Luego de un Gran Premio de Bahréin en Malasia en donde Sergio Pérez llegó, de nueva cuenta, a estar por instantes en la batalla de la zona media, el piloto mexicano considera que el Gran Premio de Singapur es la última gran oportunidad para que Cadillac tenga una carrera cercana a los 10 primeros de la clasificación o, incluso, pensar en los puntos.
Checo Pérez destacó las características del trazado urbano de Marina Bay y admitió que, debido a las limitaciones de desarrollo en su monoplaza, deben aprovechar el fin de semana de formato sprint para, si no cometen errores, tratar de sacar ventaja en la sesión de clasificación del viernes para la carrera corta o la del sábado para el gran premio.
«Sí, creo que es una buena oportunidad para nosotros. Probablemente la última, ya sabes, para hacer algo importante, incluso con la diferencia que tenemos actualmente con el auto y sabiendo que no estamos trayendo ninguna actualización», declaró Pérez ante los medios de comunicación en el paddock en Marina Bay dentro de los que se encontraba Motorsport.com.
«Creo que es probablemente nuestra última buena oportunidad de intentar conseguir un buen resultado, un resultado fuerte aquí. Sería algo crucial para nosotros».
El formato Sprint, el aliado de Cadillac
Para esta cita del calendario, el formato sprint permitirá que solo exista una práctica de 60 minutos. Checo Pérez expresó su preferencia por este esquema, asegurando que la presión adicional e incertidumbre juegan a favor de los pilotos con mayor experiencia en circuitos callejeros. El mexicano es un experimentado en esta pista donde ya logró la victoria en el 2022.
«Me gusta mucho. Creo que añade un poco más de incertidumbre al fin de semana, un poco más de tensión», explicó el tapatío.
«En un circuito callejero, en una carrera donde es tan difícil ganar confianza y velocidad, creo que es bueno. Considero que el piloto puede hacer un poco de diferencia en este tipo de fines de semana. Normalmente en un trazado urbano te toma algo de tiempo tomar ritmo, así que hacer una práctica y de ahí ir directo a la clasificación me parece excelente».
El integrante de Cadillac señaló que la conducción no es la principal preocupación del fin de semana, sino la falta de carga aerodinámica y la lentitud en las rectas.
«El balance del auto no es malo. Creo que tenemos un balance correcto», precisó. «El único problema es que no tenemos carga aerodinámica y tenemos demasiada resistencia al avance, somos lentos. Pero en general, sí, hemos ganado confianza en el coche».
Cuestionado sobre si esta oportunidad en Marina Bay requerirá asumir riesgos adicionales tanto en el estilo de conducción como en la puesta a punto del monoplaza, Pérez afirmó que ese es el único camino para ganarle a sus rivales.
» Tenemos que hacerlo, porque especialmente para la clasificación necesitamos ser capaces de rendir masivamente por encima del nivel para recuperar algo», afirmó, recordando que ya en Azerbaiyán hicieron algo similar y estuvieron cerca del objetivo: «Baku fue un buen ejemplo, con suerte aquí puede ser algo similar».
Si te dieran el poder de combinar las mejores curvas del mundo del automovilismo para crear el circuito definitivo de Fórmula 1, ¿qué elegirías?
Durante una reciente aparición en un evento junto a sus compañeros pilotos, se le pidió al veterano de Aston Martin, Fernando Alonso, que construyera su «circuito de ensueño» eligiendo tres sectores distintos del actual calendario de la F1. Aunque el bicampeón del mundo diseñó una auténtica obra maestra de circuito, Sergio Pérez, de Cadillac, no tardó en señalar una cruda realidad actual: la normativa de 2026 convertiría el circuito de ensueño de Alonso en una pesadilla para los pilotos.
El «supercircuito» al estilo Frankenstein de Alonso
Cuando se le instó a diseñar su circuito definitivo, Alonso no dudó y seleccionó de inmediato algunos de los tramos de asfalto más emblemáticos, de alta velocidad y aerodinámicamente exigentes del mundo.
