, también cuenta con un gran margen de mejora, que puede convertirse en una oportunidad. Una vez que se comprenda cómo gestionar las temperaturas, resultará más sencillo manejar el sistema, se podrá sacar algo más de partido a nivel aerodinámico y los neumáticos también se beneficiarán de ello. Áreas en las que existe la posibilidad de dar un gran salto adelante.
Watch: El detrás de escena de Cadillac en el GP de Hungría de F1 2026

Duki se unió a Clutch y estuvimos en la previa para hablar con figuras como Diego Leuco, Davoo Xeneize, Marti Benza y muchos …

Los jugadores de categoría mundial como Thiago Almada, que además está en la plenitud física de su carrera a los 25 años, no necesitan un proceso de adaptación para salir a la cancha a demostrar sus virtudes en un nuevo equipo. Mucho menos, cuando el volante ofensivo de la Selección y ex Atlético Madrid llegó a River como refuerzo estrella del mercado de pases y se convirtió en la compra más cara de la historia del fútbol argentino.
Entonces, como el Guayo demostró en los cinco entrenamientos de esta semana que está en condiciones atléticas y futbolísticas de alta compentencia, Eduardo Coudet acompañará el deseo del picante atacante de Fuerte Apache y lo hará debutar con la Banda el domingo contra Argentinos, desde las 18 en el Monumental.
Almada completó este viernes en el Camp una semana intensa de prácticas a la par del plantel y, así, le confirmó al Chacho que su incorporación puede resultar clave para que el equipo revierta la racha negra histórica de cinco derrotas consecuitivas: la eliminación de la Copa Argentina ante Aldosivi y las cuatro fechas del Clausura 2026.
El ansioso anhelo del volante creativo que Coudet pidió especialmente por su capacidad de desequilibrio individual sumado a su personalidad y mentalidad ganadora hizo match con la necesidad del deté de darle un salto de calidad ofensiva a un equipo que no ha convertido ningún gol en las primeras cuatro jordanas del campeonato. Por lo tanto, es imperioso el estreno de Almada contra el Bicho.
El Guayo ingresaría por Tomás Galván en el sector ofensivo del mediocampo de campo de River, como parte del trío creativo que ubica por delante del volante tapón Aníbal Moreno y detrás de la dupla ofensiva: Joaquín Freitas y Lucas Beltrán, aunque existe la chance de que el Chacho decida darle otra oportunidad a Rafael Borré en lugar del Vikingo.
De esta manera, la función de Almada se enfocará en la gestación de juego en el medio y, principalmente, en el desnivel individual y colectivo de tres cuartos de cancha hacia adelante y en una efectiva finalación de jugadas en ataque, ya sea con asistencias o goles, producto de la velocidad y lucidez de Thiago para asistir o definir como también de su potente y precisa pegada desde afuera del área.
No parece un detalle menor que el refuerzo estrella de River tenga una relación de amistad con Angelito Correa (ambos tienen el mismo representante, Agustín Jiménez) y un feeling futbolístico familiar con Tobías Andrada porque los dos se formaron en la cantera de Vélez. Esta cercanía natural entre ellos podría hacer fluir las conexiones en el campo de juego que tanto necesita el equipo de Coudet para salir del pozo e iniciar el camino deseado por el entrenador y los dirigentes del club con las fuertes inversiones realizadas en este mercado de pases.
Salvo por el ingreso de Almada por Galván, Coudet mentendría el mismo 11 que perdió frente a Tigre en Victoria, con Santiago Beltrán en el arco; Gonzalo Montiel, Lucas Martínez Quarta, Nicolás Otamendi y Francisco Ortega en defensa; Aníbal Moreno como volante central; Tobías Andrada, Ángel Correa y Thiago Almada en el sector creativo, y Joaquín Freitas y Lucas Beltrán como delanteros.


