06/05/2026 16:59hs.
En un Allianz Arena prendido fuego por la euforia de los fanáticos alemanes que no pararon de gritar desde que su equipo recibió el tempranero gol en contra, la pmica se hizo presente en el área del Paris Saint-Germain. Porque cuando la defensa del conjunto parisino intentaba salir de su zona de riesgo, un despeje pegó en la mano de Joao Neves, despertando el pedido de penal de todo el Bayern Munich.
La semifinal de vuelta de la UEFA Champions League arrancó con todo cuando a los xx minutos de partido Ousmane Dembelé adelantó a la visita, que se puso 6-4 arriba en el resultado global. Desde entonces, con el empuje de su gente, l os bávaros comenzaron a incomodar al campeón defensor del título, exigiendo a su defensa.
Y fue en uno de esos ataques del Bayern que la tensión se posó sobre Pinheiro, árbitro del encuentro. Porque Vitinha despejó, pero la pelota se cruzó con el brazo izquierdo de Joao Neves, que estaba completamente extendido, y quedó muerta en el área del conjunto visitante. Sin embargo, el referí portugués consideró que la falta de su compatriota fue sin intención, por lo que decidió continuar el partido sin sancionar penal, despertando así la bronca de hinchas, jugadores y cuerpo técnico de los de Munich.
La furia de los fanáticos locales quedó evidenciada, además de en sus gritos e insultos al juez, en el trato que le daban a los futbolistas rivales cada vez que se acercaban a la línea de cal. El más afectado fue Dembelé, a quien le tiraron de todo cuando fue a sacar un tiro de esquina, al punto de que Manuel Neuer tuvo que intervenir para pedirle calma a su hinchada.



Deja una respuesta