«Creo que será, sí, de nuevo el sector uno de Suzuka», declaró Alonso, eligiendo las legendarias curvas en «S» de alta velocidad del Gran Premio de Japón.
Para su segundo sector, el español se decantó por el bosque de las Ardenas. «Luego, sí, el sector dos de Spa», añadió, eligiendo la sección central del Gran Premio de Bélgica, larga, fluida e increíblemente rápida.
Para completar la vuelta, volvió a España. «Y el sector tres de Barcelona», concluyó Alonso.
La cruda realidad del «recorte» de 2026
Aunque al público y al entrevistador les encantó la combinación, Sergio Pérez reconoció de inmediato el enorme problema que supone unir Suzuka y Spa bajo la nueva normativa de motores de 2026.
Dado que las unidades de potencia de 2026 se basan en un reparto de potencia al 50/50 entre el motor de combustión interna (ICE) y la batería, la gestión de la energía se ha convertido en el mayor quebradero de cabeza de la parrilla. Si un circuito exige un uso excesivo del acelerador a fondo sin suficientes zonas de frenada fuerte para recargar el sistema, la batería simplemente se queda sin energía en las rectas —una pérdida repentina y brusca de velocidad máxima conocida en el paddock como «clipping»—.
Un circuito que combinara el implacable ritmo de alta velocidad de Suzuka y los enormes tramos a todo gas de Spa agotaría una batería de 2026 casi al instante.
«Habrá mucho clipping en ese circuito», bromeó inmediatamente Checo Pérez, burlándose de la absoluta imposibilidad técnica del circuito soñado por Alonso.
Alonso, que nunca se echa atrás, respondió rápidamente con un descarado voto de confianza en el programa del motor Honda de 2026 de su propio equipo.
«Para nosotros no», dijo Alonso con una sonrisa, provocando las risas del público.
Aunque un circuito híbrido entre Suzuka, Spa y Barcelona solo existirá jamás en los simuladores de carreras, la rápida intervención del nuevo piloto de Cadillac es un recordatorio perfecto de hasta qué punto el reglamento de 2026 ha cambiado drásticamente la forma en que los pilotos de Fórmula 1 tienen que plantearse los circuitos en los que compiten.
La lluvia llegó con fuerza para el momento del inicio oficial de la carrera, lo que llevó a que Dirección de Carrera pospusiera la largada del Gran Premio de Bahréin en Malasia.
Los coches se pusieron en marcha para la vuelta de formación 40 minutos después del horario original. Sin embargo, el caos se presentó en ese momento: Max Verstappen, líder del pelotón detrás del coche de seguridad, reportó que su Red Bull no aceleraba, antes de que el neerlandés lograra ponerse en marcha nuevamente.
Poco después, Lewis Hamilton, que partía desde el segundo puesto, reportó un problema similar en su coche. El piloto de Ferrari avanzó a muy baja velocidad durante la primera vuelta de formación mientras el resto de los pilotos lo superaba. Una vuelta más tarde, también logró volver a ponerse en marcha.
Otros autos también parecieron sufrir problemas similares, por lo que Control de Carrera sacó la bandera roja y suspendió el procedimiento de largada, por lo que todos debieron dirigirse al pitlane.
Casi una hora transcurrió para que los coches volvieran a ponerse en marcha en el pitlane, y hubo sorpresas en la elección de neumáticos, ya que varios optaron por los neumáticos lisos en vez de los intermedios, pese a que claramente aún había agua sobre la pista. Piastri, Bortoleto, Stroll, Hulkenberg y Checo Pérez se arrepintieron y entraron a pits a cambiar a intermedios, lo que les hizo arrancar desde el pitlane.
La carrera se puso en marcha con una partida detenida tras dos vueltas de formación y los Mercedes saltaron al primer puesto con Antonelli delante de Russell, mientras que Verstappen buscaba aguantar el tercer lugar ante el ataque de Lawson.