Mika Hakkinen, dos veces campeón de Fórmula 1, ha revelado que se planteó seriamente su futuro en el mundo del automovilismo tras el accidente que puso en peligro su vida en el Gran Premio de Australia de 1995.
En declaraciones a podcast Up To Speed junto a su antiguo compañero de equipo en McLaren, David Coulthard, Hakkinen detalló los obstáculos psicológicos y físicos a los que se enfrentó tras el accidente de Adelaida, que le provocó una fractura de cráneo.
Durante la sesión de clasificación, un pinchazo hizo que el McLaren de Hakkinen saliera volando y entrara en un trompo a gran velocidad antes de estrellarse contra la barrera de neumáticos situada en el exterior de la curva Brewery Corner.
«Cuando me puse de lado y golpeé ese enorme bordillo a la salida y el coche salió disparado por los aires, ese fue el momento en el que me di cuenta de que esto iba a ser grave», afirmó Hakkinen. «El coche no redujo la velocidad en absoluto, y sabía que la barrera no estaba lejos. Iba a mucha velocidad y, de repente, el coche empezó a girar en el aire.
«Me costaba saber cuándo iba a chocar contra el muro. Normalmente, cuando chocas contra el muro, agarras el volante con toda la fuerza que puedes y tensas los músculos al máximo, pero yo no pude hacerlo.
«El problema era que, cuando intentaba mover las manos o las piernas, no podía. Y dije: ‘Mierda’. Entonces, un tipo se puso delante de mí y me dijo: ‘Relájate, no hagas nada, intenta mantener la calma’. Después, alguien apagó las luces».
Hakkinen sufrió una fractura de cráneo, una hemorragia interna y una obstrucción de las vías respiratorias. El delegado médico y de seguridad de la F1, Sid Watkins, y los médicos voluntarios Jerome Cockings y Steve Lewis le salvaron la vida; Cockings le practicó una traqueotomía de urgencia junto a la pista. Permaneció hospitalizado durante aproximadamente dos meses.
Mika Hakkinen
Foto de: Alexander Trienitz
«Las primeras personas que vi, o mejor dicho, las primeras que vinieron a verme, fueron Ron y Lisa Dennis, y lo primero que vi fue a Lisa Dennis delante de mí. Pero, claro, estaba bajo los efectos de tanta medicación que pensé que estaba en el cielo.
«Luego miré a la izquierda y allí estaba Ron Dennis. Así que pensé: ‘Esto no es el cielo’», añadió entre risas.
A pesar del grave traumatismo craneal, Hakkinen volvió al volante para probar un monoplaza de F1 tan solo unos meses después. Pero el piloto, actualmente de 57 años, admitió que la decisión de volver fue difícil de tomar.
«Creo que ese momento de tomar la decisión es uno de los más difíciles», explicó. «Podrías decir fácilmente: ‘Demos un giro a nuestra vida y olvidémonos del automovilismo’».
«Tienes que tomar esta decisión tú solo, y tienes que pasar por muchas cosas diferentes en tu vida de esa manera. ¿Qué quieres de tu vida? ¿Cuál es el futuro de tu vida? Las preguntas te rondan la cabeza constantemente: ‘Hace un par de meses estuve a punto de morir, así que, ¿quieres volver a este mismo mundo?’»
Al final, la motivación de Hakkinen por pilotar pesó más que su aprensión.
«Es una pasión enorme: el automovilismo y conducir el coche, controlar este increíble monoplaza de Fórmula 1 a una velocidad altísima», concluyó. «Cuando todo funciona y hay un gran trabajo en equipo con los mecánicos y los ingenieros. Así que decidí volver, y no sé si tiene que ver con la juventud, con el ego, con querer demostrar de esa forma: sí, puedo hacerlo.
«Tomé la decisión de volver, pero no fue fácil, ya sabes. Tienes que trabajar tu mentalidad. Cuando te sientas en un coche después de un accidente, tienes que mentalizarte para no pensar en el miedo al choque. Volverá a pasar. Volverás a chocar, pero no hay que tener miedo a ese choque».
Hakkinen ganó dos campeonatos del mundo tras ese grave accidente -en 1998 y 1999- y se retiró de la F1 como una leyenda del deporte al terminar la temporada 2001 con 20 victorias, 26 pole positions y 51 podios en 161 grandes premios.