A solo unas semanas de iniciar la gira por el continente americano, Sergio Pérez ya vislumbra dos compromisos cruciales en el calendario: el Gran Premio de los Estados Unidos en Austin y el Gran Premio de la Ciudad de México. Ambos fines de semana representan momentos clave para la escudería Cadillac y el propio piloto quien afronta esta etapa con especial entusiasmo tras un año de ausencia en el Autódromo Hermanos Rodríguez.
«Se acercan fines de semana intensos», comentó Checo Pérez en el paddock de Marina Bay al ser cuestionado sobre el próximo triplete de competencias en donde estuvo presente Motorsport.com.
«Austin es, obviamente, la carrera de casa para el equipo y luego México. Son dos fines de semana seguidos: es algo muy importante para nosotros. Me alegra mucho volver a México».
Sergio Pérez, Cadillac
Photo by: Srinivasa Krishnan
Más allá de la relevancia deportiva para la estructura estadounidense, la cita en la capital de México guarda un significado histórico para él. Si logra tomar la largada sin contratiempos tanto en Singapur como en el Circuito de las Américas, el evento ante su público marcará un hito personal en la máxima categoría.
«Si todo sale según lo previsto, podría ser mi carrera número 300», destacó el integrante de Cadillac. «Qué suerte tengo de cumplir 300 carreras en casa. Será algo especial el poder estar con mi gente».
Consciente del cambio de realidad competitiva tras su salida de Red Bull y el inicio de este nuevo proyecto, Sergio Pérez reconoció la madurez de los aficionados al momento de evaluar las posibilidades del equipo en pista.
«Obviamente es algo difícil de asimilar para un aficionado, porque quieren verme ganar y luchando por la victoria; están acostumbrados a eso», reflexionó el tapatío. «Pero ahora la situación es distinta. Ellos lo entienden perfectamente y apoyan totalmente este proyecto. Tengo mucha suerte de contar con ellos».

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