Los neumáticos lisos demostraron ser claramente la elección incorrecta para comenzar, y todos quienes los montaban —Hamilton, Norris, Alonso, Gasly, Bearman, Colapinto, Leclerc y Bottas— estaban atrás en el clasificador.
Leclerc fue a los pits en la cuarta vuelta y regresó a la carrera a más de un minuto de los líderes y a 31 segundos del penúltimo, que era Bottas en ese momento. Sin embargo, la diferencia de ritmo entre un neumático y otro era tan grande que el monegasco alcanzó al finlandés en apenas un par de minutos.
En seis vueltas de carrera, Antonelli marcaba el récord de vuelta con 1m48s702, mientras que Hamilton giraba en 2m13s074 con los intermedios, ya a un minuto del líder.
Verstappen se recuperó tras su flojo comienzo y adelantó a Russell para tomar el segundo lugar, colocándose a poco más de dos segundos de Antonelli. Lawson, Hadjar, Sainz, Ocon, Lindblad, Albon y Piastri completaban el top 10.
Al iniciar la novena vuelta, Verstappen presionaba a Antonelli por el liderato en un momento en que los neumáticos lisos comenzaban a mostrar un mejor rendimiento que los intermedios. Sin embargo, el mejor clasificado con los slicks era Norris, 14° y a 70 segundos de los líderes.
Sin embargo, el coche de seguridad llegó en la vuelta 10 por una salida de pista de Bottas que dejó al finlandés enterrado en la grava en la curva 13.
Todos los que estaban con gomas intermedias aprovecharon para cambiar a las lisas: Antonelli y Russell montaron los medios, mientras que Verstappen y Hadjar colocaron los lisos. Lawson, quinto en el orden, eligió los duros.
La bandera verde regresó en la vuelta 13 con Antonelli al frente, seguido de Verstappen, Russell, Hadjar y Lawson, mientras que Ocon, Lindblad, Sainz, Bortoleto y Piastri completaban el top 10. Checo Pérez era 14° y Colapinto marchaba 21°, último en el clasificador.
Verstappen tomó la línea exterior en la primera curva a la par de Antonelli y luego lo adelantó en la segunda para colocarse primero. Russell también superó a su compañero de equipo poco después en la vuelta.
En 20 giros de carrera, Verstappen lideraba con tres segundos y medio sobre Russell, quien a su vez era seguido de cerca por un Antonelli que decía en la radio que tenía más ritmo que su compañero. Hadjar, en tanto, no lograba seguir el ritmo de los tres primeros y era un distante cuarto.
Hamilton, después de todo el caos inicial, lograba ascender al sexto puesto al adelantar a Ocon. Leclerc, con el otro Ferrari, era apenas 12°, pero a pocos segundos de su compañero de garaje.
Mercedes le negó a Antonelli un intercambio de posiciones, pero le indicó que podían competir y el italiano no tardó en adelantar a Russell en la curva 4 para colocarse segundo, a cinco segundos de Verstappen.
Antonelli perdió un par de segundos en la vuelta 24 al irse ligeramente fuera en la última curva, pero logró mantener a Russell detrás.
En 30 vueltas cumplidas, Verstappen marcaba el rumbo con casi diez segundos sobre Antonelli, quien a su vez se alejaba cinco segundos de un Russell que no lograba seguirle el ritmo. Hamilton, que había avanzado hasta el quinto lugar, se encontraba a cinco segundos y acercándose a Hadjar por la cuarta posición.
Colapinto llegó hasta el 11° puesto al aprovechar las paradas en boxes, pero luego cayó hasta el 19°, solo por delante de Albon y Checo Pérez, cuando finalmente se detuvo en la vuelta 31 para cambiar de gomas blandas a duras, que eran las elegidas por la mayoría.
Verstappen y Antonelli fueron a los pits en la vuelta 33 y ambos volvieron a pista con neumáticos blandos —igual que Russell, que había parado una vuelta antes—. Las diferencias se mantenían similares, con diez segundos entre primero y segundo.
