El Mundial 2026 está llegando a su momento decisivo y, además de la definición por el título, todavía queda una gran batalla individual por resolver. La Copa del Mundo tendrá su gran cierre este domingo 19 de julio, cuando Argentina y España se enfrenten por el trofeo en una final que promete ser histórica: el campeón de América y del mundo contra el vigente campeón de Europa, en un duelo con aroma a Finalissima pero con la máxima consagración del fútbol mundial en juego.
Sin embargo, la atención no estará puesta únicamente en quién levantará la Copa. También queda pendiente conocer al ganador de la Bota de Oro, el premio que distingue al máximo goleador del torneo. Y la pelea tiene como protagonistas a dos de las figuras más importantes de la última década: Lionel Messi y Kylian Mbappé.
Ambos llegan a la última etapa de la competencia igualados en la cima de la tabla de goleadores con ocho tantos cada uno, aunque el capitán argentino cuenta con una ventaja en otro aspecto clave: las asistencias. Messi suma cuatro pases de gol, mientras que el delantero francés acumula tres, por lo que actualmente el jugador de la Selección Argentina se encuentra primero en la clasificación.
La definición del premio todavía está abierta porque los caminos de ambos futbolistas son diferentes. Messi tendrá la posibilidad de ampliar sus números en la gran final frente a España, mientras que Mbappé aún tendrá un partido más para intentar superar al argentino: el encuentro por el tercer puesto ante Inglaterra.
Messi y Mbappé están igualados. (foto: REUTER)
El duelo por el último lugar del podio, que muchas veces queda relegado frente a la expectativa de la final, podría tener una importancia enorme en esta edición del Mundial. Allí, el francés tendrá una oportunidad concreta de sumar goles o asistencias y darle vuelta la pelea individual al capitán argentino.
Cabe destacar que el último ganador de la Bota de Oro en un Mundial fue Kylian, quien se quedó con el premio en Qatar 2022 tras finalizar como máximo goleador del torneo con ocho tantos. En aquella edición, el podio lo completaron Leo, segundo con siete goles, y Julián Álvarez, tercero con cuatro conquistas, ambos protagonistas de la Selección que se consagró campeona del mundo.
En esta carrera por ser el goleador también pueden anotarse Bellingham y Kane (6 cada uno) y hasta Dembélé (5).
Mbappé ganó la Bota de Oro de 2022. (foto: AFP)
¿Cuáles son los criterios para definir?
La FIFA establece tres criterios de desempate para determinar al ganador del premio al máximo goleador del Mundial. El primer factor es el más importante: se lo lleva el jugador que haya convertido más goles durante el torneo.
Si dos o más futbolistas terminan igualados en esa estadística, entra en consideración la cantidad de asistencias oficiales reconocidas por el Grupo de Estudio Técnico de la FIFA. En caso de que la igualdad continúe, el premio queda en manos del jugador que haya disputado menos minutos.
Con la situación actual , Messi sería quien se quedaría con la Bota de Oro gracias a su mayor cantidad de asistencias. El argentino lidera con cuatro, una más que Mbappé, por lo que no necesita superar al francés en goles para mantenerse en la cima.
La Selección pasó a la final. (foto AP)
Pero existe un escenario en el que la definición podría trasladarse al tercer criterio . Si ambos terminan con los mismos goles y las mismas asistencias, la diferencia estará en el tiempo dentro del campo de juego. En ese caso, Mbappé tendría una pequeña ventaja: el francés acumula 609 minutos, mientras que Messi suma 620. La diferencia se explica principalmente por las prórrogas que disputó Argentina durante el torneo, especialmente en los partidos ante Cabo Verde y Suiza, que aumentaron la cantidad de minutos del capitán argentino.
Por ejemplo, si Mbappé consigue una asistencia frente a Inglaterra y Messi no logra marcar ni asistir en la final ante España, ambos quedarían igualados con ocho goles y cuatro asistencias. Entonces, la Bota de Oro se definiría por los minutos disputados, un escenario en el que el delantero francés partiría con ventaja.
Cuándo se juegan la final del Mundial 2026 y el partido por el tercer puesto
El partido por el tercer puesto entre Francia e Inglaterra se disputará el sábado 18 de julio a las 18 (horario argentino), mientras que la gran final entre Argentina y España será el domingo 19 de julio a las 16.
La gran final se definirá el domingo. (foto: EFE)
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«Puede que el Mundial no sea nuestro, pero las Islas Malvinas sin duda lo son”, expresó la portavoz del primer ministro británico, Keir Starmer, ante los medios. En esa misma línea, aseguró que la posición del Reino Unido «no ha cambiado» y sostuvo que «la autodeterminación corresponde a los habitantes de las islas».
