La hoja de ruta indica que Chirola Romero dirigirá a Racing por última vez este viernes ante Barracas Central y que, posteriormente, regresará a la Reserva. Mientras tanto, a la espera de que termine un 2026 muy malo, el club empezó la búsqueda de un técnico ante la necesidad de enderezar el rumbo en 2027. Y Diego Milito ya puso primera detrás del entrenador que es una de sus debilidades y tiene consenso en la comisión directiva: Guillermo Barros Schelotto.
Según pudo confirmar , en los últimos días el presidente de la Academia se contactó, vía virtual, con el conductor de Vélez con el fin de ofrecerle el cargo y tentarlo. La insistencia del mandamás de Racing hizo que el Mellizo aceptara una charla en la que hablaron de fútbol y donde el DT aclaró que su prioridad hoy la tiene el Fortín.
Si bien a fin de año se le vence su contrato con el club de Liniers, el resultado de las elecciones que se celebrarán el 15 de este mes puede ser determinante para el futuro del entrenador. Guillermo tendría altas chances de renovar su relación laboral con esa institución en el caso de que se imponga en las urnas Nelson Pugliese, candidato por el oficialismo que ya habría pactado de palabra un nuevo convenio con el técnico.
El factor de las copas internacionales que juega en contra
Racing no jugará copa internacional en 2027 por primera vez en 12 años y eso es una desventaja en operativo seducción. Como contrapunto, de mínimo Vélez afrontará la próxima Sudamericana, aunque en la última fecha de la fase regular definirá si podrá disputar la Libertadores. De concretarse esto último, podría complicarse más la salida del Mellizo.
De acuerdo con lo que pudo averiguar este diario, Milito estaría dispuesto a armarle un contrato importante a Barros Schelotto, consciente de que la eventual llegada de este DT (con espalda, chapa y experiencia) será acompañada por la exigencia de refuerzos de calidad para darle al plantel la jerarquía que necesita después de una temporada paupérrima.
Antes de los últimos comicios Milito ya tenía casi todo arreglado con Barros Schelotto a fines de 2024, pero el dirigente decidió extender el convenio de Gustavo Costas porque venía de conquistar la Sudamericana 2024 y le servía políticamente retener a un ídolo del club. Más allá de saber que es difícil, mantiene la esperanza de ahora sí poder saldar esa cuenta pendiente.
El plan B que sigue en la carpeta de la Academia
Otro de los nombres que le interesa a Milito es Nicolás Diez, por quien hubo conversaciones antes de que se incorporara Juan Pablo Vojvoda. No hubo acuerdo porque la Academia no quiso ejecutar la cláusula de salida del técnico con el propósito de evitar rispideces con Malaspina, titular de Argentinos Juniors. ¿Se reflotará esta alternativa a fin de año?








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