La carrera fue neutralizada con el Virtual Safety Car en la vuelta 43, cuando Albon quedó detenido a un costado de la pista, lo que llegó en un buen momento para un Hadjar que estaba bajo una inmensa presión por parte de Hamilton en el duelo por la cuarta posición.
Red Bull llamó a Verstappen a los pits para cambiar neumáticos, con lo que cedió el liderato, ya que Antonelli se quedó fuera, pero Mercedes también hizo parar a sus dos pilotos en el siguiente paso por boxes, lo que devolvió al neerlandés al primer lugar.
El Virtual Safety Car se transformó en Safety Car tres giros después porque finalmente se necesitó el ingreso de una grúa para retirar el Williams de Albon, lo que juntó todo el pelotón al entrar en las diez vueltas finales de la carrera.
Se supone que nada sucede en una carrera mientras está neutralizada, pero no fue el caso para el alocado GP de Bahréin en Malasia: Russell se detuvo a un costado de la pista con un problema en su monoplaza al iniciar la vuelta 50, dejando a Hadjar en el tercer puesto, al tiempo que Norris tuvo una salida de pista en la primera curva, volviendo en el 11° lugar.
La carrera se reinició en la vuelta 52 y Verstappen se mantuvo delante de Antonelli, pero el italiano no le perdía pisada al neerlandés.
Detrás de los dos primeros, Hamilton adelantó a Hadjar al iniciar la vuelta 53 para tomar la tercera posición en una carrera que lo vio caer a más de un minuto de la punta en el comienzo. El francés luego fue también superado por Leclerc para un 3-4 de Ferrari.
Por su parte, Colapinto logró avanzar sobre Bearman en el reinicio para tomar la 13.ª posición, detrás del Aston Martin de Lance Stroll.
Verstappen finalmente se llevó la victoria al cabo de las 55 vueltas de carrera con 2s307 de diferencia sobre Antonelli, mientras que Hamilton completó los puestos del podio.
Leclerc cruzó la meta cuarto, seguido de Hadjar, Piastri, Lawson, Alonso, Norris y Lindblad en el top 10.
Colapinto finalizó 13° después de tomar la salida 21° y Checo Pérez fue 19°, último entre los pilotos que llegaron al final.
El peor pronóstico de Sergio Pérez y Cadillac se volvió realidad cuando en la sesión de clasificación del Gran Premio de Bahréin en Malasia el mexicano quedó en el fondo de la clasificación superado por su compañero, el finlandés Valtteri Bottas, quien ha mantenido una diferencia de dos décimas de segundo durante las sesiones.
Checo Pérez había advertido que el fin de semana en Sepang sería algo complicado dado que decidieron no usar el motor Ferrari ADUO 2, esto para guardarlo en un circuito que les permitiera mejores condiciones y poder aprovecharlo, como fue el caso del Gran Premio de Azerbaiyán.
Sin la potencia extra, Pérez no solo fue superado por Bottas sino que además vio como los Aston Martin de Lance Stroll y Fernando Alonso saltaban a la Q2.
“Sí, creo que es un lugar que se adapta bien a Aston, así que sabíamos que serían muy, muy fuertes este fin de semana. Por mi parte, sí, es aún más difícil con la otra especificación de motor”; dijo el mexicano quien, de nuevo, recordó que será una carrera complicada. “No afronto el día de mañana con mucho entusiasmo; creo que será una carrera muy dura, pero haremos todo lo posible”.
Pérez expresó que por ahora solo puede esperar a que en la carrera sucedan cosas especiales como la lluvia o que, la alta degradación que se ha presentado en el circuito, les permitan ganar posiciones con estrategia, aunque en Cadillac han padecido del mismo problema que el resto de la parrilla.
Sergio Pérez, Cadillac Racing
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“El mayor desafío es intentar minimizar el deslizamiento y, al mismo tiempo, tratar de ser rápido. Creo que todos estamos en una situación muy parecida, así que mañana será una carrera interesante”.
El mexicano indicó que la situación del asfalto y la degradación llevarán a que el domingo existan diferentes estrategias.