La bandera de las Islas Malvinas. (foto: EFE)
El pedido fue realizado este jueves por las autoridades del Reino Unido, que recurrieron al máximo organismo del fútbol mundial para evaluar lo ocurrido tras el triunfo por 2-1 en Atlanta. Además, reafirmaron su posición histórica respecto al territorio ubicado en el Atlántico Sur.
La representante del Gobierno británico también afirmó que, frente al reclamo argentino por la soberanía del territorio, el compromiso de su país «nunca flaqueará».
El pedido de investigación también fue respaldado por el ministro de Ciencia del Reino Unido, Peter Kyle, quien cuestionó la actitud de los futbolistas argentinos. «Fue totalmente inapropiado», señaló en declaraciones a la BBC, y agregó que «la política debe mantenerse al margen del fútbol». «Espero que la FIFA lleve a cabo una investigación exhaustiva», manifestó el funcionario.
La bandera apareció durante los festejos tras la victoria ante Inglaterra
Después del encuentro, los futbolistas se acercaron a la tribuna donde se encontraban los hinchas argentinos para celebrar la clasificación. Con Lionel Messi, el plantel realizó el tradicional festejo junto a la hinchada, en una escena llena de emoción tras una victoria ante un rival con mucha historia.
En medio de esa celebración apareció una bandera blanca con letras negras que decía «Las Malvinas son argentinas». El mensaje fue sostenido por Lisandro Martínez y Giovani Lo Celso mientras los jugadores saltaban y cantaban frente a la tribuna argentina.
El volante de la Selección despliega el trapo en el área del arco donde Argentina hizo los dos goles.
La bandera había sido observada inicialmente entre los hinchas y, pese a las restricciones anunciadas por FIFA y las autoridades de seguridad de Estados Unidos, logró ingresar al estadio y posteriormente llegó a manos de los futbolistas. Además, otra bandera celeste y blanca con la misma referencia y un dibujo de las islas también apareció durante los festejos en las tribunas.
Los jugadores con la bandera. (foto: REUTER)
Qué sanción podría recibir Argentina y cuáles son los antecedentes
Más allá de la repercusión política, la situación podría derivar en un análisis disciplinario por parte de la FIFA. El reglamento del organismo «prohíbe la exhibición de mensajes políticos, ideológicos o religiosos durante sus competencias», por lo que la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) podría quedar bajo evaluación.
En este tipo de casos, la Comisión Disciplinaria suele abrir un expediente para analizar el contexto y determinar si corresponde una sanción. Las medidas pueden ir desde una advertencia hasta multas económicas para la federación o los protagonistas involucrados.
Una suspensión deportiva aparece, en principio, como una posibilidad menos probable y suele quedar reservada para situaciones consideradas más graves o cuando existe reincidencia.
Uno de los antecedentes más recordados ocurrió en el Mundial de Rusia 2018, cuando los futbolistas suizos Granit Xhaka y Xherdan Shaqiri realizaron un gesto con sus manos en forma de águila bicéfala durante un festejo ante Serbia. El símbolo tenía una relación directa con Albania y con la tensión política derivada del conflicto entre Serbia y Kosovo. Luego de analizar el caso, la FIFA decidió sancionar económicamente a los jugadores involucrados.
Shaqiri y Xhaka haciendo el gesto.
En esta misma Copa del Mundo también hubo otro episodio vinculado a una manifestación política. Hossam Hassan, entrenador de Egipto, ingresó al campo de juego con una bandera de Palestina después de la victoria de su selección frente a Australia, aunque hasta el momento la FIFA no comunicó sanciones por ese hecho.
Hossam Hassan con la bandera de Palestina post triunfo ante Australia. (Foto: Reuters)
Con la final del Mundial 2026 entre Argentina y España programada para el domingo 19 de julio a las 16 (hora argentina), es poco probable que la FIFA tome una decisión antes del partido decisivo. En caso de continuar con la investigación, el organismo podría expedirse una vez finalizado el torneo. Mientras tanto, la imagen de los jugadores argentinos celebrando con la bandera de Malvinas quedó como uno de los momentos más simbólicos de esta Copa del Mundo
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Tras la derrota ante la Selección Argentina, que jugará por segunda vez consecutiva la final de un Mundial, en Inglaterra llueven críticas de todo tipo. Algunas irrisorias a los jugadores argentinos y otras a propios. En este caso, el siempre filoso Gary Lineker cargó contra el DT Thomas Tuchel por cómo los Tres Leones marcaron a Lionel Messi, quien asistió en los dos goles que le permitieron a la Scaloneta dar vuelta el resultado y llevarse un triunfazo por 2-1.
