Problemas con el nuevo asfalto en Hungría: ¿riesgo de rotura?

En la pista de Hungaroring ha surgido un problema que está generando no pocas preocupaciones a los equipos: el asfalto. En el marco de los trabajos de modernización llevados a cabo en los últimos años, los organizadores del GP decidieron intervenir también en la superficie de la pista. En el pasado se había reasfaltado la recta principal, mientras que este año la intervención ha afectado a varias zonas del trazado, desde la curva 1 hasta la curva 12.

El problema es que estas zonas con el nuevo asfalto no solo ofrecen menos agarre, sino que en algunos puntos parecen casi… desmoronarse. Una dificultad en absoluto marginal para los equipos. Gestionar dos tipos de asfalto con niveles de adherencia diferentes ya es complicado de por sí, pero lo es aún más cuando esto obliga a revisar el setup del monoplaza para adaptarse a las nuevas condiciones.

Muchos equipos esperaban poder endurecer sus respectivos coches, pero el reasfaltado ha creado irregularidades bastante importantes que no han permitido rodar con el setup pensado en la víspera. Es cierto que, por su naturaleza, esta pista no se presta especialmente a reglajes muy rígidos, dados también los numerosos pasos por los pianos, donde se necesita un coche que sepa absorberlos bien, pero tener una plataforma estable a nivel mecánico y aerodinámico en las secuencias de media-alta velocidad es crucial.

Detalle de la pista en Hungría.

Detalle de la pista en Hungría.

Photo by: Steven Tee / LAT Images via Getty Images

Sin embargo, con los baches que se han formado en las zonas reasfaltadas, quienes habían apostado por un reglaje más rígido se encontraron casi sorprendidos, obligados a revisar el setup para buscar una ventana de funcionamiento más eficaz. El problema es que, según algunos pilotos, el asfalto ya está cediendo en varios tramos y la situación podría empeorar mañana y durante la carrera del domingo.


«Ha sido un día bastante extraño para todos, creo. Budapest es una pista fantástica para conducir, pero han reasfaltado la mitad del circuito: está súper bacheado y en varios puntos, sobre todo en las últimas curvas, el asfalto se está rompiendo, lo que hace que la conducción sea bastante particular», comentó George Russell al final de la jornada del viernes, subrayando cómo las condiciones de la pista no ayudan.

Una opinión compartida también por Oscar Piastri. En Hungaroring ha influido el fuerte viento, con rachas que hacen más difícil identificar la ventana de funcionamiento adecuada y encontrar el equilibrio ideal, pero el poco agarre en las zonas reasfaltadas está complicando aún más el panorama.

«Creo que las condiciones de la pista son bastante exigentes, hay mucho viento. Las nuevas partes del trazado no ofrecen gran agarre y están… no digo que se estén rompiendo, pero están muy desgastadas», indicó el piloto de McLaren.


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