“Todo depende del nivel de deslizamiento; para algunos coches con menos agarre, el neumático blando ha funcionado mejor. Creo que la pista también estará muy diferente mañana. Así que sí, será una carrera interesante”.
Kimi Antonelli finalizó al tope de la tabla de tiempos en la última práctica libre antes de la clasificación para el Gran Premio de Bahréin que se lleva a cabo en Malasia.
El líder del campeonato registró una vuelta de 1m36s302 para liderar la sesión por 0s278 sobre Max Verstappen, que fue segundo, seguido por Isack Hadjar, a 0s558, para un 2-3 de los pilotos de Red Bull.
George Russell fue cuarto, a seis décimas de lo hecho por su compañero de equipo, mientras que los Ferrari de Charles Leclerc y Lewis Hamilton y los McLaren de Lando Norris y Oscar Piastri se ubicaron detrás del piloto de Mercedes.
Franco Colapinto, que el viernes se enfocó únicamente en el ritmo de carrera debido a las penalizaciones que tiene para la parrilla de salida, fue noveno en la tercera práctica tras realizar un intento de vuelta rápida con gomas blandas que lo dejó con una marca de 1m37s920, delante de Arvid Lindblad, que completó el top 10.
Checo Pérez cerró el clasificador en la 22° posición con un registro de 1m40s223, justo detrás del otro Cadillac de Valtteri Bottas.
Así se desarrolló la FP3 del Gran Premio de Bahréin en Malasia:
Sergio Pérez y Franco Colapinto fueron los primeros en salir a pista al iniciarse la última práctica libre en Sepang. El mexicano marcó el primer tiempo con 1m41s252, pero el argentino lo mejoró con 1m39s417, ambos con neumáticos blandos, antes de regresar a boxes.
Franco Colapinto, Alpine
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La actividad aumentó al cumplirse los primeros 15 minutos de la sesión y Charles Leclerc se colocó al frente con una vuelta de 1m37s772 obtenida con neumáticos duros. Fue el primer piloto en utilizar ese compuesto durante el fin de semana.
Los McLaren comenzaron con neumáticos medios y se ubicaron adelante: Norris giró en 1m37s161, seguido por Piastri a tres décimas, cuando habían transcurrido unos 20 minutos de actividad.
La sesión se interrumpió con bandera roja por restos desprendidos del Haas de Oliver Bearman que quedaron sobre la trazada en la curva 10. Hasta ese momento, Colapinto era quien más había girado: acumulaba 10 vueltas, repartidas en dos tandas de tres y siete con el mismo juego de blandos.
La actividad se reanudó unos minutos después y los Mercedes se colocaron al frente: Antonelli giró en 1m36s924, seguido por Russell a 0s129, ambos con neumáticos blandos.
Colapinto mejoró a 1m37s920 para avanzar al octavo lugar y regresó a boxes. Hamilton, por su parte, mostraba dificultades con el retrovisor derecho y un Ferrari que parecía deslizarse más de la cuenta con los C4 de Pirelli.
Charles Leclerc, Ferrari
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Verstappen se colocó cuarto con 1m37s207 al comenzar su trabajo con neumáticos medios. Hadjar se ubicaba sexto, a unas tres décimas de su compañero, y se quejaba por radio de un comportamiento impredecible del coche en las curvas 1 y 9.
Los McLaren montaron blandos nuevos, pero Norris pareció levantar en el tercer sector de su primer intento. Piastri mejoró su registro personal, aunque no logró superar la referencia anterior de Norris con medios.
Hadjar tomó brevemente el primer puesto en los minutos finales con una vuelta de 1m36s860, pero Antonelli recuperó la punta con 1m36s302, que sería el mejor tiempo de la sesión.
Verstappen avanzó al segundo puesto, a 0s278 del italiano, mientras Russell se ubicó cuarto, a seis décimas de su compañero. Los Ferrari de Leclerc y Hamilton completaron el top 6, a siete décimas de la referencia.