«Me pareció absolutamente incomprensible que te metieras tan atrás. Tenías enfrente al mejor jugador que haya jugado al fútbol», comenzó Lineker, en su programa The Rest Is Football que se emite por Netflix.
«Creo que lo está reafirmando partido tras partido. Es el máximo goleador de la historia de los Mundiales, el máximo asistidor de la historia de los Mundiales, y cuando se mueve hacia la derecha, vos jugás con una línea de cinco y aun así no le salís encima, no lo marcás de cerca, no le ponés un hombre encima», agregó.
En la misma línea, indicó que Leo tuvo «muchísimo espacio» y que «tiró centro tras centro tras centro al área» para dañar a la defensa inglesa.
En ese momento, fue interrumpido por otro de los que comparten su mesa, el ex jugador Joe Cole, quien en la previa había dicho que iban a «mandar a dormir a Messi» y que ahora elogió a Lionel Scaloni y a sus dirigidos, a punto tal de afirmar que si la Albiceleste le gana el domingo a España puede convertirse en el mejor equipo «de todos los tiempos».
“I found it absolutely unfathomable!”
Gary Lineker wasn’t happy with the amount of space England gave Messi 😢
«Pero también hay que darle muchísimo mérito a Scaloni por construir este equipo. Ganaron tres torneos consecutivos y ahora están otra vez en una final. Si la ganan, este equipo puede pasar a la historia como el mejor de todos los tiempos. Se puede hablar de la Brasil de los años 70. No necesariamente por las individualidades, sino como un colectivo. La pasión y ese sentimiento de jugar por su país…», expresó Cole.
«De Paul está jugando en Inter Miami. Con todo respeto, está jugando en la MLS. Pero cuando se trata de Argentina, tranquilamente puede ser uno de los mejores mediocampistas del torneo. Mac Allister tuvo una temporada difícil, pero cuando se juntan… nunca vi un equipo con este equilibrio y esta cohesión», añadió.
«Y lo que hicieron fue brillante. Cuando estaban buscando el gol, se los podía perdonar por pensar: ‘Quedan 15 minutos, tiren un pelotazo al área’, porque eso suele aliviar la presión. Pero no. Esperaban, esperaban… ‘¿Dónde está Messi? ¿Dónde está Messi?’. Él encontraba los espacios, finalmente conseguían hacerle llegar la pelota y ahí empezaba la fiesta», completó.
Video: el resumen del triunfazo de la Selección ante Inglaterra
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El Cuti debutó en la Selección en junio del 2021 y, desde entonces, la Scaloneta ganó todo. Desde entonces, fue uno de los tantos lugartenientes del mejor jugador del mundo. Y poco a poco, pasó de la admiración a la confianza con Leo.
Es tanta la confianza que mientras el «Meeeessi, Meeeessi» empezaba a atronar en el estadio, el Cuti de acercó al 10 y le dijo: «Si la ganamos te quedás un par de años más, ¿no?». Leo sonrió, el Cuti lo abrazó y la fiesta continuó…
Lisandro Martínez, el Cuti y Messi, post remontada ante Inglaterra.
(Reuter).
La última función: ¿la última?
Todos los caminos conducen a que la final ante España, este domingo a las 16 de la Argentina, será el último partido de Messi en la Selección. A los 39 años, el 10 jugará su tercera definición de una Copa del Mundo, igualará a Cafú con ese registro, y se despedirá con honores más allá del resultado.
Pero claro, con Leo nunca se sabe. El siempre dijo que iba a seguir mientras se sintiera bien y fuera competitivo. Y vaya si lo sigue siendo… Por eso, la frase del Cuti fue la que le hubiera dicho cualquier argentino…
Messi y el Cuti, juntos en la práctica.
Foto Juano Tesone/ Enviado especial –
El Cuti a Messi post Inglaterra
Romero a Leo, post Inglaterra.
La palabra de Messi
Tras la histórica victoria frente a Inglaterra, Leo habló mano a mano con Olé y contó un montón de sensaciones al llegar a esta instancia y contra ese rival.
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Hace cinco años, dos meses y siete días, Rafael Santos Borré anotaba el último de sus 55 goles con la camiseta de River. Para los que creen en las coincidencias de la vida, que ese grito haya sido frente a Aldosivi, el primer rival que tendrá enfrente en este regreso al club, despierta una expectativa especial. El Comandante está listo para seguir agrandando esa cosecha y la lesión de Sebastián Driussi le abre la puerta a pelear por jugar desde el arranque en Salta.
«Algunas historias nunca terminan…». La frase que eligió Rafa para celebrar su vuelta también alimenta la ilusión en Núñez. Eduardo Coudet pretende darle una inyección de goles a su equipo para la segunda parte del año y el colombiano parece tener la dosis perfecta después de aquel primer ciclo en modo killer en 149 encuentros, siendo la carta más peligrosa del ataque en la parte 1 de la era Marcelo Gallardo.
