El US Open arrancó con una nutrida presencia argentina, pero después de las qualys y dos rondas quedaron tres nombres en pie: Francisco Cerúndolo (25°), Tomás Etcheverry (32°) y Mariano Navone (49°). Los tres consiguieron instalarse entre los 32 mejores de Nueva York y sostienen una campaña que ya dejó varios golpes fuertes para el tenis nacional.
El camino seguirá con una certeza: habrá al menos un argentino en cuarta ronda, ya que Navone y Etcheverry se enfrentarán este viernes, no antes de las 17 (hora argentina). Cerúndolo, en tanto, tendrá una prueba exigente ante el local Taylor Fritz (10°), con un historial parejo entre ambos: un triunfo por lado.
Los argentinos que quedaron en el camino
La delegación albiceleste llegó al complejo de Flushing Meadows con una presencia numerosa: 13 tenistas entraron directamente al cuadro principal y otros nueve tuvieron que ganarse su lugar desde la qualy. Entre estos últimos estuvieron Julia Riera (146ª), Jazmín Ortenzi (156ª), Luisina Giovannini (199ª) y Lourdes Carlé (222ª) por el lado femenino, aunque ninguna logró superar la clasificación.
Entre las mujeres, Solana Sierra (89ª) cayó en su debut ante Elina Svitolina (7ª), mientras que Nadia Podoroska (327ª) avanzó una ronda después de superar a la suiza Simona Waltert (89ª). Su recorrido terminó el jueves frente a la polaca Iga Swiatek (9ª), que se impuso por 6-3 y 6-2.
En el cuadro masculino, Thiago Tirante (42°), Juan Manuel Cerúndolo (45°), Sebastián Báez (51°) Román Burruchaga (59°), Camilo Ugo Carabelli (77°), Facundo Díaz Acosta (82°) y Francisco Comesaña (119°) se despidieron en primera ronda. Marco Trungelliti (83°) fue el cuarto argentino que había conseguido avanzar, pero quedó eliminado en segunda ante Alexander Blockx (34°).
Un antecedente que invita a ilusionarse
Hace ocho años, Juan Martín del Potro, Diego Schwartzman y Guido Pella también llegaron a la tercera ronda del US Open. El recorrido de Pella terminó allí ante el georgiano Nikoloz Basilashvili, mientras que el Peque cayó en cuatro sets frente al japonés Kei Nishikori.
Del Potro, en cambio, siguió adelante. Superó al español Fernando Verdasco, al croata Borna Coric y al estadounidense John Isner, antes de avanzar a la final tras el retiro del español Rafael Nadal en semifinales.
En la definición, la Torre de Tandil cayó en tres sets (6-3, 7-6 y 6-3) ante el serbio Novak Djokovic. Aquella sigue siendo, hasta hoy, la última final de Grand Slam disputada por un argentino en singles fuera del tenis adaptado.

Mirá también
Francisco Cerúndolo se bancó una batalla de casi cuatro horas contra Struff y está en tercera del US Open

Mirá también
Navone palpitó el duelo argentino ante Etcheverry en el US Open: «Va a ser durísimo»

Mirá también





Deja una respuesta