Norris terminó séptimo, delante de Piastri, con Colapinto noveno y Arvid Lindblad décimo.
Fórmula 1 – GP de Bahréin en Malasia – 3° Práctica
El antiguo jefe de Sergio Pérez en el equipo Force India/Racing Point, Otmar Szafnauer, reveló que el piloto mexicano estuvo cerca de quedar fuera de la Fórmula 1 por una posible sanción por dopaje en la última ocasión que la máxima categoría visitó el circuito de Sepang en Malasia y que, ahora, es sede del Gran Premio de Bahréin 2026.
En su intervención clásica en el podcast High Performance Racing, Szafnauer recordó el último año que viajaron a Sepang en el 2017, cuando la carrera aún era parte del calendario de la F1. Lo clásico del circuito siempre han sido las altas temperaturas que, combinados con un gran porcentaje de humedad, llevan al extremo las condiciones físicas de los pilotos.
Es en ese contexto, donde el exjefe de equipo de Force India/Racing Point, señaló la ocasión en que Pérez casi termina sancionado por dopaje, con un castigo que podía ir hasta los cinco años.
“Año 2017: Sergio no se encuentra bien en Malasia. Malasia puede dejarte agotado debido al calor. Tras la carrera, su fisioterapeuta decide que es buena idea administrarle suero intravenoso con electrolitos y agua; algo totalmente contrario a las normas antidopaje”, dijo el exdirectivo antes de recordar el gran descuido de Checo Pérez.
“Y Sergio, el genio, decide publicarlo en Instagram”, mencionó Szafnauer antes de ser cuestionado de por qué estaría mal recibir electrolitos por la vía intravenosa.
“No está permitido, no por vía intravenosa. Va contra las normas antidopaje. Se enfrentaba a una sanción de cinco años”.
La lógica de sus compañeros en el podcast es que, en caso de haber ido a un hospital lo que le hubieran hecho posiblemente era el mismo tratamiento y fue eso lo que lo salvó de una sanción.
“Ese fue parte del argumento. Así que aterricé en Japón. Creo que eran carreras consecutivas: Malasia y luego Suzuka. Aterricé y mi teléfono echaba humo por este asunto. Entonces pensé: ‘Tengo la solución’. Llamé a mi amigo Mark Gay, un abogado deportivo de primer nivel y entre Mark, Julie, Jacoby y yo, logramos solucionarlo”.
“Pero estuvo cerca; se enfrentaba a una sanción de cinco años”.
Szafnauer agregó que la FIA tuvo que investigar el asunto a fondo dada la publicación de Sergio Pérez en Instagram pero, afortunadamente, eso quedó en el recuerdo.
Después de un alentador fin de semana en Azerbaiyán, Sergio Pérez enfrenta nuevamente la realidad de Cadillac en el primer año del equipo estadounidense en la Fórmula 1.
El piloto mexicano finalizó 22° y último en el primer entrenamiento, con un mejor tiempo personal de 1m40s820, a tan solo 20 milésimas de lo hecho por su compañero, Valtteri Bottas. En la FP2, Pérez fue 21°, solo por delante de Franco Colapinto, cuyo foco de trabajo estuvo puesto completamente en el ritmo de carrera.
Lo sorprendente fue que Checo Pérez terminó el primer día en el circuito de Sepang a siete décimas y media de Bottas en su rendimiento en la segunda práctica libre, aunque tuvo una explicación para ello.
«Probamos algo muy radical de nuestro lado para intentar controlar la degradación de los neumáticos, pero básicamente nos salió mal y ahora simplemente tenemos que volver atrás e intentar encontrar un mejor compromiso», señaló.
Sergio Pérez, Cadillac
Photo by: Srinivasa Krishnan
El desgaste de los neumáticos en el trazado malasio ha sido uno de los grandes temas de conversación del viernes ante el desafío que presenta el rugoso asfalto de Sepang.