Con ganas de volver a ponerse la banda roja y de dejar al club en lo más alto, el campeón de América en 2018 quiere romper el mito que indica que «las segundas partes nunca fueron buenas» y está listo para seguir escribiendo nuevas páginas goleadoras después de aquella salida que River no pudo evitar. Si bien la intención era seguir contando con Borré, el vínculo firmado con el Atlético de Madrid establecía que debían adquirir un 25% extra de su pase tasado en 3,5 millones de euros, dinero que en Núñez no pudieron desembolsar en medio la pandemia de Covid.
Borré en acción en la práctica. Prensa River.
Sin embargo, como gesto de gratitud después de todo lo vivido, Rafa decidió dejarle una compensación económica al club a pesar de haberse ido con el pase en su poder. Una acción que con el paso del tiempo se valoró mucho más y llevó al club a buscarlo nuevamente y cerrar un vínculo hasta diciembre de 2029 luego de abonar 2.5M de euros por la totalidad del pase.
Rafa Borré. Prensa River.
Por haber realizado la pretemporada con normalidad en Inter de Porto Alegre hasta el momento del adiós, Borré le saca un escalón de ventaja a Lucas Beltrán -se estrenó por su cuenta hasta resolver su futuro- en la pelea por estar desde el inicio frente a Aldosivi en Salta por los 16avos de la Copa Argentina. Con Joaquín Freitas también expectante, Rafa tendrá su reencuentro con el Tiburón con la ilusión de que la historia continúe tal cual la dejó escrita allá por el 2021.
El video especial de River para anunciar el regreso de Borré
Si retrocedemos cuatro meses hasta la primera ronda de la temporada 2026, muchas cosas en la Fórmula 1 eran muy diferentes a como son ahora. Kimi Antonelli nunca había ganado una carrera, Toto Wolff aún convencía a todos en el paddock de que Red Bull sería «la referencia absoluta», y Cadillac aún no había completado sus primeras millas oficiales en la F1.
Muchas cosas han cambiado, pero una permanece igual. Antes de un fin de semana de carrera, la mayoría de las ruedas de prensa en el paddock siguen girando en torno a la gestión de la energía, para frustración de muchos, incluidos los pilotos. Afortunadamente, este tema ha tenido menos protagonismo en los últimos meses tras los ajustes introducidos por la FIA, aunque cabe destacar que esto se debió en gran medida al trazado de los circuitos. En pistas como Miami, Mónaco o Montreal, había suficientes lugares para recargar la batería.
En Silverstone y Spa-Francorchamps, la gestión de la energía vuelve a estar en el punto de mira. La razón es obvia: ambos trazados consisten principalmente en curvas rápidas y rectas, dejando apenas oportunidades para recuperar energía. La ironía de toda esta situación radica en que estos deberían ser los circuitos ideales para los que se construyen los monoplazas de F1, los lugares donde estas máquinas realmente cobran vida, como suelen decir los pilotos. ¿Cuántas veces hemos oído a los pilotos afirmar que los monoplazas de F1 no están hechos para circuitos urbanos y que solo demuestran su verdadero potencial en pistas clásicas repletas de curvas de alta velocidad?
Desafortunadamente, la situación es muy diferente en 2026, casi la opuesta. O, para añadir un matiz: lo anterior sigue siendo válido desde la perspectiva del chasis. La normativa del chasis no es mala en absoluto —de hecho, podría decirse que supone un avance respecto a la era del efecto suelo—, pero las limitaciones de la unidad de potencia eclipsan este logro en muchos de los circuitos donde, en teoría, la F1 debería rendir al máximo.
Antes de Spa, mis pensamientos vuelven a una pregunta que le hice a Lando Norris en China sobre si el desafío de las curvas más emblemáticas de la F1 sería diferente este año. En su respuesta, el propio Norris señaló inmediatamente a Spa-Francorchamps.
Norris teme que los circuitos emblemáticos de la F1 hayan perdido su atractivo con los coches de 2026.
Photo by: Sam Bagnall / Sutton Images via Getty Images
“Ahora mismo no vas a entrar en Pouhon a ver quién tiene más agallas”, sonrió el vigente campeón del mundo. “Eso no va a pasar. Simplemente verás quién puede levantar el pie del acelerador en el momento justo y usar la cantidad de gas necesaria para no agotar la batería y cosas así. El piloto aún puede marcar la diferencia llevando la unidad de potencia al máximo de su capacidad, pero eso es muy distinto a simplemente decir quién puede mantener la mayor velocidad en Pouhon”.
