Primera vez en Roland Garros y primera vez en la Philippe-Chatrier. Ante el favorito del torneo ahora que Sinner y Djokovic no están. Todo en contra para un Rafa Jódar que perseguía el sueño de ser, como ya lo hizo Nadal, campeón en su debut del torneo más importante de tierra batida. Pero no iba a ser posible. Enfrente estaba Alexander Zverev, número 3 del mundo, conocedor de que esta iba a ser la oportunidad de llevarse su primer Grand Slam.
El primer set iba a ser un reflejo de lo que el madrileño es capaz de hacer. Una batalla que superó la hora de juego en donde la joven promesa, en vez de sentirse intimidada por el contexto, jugó con personalidad, rompiendo hasta dos veces el saque al alemán. Jódar estaba cómodo y Zverev no encontraba su tenis, llegando a mirar en repetidas ocasiones a su banquillo.
Sin embargo, cuando el español acariciaba el set, apareció el Zverev más fiable. Elevó el nivel y recuperó el break de desventaja hasta forzar el tie-break. Tras una muerte súbita igualada en los primeros puntos, un minibreak permitió a Zverev tomar el control hasta cerrar el parcial. La primera manga se iba para ‘Zaza’, que sobreviviría al descaro de Jódar.
El segundo set fue muy distinto al primero. Zverev, después de sufrir para llevarse el primero, tuvo que elevar la exigencia y dominar el servicio. Empezó a dominar los intercambios y encontró el break a la mitad de la manga. A partir de ahí, todo fue cuesta abajo para el alemán, que demostró su superioridad en poco más de media hora.
Rafa Jódar siguió compitiendo, peleando cada punto y obligando a bajar hasta en tres ocasiones a la jueza de silla para comprobar si la bola había entrado o no (cosas de no tener ojo de halcón). Incluso, llegó a disputar una bola de break cuando el set ya parecía sentenciado, pero el desgaste del primer parcial y la contundencia de su rival acabaron inclinando la balanza.
El tercer set arrancó como una sentencia. Zverev rompió el saque de Jódar nada más empezar y se puso 0-2 en un abrir y cerrar de ojos. El alemán estaba volando sobre la Philippe-Chatrier: golpes potentísimos, saques directos, ritmo a la bola, velocidad en el fondo de la pista. Pero Jódar no se iba a rendir y acortaría distancias con un revés que desató los aplausos del público.
Punto a punto se iba acercando al número tres. Con pequeños destellos y paciencia iba haciendo frente a la potencia alemana. Pero ‘Zaza’ también quería demostrar por qué ahora es el favorito al título. Sólido, agresivo en cada bola y sin fisuras. Puntazo ‘made in Zverev’ con un derechazo en el fondo de la pista que sentenciaba a Jodár. El alemán se cita con la historia en París en busca de su primer título de Grand Slam. Antes, en semifinales, el ganador entre Mensik y Fonseca. El español se fue ovacionado por el público, tal vez porque saben que le van a volver a ver en las eliminatorias.
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