«Es muy diferente. Coches muy diferentes. Pero el desgaste del circuito… es como si Pirelli hubiera hecho el asfalto. Es increíble», dijo Pérez sobre el regreso de la F1 a Malasia por primera vez desde 2017.
«Obviamente no ha habido mucha actividad aquí últimamente, pero sí, creo que va a ser una carrera muy interesante, con mucha degradación y muchas paradas. Así que sí, será una carrera desafiante».
Sin embargo, el reto no estará solo en controlar la degradación de los neumáticos, ya que las altas temperaturas también pondrán a prueba a pilotos y máquinas en el Gran Premio de Bahréin que se corre en Malasia.
«Creo que será una carrera muy exigente para los coches y, obviamente, también para los pilotos», dijo Pérez a raíz del calor.
La Fórmula 1 sigue definiendo la parte final del calendario 2026 ante la situación que se vive en el Medio Oriente y mientras Qatar y Abu Dhabi se mantienen como las sedes finales, también se sabe que la categoría explora la posibilidad de realizar una última competencia en Imola y retirar del campeonato las dos pruebas antes mencionadas.
Sin embargo, algunos han expresado su preocupación en el paddock de realizar la carrera final en Imola en diciembre, esto ante la posibilidad de incluso encontrarse nevadas en la zona, además de las bajas temperaturas características de la zona.
Frente a la incertidumbre logística que rodea el desenlace del campeonato, el piloto de Cadillac Sergio Pérez fue cuestionado sobre la situación y señaló que confía en la decisión que tomen la FIA y la Fórmula 1 en las próximas semanas.
«Bueno, creo que en esta situación simplemente tenemos que dejar que la FIA y la Fórmula 1 tomen la decisión segura», explicó el tapatío al ser abordado sobre el tema. «No hay mucho que podamos comentar sobre eso porque creo que nadie sabe qué está pasando o qué pasará para cuando tengan que tomar su decisión».
¿Afectará el clima invernal a la F1 en Italia?
El principal factor de preocupación entre los equipos de la parrilla es enfrentarse al duro invierno europeo. Correr en Imola en diciembre supone un reto técnico mayúsculo debido a las bajas temperaturas del asfalto, la alta probabilidad de lluvia y la reducida ventana de luz solar para la actividad en pista.
No obstante, al ser cuestionado sobre las condiciones climáticas, Checo Pérez se mostró tranquilo, recordando su experiencia del año pasado cuando rodó con un Ferrari en lo que fue la primera salida en pista del personal de Cadillac. Ante ello, el mexicano recordó su experiencia.
«No está tan mal. El año pasado hice una prueba en noviembre con Ferrari y el clima estuvo increíble. No lo sé. Cualquier cosa puede pasar. Supongo que hará frío», detalló dejando ver que las condiciones podrían ser menos extremas de lo que se pronostica.
A pesar de su perspectiva optimista sobre la temperatura, el mexicano concluyó aceptando que el panorama global es complejo. «O puede hacer frío, pero… Es difícil. No creo… Nadie sabe en este momento qué sucederá”.
La carrera en Bakú de Sergio Pérez dejó un optimismo alrededor de Cadillac luego de haber estado en la pelea con el grupo de en medio, aunque lejano de la zona de los puntos, sin embargo, el piloto mexicano no quiere generar falsas expectativas de cara a la carrera de este fin de semana en Malasia donde la F1 disputará el GP de Bahréin lejos del tradicional circuito de Sakhir.
En el día de medios en el trazado de Sepang, que alberga la carrera de Bahréin ante los conflictos en el Medio Oriente que impidieron disputarla al principio del calendario, Checo Pérez señaló que se necesita de una carrera con complicaciones, como la lluvia y los coches de seguridad, para poder intentar rescatar algunas posiciones, pero que en rendimiento puro no cuentan con las armas.
“Pueden pasar muchas cosas, pero supongo que dado dónde está el ritmo del auto en este momento, estamos demasiado lejos, y es un lugar donde se puede rebasar fácilmente, así que no estoy muy entusiasmado con las perspectivas para este fin de semana”, explicó el mexicano el jueves a los medios en el circuito entre los que estaba Motorsport.com.