No es casualidad que Norris mencionara Pouhon. Eau Rouge-Raidillon ha sido una curva fácil durante años, lo que significa que, con los coches de efecto suelo, muchos pilotos hablaban con especial reverencia de Pouhon, la doble curva a la izquierda que, según Lance Stroll, hace que los pilotos sientan la adrenalina sin importar cuántas veces la hayan tomado. Bueno, excepto en 2026.
¿Está justificada la advertencia de Alonso sobre la F2?
La experiencia en Spa será diferente este año en dos aspectos. En primer lugar, el desafío de las curvas llamadas «de «grandes bolas», como Pouhon, ha desaparecido, al igual que ocurría en Silverstone con la rápida sección de Copse y Maggotts-Becketts, que Alonso describió como «estaciones de carga».
Lo más importante es la gestión de la energía durante toda la vuelta. Y es precisamente en este sentido que varios pilotos ya han expresado su preocupación por Spa, con Alonso a la cabeza de las advertencias.
“No se puede desplegar el turbo en todas las rectas. Si se despliega en Spa desde la curva 1 hasta la 5, se acaba para el resto de la vuelta”, declaró el bicampeón del mundo de F1. “Así que hay que ahorrar un poco ahí para poder desplegarlo desde la curva 14 hasta la chicane de la Parada de Autobús. Pero si se despliega en esas dos rectas, que es el despliegue óptimo, entonces hay un minuto en el segundo sector sin despliegue alguno. Y sin despliegue alguno, no podemos olvidar que este año tenemos mucha menos potencia que el año pasado y menos potencia que la F2”.
Sin el despliegue del MGU-K, los monoplazas de F1 de este año producen aproximadamente 540 CV del motor de combustión interna, mientras que los motores Mecachrome utilizados en la F2 entregan alrededor de 610 CV, según las cifras oficiales.
Desde estación de carga hasta más lento que la F2, Alonso ha pintado un panorama demoledor.
Photo by: James Sutton / LAT Images via Getty Images
Considerando una vuelta completa, los monoplazas de F1 no serán más lentos que los de F2, lo que significa que los comentarios de Alonso se refieren únicamente a ciertas secciones del segundo sector, y no al tiempo total de vuelta.
Cabe destacar que los pilotos a menudo han pintado un panorama particularmente sombrío para 2026, incluso durante el día de prensa en Silverstone. En la práctica, salvo por las fluctuaciones en la clasificación y la extraña maniobra de Mercedes, la realidad se mostró quizás algo más natural que los pronósticos más pesimistas.
McLaren y Williams esperan una cantidad significativa de superclipping
Dicho esto, no solo los pilotos temen dificultades en Spa. Los equipos también se muestran muy escépticos de cara al fin de semana de la carrera. En su previa del Gran Premio de Bélgica, McLaren incluso describió Spa con la maquinaria de 2026 como «un shock para el sistema».
“El Gran Premio de Bélgica será increíblemente exigente desde el punto de vista de la gestión energética; es uno de los circuitos con mayor demanda de energía del calendario”, explicó Neil Houldey, director técnico de ingeniería aplicada de McLaren. “Prevemos una cantidad significativa de sobrecalentamiento de la batería, lo que pondrá a prueba tanto al coche como a los pilotos”.
Se espera que este sobrecalentamiento se produzca, entre otros puntos, en la recta de Kemmel, en dirección a Les Combes, y de nuevo en dirección a Blanchimont, más adelante en la vuelta. Sin embargo, el viernes, en particular, la decisión sobre dónde y cuánta energía despliegan variará de un equipo a otro.
Williams, que también prevé una batalla por las baterías en las Ardenas, ya ha dado algunas pistas sobre los principales puntos débiles del circuito en 2026.
La clave para el Gran Premio de Bélgica reside en elegir dónde desplegar la energía de la batería.
Photo by: Zak Mauger / LAT Images via Getty Images
«Spa es, con diferencia, el circuito más sensible al consumo energético que hemos encontrado hasta ahora este año», declaró Paul Williams, ingeniero jefe de pista de Williams. «La aproximación a Eau Rouge puede variar ajustando el perfil de distribución de energía, la optimización energética y las ventajas de altura libre al suelo que ofrece la configuración en la subida.
«Prevemos aprovechar al máximo la batería: cargada al máximo en la curva 1, agotada en la curva 5, y de nuevo al máximo a la salida de la curva 14 antes de vaciarse en la curva 18. Esto deja el sector 2 con una importante escasez de energía, con un posible sobrecalentamiento tanto en tandas con poca como con mucha gasolina».
