Sinner dominaba a Cerúndolo por 6-3, 6-2 y 5-1 cuando el calor de París le dejó sin fuerzas. Mareos, vómitos, calambres. El argentino encadenó 18 puntos seguidos y consumó una remontada histórica: 3-6, 2-6, 7-5, 6-1 y 6-1. Fin a 30 victorias consecutivas del número uno y primer cabeza de serie eliminado tan temprano en Roland Garros desde el año 2000. Con Alcaraz ya en casa por lesión, París se quedó sin dos de sus tres grandes protagonistas en cuestión de horas.
Al día siguiente cayó el tercero. Djokovic, que buscaba su vigésimo quinto Grand Slam, perdió ante el brasileño João Fonseca tras ir ganando dos sets a cero. El serbio se desfondó físicamente (también vomitar sobre la pista) y Fonseca cerró con tres saques directos consecutivos. Casi cinco horas. Marcador final: 4-6, 4-6, 6-3, 7-5 y 7-5.
La última vez que ninguno de los tres levantó un Grand Slam fue Roland Garros 2022, cuando ganó Nadal. Hace cuatro años.
La consecuencia de todo esto es histórica: Roland Garros 2026 tendrá, sí o sí, un primer campeón de Grand Slam. Nadie que haya ganado alguno de los cuatro grandes sigue en liza. Medvedev, Wawrinka y Cilic (los únicos activos con un Major en el palmarés fuera del trío dominante) cayeron en primera ronda.
El cuadro masculino ha quedado completamente abierto. Y hay un nombre que sale beneficiado por encima de todos.
Alexander Zverev lleva años siendo “el que está a punto de ganar un Grand Slam”. Finalista en Roland Garros 2024, número 3 del mundo, con experiencia contrastada en tierra batida y en las rondas finales de los grandes torneos. Este viernes venció a Quentin Halys y avanzó a octavos con la cabeza despejada y el camino más libre que nunca. Las casas de apuestas, que le daban cuotas cercanas a 10-11 antes del torneo, lo tienen ahora como favorito absoluto por debajo de 2.
Junto a él, nombres como Andrey Rublev o el italiano Flavio Cobolli ven ampliadas sus opciones en un cuadro mucho más abierto de lo habitual. Pero el cuadro tiene más historia que contar.
La bandera española, en manos de Jódar
Con Alcaraz recuperándose en casa sin fecha de regreso hasta después de Wimbledon, el tenis español deposita sus esperanzas en Rafa Jódar. El tenista de Leganés, 19 años y número 29 del mundo, está jugando su primer Roland Garros y ya está en octavos de final. Ha ganado sus tres partidos de forma creciente: arrolló a Kovacevic en hora y media, superó a Duckworth en cuatro sets y ante Michelsen sacó su mejor versión cuando más lo necesitaba, remontando un partido que se había puesto cuesta arriba para cerrarlo 7-6, 6-7, 4-6, 6-3 y 6-3 en más de cuatro horas.
João Fonseca ha derrotado al hombre que quería ganar su Grand Slam número 25. Con 19 años. En Roland Garros. Remontando dos sets en contra. El brasileño se ha convertido en la gran sensación del torneo y se medirá en octavos a Casper Ruud, finalista en dos ediciones anteriores y uno de los mejores especialistas en arcilla del circuito. Será el choque entre el oficio y el descaro, entre la experiencia y los nervios de acero de una generación que no parece conocer el bloqueo.
Ruud llega a esta ronda con su sector completamente limpio de grandes nombres y vuelve a presentarse como una amenaza seria para la segunda semana. Si alguien puede plantarle cara a Zverev desde el otro extremo del cuadro, es él.

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