Sergio Pérez, Cadillac
Photo by: Eric Le Galliot
“Creo que Bakú fue algo excepcional en el sentido de que yo estaba marcando una diferencia enorme allí, y aquí simplemente volveremos a nuestra realidad en términos de dónde está el auto en este momento”.
Al ser cuestionado si el pronóstico del clima que anticipa bastante lluvia durante todo el fin de semana puede ser de ayuda, el mexicano reaccionó y dijo: “Sí, eso puede presentar un poco de oportunidad. Mantenerlo en la pista será realmente importante, así que sí, cualquier cosa puede pasar”.
Sin el motor Ferrari ADUO 2
Sergio Pérez admite que la gran diferencia que logró obtener en Bakú contra su compañero de equipo Valtteri Bottas y, también que le permitió pelear ante otros coches como Haas o Williams, se debió al uso del motor Ferrari ADUO 2, pero en esta ocasión no contarán con ello y, por ahora, no quiere revelar cuál será la estrategia para implementarlo en lo restante de la temporada.
“Tomamos la decisión donde sentimos que tenemos la mejor oportunidad. Es por eso que estamos asumiendo un pequeño golpe aquí. Pero esperamos que nos rinda frutos. En otros aspectos, no somos muy optimistas sobre este fin de semana, así que decidimos guardarlo para otra ocasión”.
Pérez destacó que antes de poder explotar el potencial de la unidad de potencia de Maranello es necesario solucionar otros problemas del coche.
“Creo que en este momento es básicamente la falta de carga, tenemos una falta enorme de carga en el auto. Y mucho drag (resistencia al avance), sabes, en Bakú estuve prácticamente en modo de rebase durante toda la carrera y por eso pude mantener el ritmo con los demás, pero cuando los rebasaba, era solo un pasajero porque no tenía velocidad en línea recta. Así que tenemos dos grandes problemas: falta de carga y mucho drag, pero siempre supimos que este primer año iba a ser complicado”.
Para Sergio Pérez, la semana del Gran Premio de la Ciudad de México representa la carrera más importante del calendario al reencontrarse con su público, pero en el 2026 será más especial con el Show Run sobre el Paseo de la Reforma ya confirmado por Cadillac.
Luego de su ausencia en el Gran Premio de la Ciudad de México durante la edición de 2025, el piloto tapatío volverá a sentir el calor de su público en uno de los escenarios más representativos del país, un lugar que ya le demostró su afecto en años anteriores.
La celebración del evento no solo servirá para festejar el retorno de Checo Pérez a la máxima categoría en el Autódromo Hermanos Rodríguez, sino también para una celebración especial para él y, que mejor escenario que el Ángel de la Independencia, una de las postales más icónicas del país ante el mundo.
Rodar por las calles de la capital mexicana despierta un profundo sentido de pertenencia y orgullo para el integrante de Cadillac, quien valora el respaldo incondicional que recibe cada vez que corre en su territorio.
«Correr en Reforma frente a los fans siempre es una sensación increíble, pero hacerlo con Cadillac Formula 1 Team durante nuestra primera temporada juntos lo hace aún más especial”, dijo el mexicano, dejando en claro que este nuevo capítulo en su trayectoria deportiva ha revitalizado su pasión por el automovilismo.
Más allá del espectáculo visual y el rugido de los motores, el evento gratuito servirá para conmemorar una cifra histórica que lo consolida como un referente del deporte motor: sus 300 Grandes Premios, una cifra que demuestra su longevidad en una categoría donde ha tenido que luchar contracorriente en diversas ocasiones.
“Alcanzar los 300 Grandes Premios es un momento muy importante en mi carrera, y no hay mejor lugar para comenzar esta celebración que de regreso en las calles de la Ciudad de México, junto a los aficionados que me han apoyado en cada paso del camino. Estoy deseando llevar la fiesta a Reforma y comenzar una increíble semana de carrera», señaló Sergio Pérez.