La expectativa de Williams coincide, por lo tanto, con la advertencia de Alonso. Utilizar la energía disponible en la recta de Kemmel y luego hacia Blanchimont y la chicane de la Parada de Autobús es el enfoque más lógico, pero esto podría convertir el segundo sector en una prueba particularmente difícil.
El circuito de Spa ofrece margen para diferentes estrategias de despliegue en 2026, y analizar los datos tras la primera sesión de entrenamientos libres será sin duda interesante. Pero, sinceramente, esa no es la forma en que Spa —que sigue siendo uno de los circuitos más legendarios del calendario— debería resultar interesante.
Afortunadamente, el equilibrio se inclinará ligeramente hacia los motores de combustión el próximo año, aunque Spa no formará parte del calendario con el nuevo sistema de rotación. La única nota positiva es que, cuando el campeonato regrese a Bélgica en 2028, la proporción será de 60-40 y este tipo de análisis —incluso por parte de los propios equipos—, esperemos que sea cosa del pasado.
Pero la realidad en 2026 es muy diferente. Los circuitos más emblemáticos de la F1 también están demostrando ser los más difíciles, y eso es Un final triste. La élite del automovilismo debe aprender de esto, no solo para los años venideros, sino para siempre.
El viaje de Boca a Rosario, donde este jueves enfrentará a Sarmiento por los 16avos de final de la Copa Argentina, contemplaba el partido de la Selección Argentina. Un encuentro que atravesaba a todo el país y del que el Xeneize no quedó exento. Por eso, Rodolfo Arruabarrena dispuso que el plantel viajara antes de la semifinal, para poder aterrizar y ver el cruce ante Inglaterra en el hotel. Y en redes, mostraron cómo vivieron los jugadores el triunfo, con festejos alocados y mucha emoción por el pase a la final.
A diferencia de lo que había ocurrido con el partido ante Egipto, que el plantel vio en el Boca Predio antes de viajar a Salta para el amistoso ante Athletico Paranaense, esta vez la delegación ya estaba en Rosario. A las 13, el equipo se había subido al avión chárter que lo trasladó hasta la ciudad santafesina, con la idea de llegar a tiempo para ver el Argentina-Inglaterra y a su capitán, Leandro Paredes.
Paredes, otra de las figuras ante Inglaterra y a quién los jugadores de Boca estuvieron atentos. (Reuters)
En sus redes, el club mostró la intimidad del plantel durante el partido, con el equipo reunido en un salón del hotel donde se hospedará hasta el encuentro ante Sarmiento. Allí, los jugadores siguieron la semifinal prácticamente a oscuras y con el partido proyectado en una pantalla gigante.
Los festejos del plantel de Boca
En el video se puede ver cómo reaccionó el equipo al 2-1 de Argentina, con el cabezazo de Lautaro Martínez en tiempo de descuento. Algunos jugadores saltaron y se abrazaron en ronda alrededor de la pantalla, otros se fundieron en abrazos más aislados y también estuvieron los que descargaron el grito en soledad.
Después, el video también mostró cómo se vivió la clasificación a la final, con varios gritos de “¡Vamos!”, golpes a las mesas y una celebración que dejó en claro que, aun en plena concentración por Copa Argentina, el plantel de Boca también vivió a pleno otra noche inolvidable de la Selección.
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Por si quedaba alguna duda, con su gol agónico e inolvidable para empatar una semifinal del mundo contra nada menos que Inglaterra —que minutos más tarde se transformó en triunfo—, Enzo Jeremías Fernández ratificó su lugar en la historia dorada de la Selección Argentina. Y lejos estuvo de hacerlo de casualidad: el tremendo derechazo que le puso contra el palo a Pickford se explica de varias maneras, con un antecedente que seguro se le vino a la cabeza a muchos cuando el volante empezó a armar ese golazo.
Enzo fue uno de los héroes de la remontada de Atlanta, en una jornada que será recordada para siempre. Por las formas, por el contexto e, inevitablemente, por el peso histórico del encuentro. Y como ya hemos visto en varias ocasiones, a Gardelito estos escenarios le encantan.
El partido de Fernández fue bueno, pero se convirtió en sobresaliente en el último tramo del juego. La salida de Paredes (dejó la cancha a los 64 minutos para que ingrese Nico González) ubicó al mediocampista del Chelsea como eje de la Selección Argentina, haciéndose cargo de la pelota mientras lideraba la generación de juego y cada uno de los ataques argentinos. Y desde ahí comenzó a crecer.
La tremenda pegada de Enzo Fernández. (REUTERS/Lee Smith)
Enzo ya había avisado. En el primer tiempo, fue el responsable de la más clara de la Albiceleste, con un remate desde afuera del área que se fue por encima del travesaño. Ya en la segunda parte, se volvió a animar dos veces más desde afuera: una la sacó Pickford al córner y la otra se fue un poco alta. Faltaba afinar la precisión, pero el de San Martín ya daba indicios de lo que se venía.
