La carrera sprint del Gran Premio de los Países Bajos presentó un nuevo obstáculo para Sergio Pérez antes del inicio de la prueba en el circuito de Zandvoort. Un fallo en el monoplaza obligó al equipo Cadillac llevó al mexicano a terminar dos vueltas por detrás de todo el pelotón en la carrera del sábado.
Durante el procedimiento de arranque, Cadillac llevó el coche de Checo Pérez a la zona de pits perdiendo contacto inicial con el grupo principal. El mexicano tuvo que ver la arrancada desde los pits al no poder estar a tiempo para tomar su posición en la parrilla.
«Sí, tuvimos un pequeño problema hidráulico y eso significó que perdimos de dos a tres vueltas”, dijo Pérez en la zona de medios.
Pese a la incertidumbre, los mecánicos de la escudería lograron solventar la avería y enviar a Sergio Pérez al circuito con dos giros de desventaja, permitiéndole rodar en condiciones de carrera y recabar información técnica valiosa de cara a la clasificación y al Gran Premio del domingo.
El mexicano destacó que, el ritmo visto en vueltas, lo hacen pensar que mañana puede aspirar a tener unos duelos con los Williams y los Haas.
«Logramos solucionarlo y, para cuando salimos, el ritmo parecía estar a la par con Williams, con Haas, lo cual fue prometedor, y es prometedor para el resto del fin de semana”.
“Con suerte podremos tener una buena clasificación más tarde hoy y, sí, una carrera mucho mejor para mañana», finalizó Checo Pérez quien sumó su tercer abandono consecutivo luego de las fallas en Hungría y Bélgica, carreras que se disputaron antes del parón de verano.

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