Hasta que en el momento que su equipo más lo necesitaba, cuando las papas quemaban en un partido en el que Argentina jugaba contra Inglaterra y además contra el reloj -que ya marcaba cinco minutos para el final- finalmente salió la que tenía que salir. La que no había salido en los anteriores 85 minutos, y la que tampoco había salido hace unos años. Tras el pase de Messi y un control de zurda, Enzo se llenó la cara interna de Trionda para ponerla contra el palo, empatar el partido y empezar a darle forma a un triunfo histórico.
El festejo de Enzo Fernández. (EFE/EPA/WILL OLIVER)
El antecedente que no fue: Países Bajos en Qatar 2022
¿Por qué no sorprende que haya sido Enzo Fernández el autor de esta obra de arte? Puede ser por su jerarquía. También tiene que ver su estilo de juego, dado que es un futbolista que cuenta con unos cuantos goles de media distancia en su haber y se caracteriza por probar de afuera. Sin dudas que también tuvo que ver su personalidad, esa figura que crece en los momentos de tensión, como ya lo había hecho para poner el 3-2 contra Egipto. Todo esto muestra que lejos está este gol de haber sido una casualidad.
Pero además de todo esto, hubo una ocasión en la que el golazo de Enzo contra Inglaterra no fue, pero pudo haber sido. Y que fue imposible no recordar cuando la pelota le quedó al #24 en la medialuna del área. En un contexto similar, aunque la Selección todavía no tenía sus tres estrellas. De hecho, estaba camino a ello.
Argentina le ganaba 2-1 a Países Bajos en los cuartos de final de la Copa del Mundo 2022 y, si bien el campo de juego del Estadio Lusail de Doha estaba convirtiéndose en una batalla, el equipo de Scaloni tenía un pie en semifinales. Hasta que en la última pelota del partido la Naranja encontró la igualdad y forzó el tiempo extra.
Argentina terminó eliminando a Países Bajos por penales. (REUTERS/Molly Darlington)
Tocaba poner el pecho, hacerse cargo, y ahí apareció, una vez más, Enzo Fernández. En una versión parecida a la que se vio en ese tramo final contra Inglaterra, el ex River se hizo cargo de la pelota y fue uno de los más punzantes de Argentina en ese alargue que terminó empatado y luego tuvo a un Dibu Martínez estelar en los penales para darle la clasificación a los de celeste y blanco. El resultado no se movió, pero pudo haberlo hecho por una jugada idéntica al 1-1 contra los ingleses.
En el arco del mismo lado que mostraba la transmisión, después de un tiro de esquina para Argentina, tras un pase idéntico de Messi, Enzo estuvo muy cerca de hacer otro golazo. Aquella vez le entró un poco más seco, pero desde la misma posición. El desenlace fue distinto: el palo le dijo que no. En Qatar no fue, pero a Argentina le alcanzó para ganar la tercera. En Atlanta se le dio, y gracias a eso Argentina puede ir por la cuarta.
Enzo Fernández, una de las figuras de Argentina en Qatar 2022. (AP Photo/Thanassis Stavrakis)
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El Mundial 2026, como todos, deja marcas, récords, números y más datos. En medio de todo, y en la previa del Argentina-España que definirá al campeón, surge algo que ya se había dado en los partidos decisivos de Rusia 2018 y Qatar 2022: un club es el que más jugadores tuvo en dichos encuentros. Y ese club es el que más jugadores tendrá este domingo en Nueva York/Nueva Jersey.
Desde que llegó como entrenador del Atlético de Madrid a fines del 2011, Diego Simeone transformó al club y lo llevó a la élite en Europa. Por eso, no sorprende que justamente el Aleti sea el club que más jugadores tendrá por tercera vez seguida en una final de Mundial…
El Cholo, justamente, vivirá una final muy especial. Con gran parte de su vida viviendo en España, ídolo de los Colchoneros, referente de la Selección Argentina y con su hijo Giuliano jugando para la Scaloneta…
Con matices por un mercado de pases abierto de par en par en gran parte de mundo, habrá nueve jugadores del club español en la finalísima. Julián Alvarez, Giuliano Simeone, Nahuel Molina, Thiago Almada y Juan Musso por Argentina, y Alex Baena, Marc Pubill, Alejandro Grimaldo y Marcos Llorente por España.
Baena y Julián Alvarez festejan en el Atlético de Madrid.
REUTERS/Susana Vera
En el 2018, el Atlético tuvo en la final al croata Sime Vrsaljko y a los franceses Antoine Griezmann, Lucas Hernández y Thomar. En Qatar estuvieron Griezmann y los argentinos Rodrigo de Paul, Nahuel Molina y Angel Correa.
El uno por uno de los 9 finalistas del Atlético de Madrid
Julián Alvarez, determinante para Argentina.
(AP Photo/Rebecca Blackwell)
Julián Alvarez: de menor a mayor, cuatro partidos como titular y un golazo a Suiza.
Alex Baena: titular en los últimos seis partidos, con un gol y una asistencia
Nahuel Molina: titular en cinco partidos, entró en el debut ante Argelia.
Marcos Llorente: 3 partidos y una asistencia (6 minutos en los mata-mata)
Giuliano Simeone: tiene dos partidos, como titular ante Jordania e Ilgnaterra.
Thiago Almada: tras arrancar como titular y perder lugar, tuvo participación en cinco partidos.
Marc Pubill: un minuto ante Austria
Juan Musso: al banco en todos los partidos
Alejandro Grimaldo: al banco en todos los partidos
Baena, titular en España.
EFE/Kenneth Fernandez
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Vivir, disfrutar, aunque nunca naturalizar. Argentina llegó a una nueva final del mundo. Otra más alcanzada por un equipo que desde su génesis siempre que disputó un torneo jugó para subirse al podio. En Estados Unidos se ha garantizado un lugar en el top 3, pero quiere ser el #1. Está en la esencia de este equipo esa ambición. Una idiosincrasia que se sostiene, en parte, porque buena parte de esta Selección 2026 hace match con la del primer título 2021, cuando se rompió la pared.
“No me había dado cuenta. No caigo. No caigo porque normalizamos las cosas y no debería ser así, pero estamos en este trance. En esta sensación de que todo es un sueño y hay que vivirlo, hay que disfrutarlo”.
Nicolás Tagliafico pide, como lo hizo Rodrigo De Paul después de haber avanzado a octavos de final, no transformar mentalmente en cotidiano lo que es único: de 1990 hasta 2014, por caso, hubo generaciones que crecieron viendo piña tras piña antes de ver una final de Mundial. El palazo del 94, el sopapo de Holanda en el 98, el fracaso del 2002, la esperanza abollada con el papelito de Lehmann en el 2006, la tristeza del 2010 con Maradona y Messi.
“¿Si imaginaba esto después de la primera? Te soy sincero, no pensé que iba a ser posible”, sonríe Taglia, sincero con Olé. “No pensé que iba a ser posible porque uno cuando logra esas cosas, no digo que se relaja, nunca lo hacemos, pero tiene sensación de que bueno, ya lo logramos, a disfrutarlo un poco más”.
El lateral izquierdo es consciente de lo que habla porque fue parte no sólo de esa camada que creció viendo a la Selección tropezando: también de la que cambió la historia a partir de 2021 con la Copa América. Y que estuvo en cada definición.
Tagliafico es apenas uno de los 11 futbolistas de este plantel que estuvieron en las cinco finales que disputó la Scaloneta: Emiliano Martínez, Nahuel Molina, Cristian Romero, Lisandro Martínez, Leandro Paredes, Rodrigo De Paul, Exequiel Palacios, Lionel Messi, Julián Álvarez y Lautaro Martínez.
Una proporción alta que demuestra la vigencia de un staff que no ha perdido el deseo de seguir cosechando cosas. Un listado que por una final no están Gio Lo Celso ni Nico González (no estuvieron por lesión en 2022), Alexis Mac Allister (ausente en la Copa América 21) y Enzo Fernández (debutó después de la Finalissima).
Ahora, esta tribu de luchadores -siguiendo la terminología que Lionel Scaloni utilizó ante una pregunta de Olé para describirla- está en la definición. De vuelta. “Costó. Sabíamos que iba a costar, que sería durísimo, por lo especial del partido ante Inglaterra. Si bien el primer tiempo no fue de lo mejor, en el segundo tiempo pese al gol crecimos. Había que ganarlo en los 90. ¿Si había que sufrir? Siempre hay que sufrir. El argentino sufre y gana”.
Tagliafico lo reafirma. Describe al argento como “pasional y trabajador”. Y piensa para adelante. Porque “España será durísimo, vimos todos los partidos, sabemos que es un rival que se merece estar en la final y será linda”. Un mano a mano que ve parejo porque ambas selecciones tienen “un estilo bastante parecido, de control de pelota. Va a ser emocionante. Hace mucho que no se juega un España-Argentina y la mayoría quería ver este partido”.
Un partido. Noventa minutos de distancia con el gran sueño argentino. El que Taglia, como otros 12, han saboreado sin quedar satisfechos.
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