Alemania 1974: el Mundial que Argentina disputó con tres técnicos, fue acusada de arreglar un partido y que quiso abandonar

«Confusión y anarquía». Así definió El Gráfico al tortuoso ciclo que derivó en la eliminación de la Selección Argentina del Mundial de 1974. Y es que si algo no tuvo la Albiceleste en esa Copa del Mundo fue orden. Pero el problema venía de antes a tal punto que, en el año mundialista, el equipo se quedó sin director técnico.

Describir todo el caos que rodeó a la AFA y a la Selección en esos años derivaría en una nota interminable. Pero es importante recalcar que, a pesar de que habían pasado cuatro años, Argentina aún no se recuperaba del golpazo que significó no clasificar a México 70. En los años siguientes, muchos jugadores se negaban a ser convocados, ya sea porque no estaban de acuerdo con los manejos de la casa madre del fútbol argentino o por miedo a ser agraviados por los hinchas, quienes silbaban e insultaban en todas las canchas a los integrantes del equipo que no había logrado meterse en la edición anterior de la Copa del Mundo.

Sin embargo, y luego de que desfilaran varios técnicos, la Selección encontró algo de orden con Omar Sívori, quien asumió como DT para afrontar las eliminatorias rumbo al Mundial. Y lo cierto es que logró darle una identidad al equipo y lo metió en la Copa del Mundo. Sin embargo, en el camino tuvo fuertes rispideces con los jugadores y los propios dirigentes de la AFA.

Omar Sívori clasificó a la Selección al Mundial pero el clima no era el mejor (El Gráfico).Omar Sívori clasificó a la Selección al Mundial pero el clima no era el mejor (El Gráfico).

Por un lado, varios futbolistas se sintieron ninguneados por Sívori. Y es que para enfrentar a Bolivia en La Paz, el DT armó una selección que, en los 75 días previos, permaneció en la altura para adaptarse a las condiciones de la capital boliviana. Pero esos jugadores, entre los que se encontraban Ubaldo Fillol, Rubén Oscar Glaria, Mario Kempes, entre otros, se entrenaron bajo condiciones muy pobres, a tal punto que organizaron amistosos para recaudar plata. Pero lo peor llegó en el día anterior al partido contra Bolivia, cuando Sívori arribó al hotel con cuatro jugadores traídos de Europa y los incluyó en el encuentro, algo que cayó muy mal entre los futbolistas que integraron esa delegación que terminó siendo conocida como «la selección fantasma».

Por eso, si bien Argentina ganó en la altura y selló su clasificación al ganarle a Paraguay, el ambiente entre el DT y algunos jugadores no era bueno, y varios dirigentes tampoco estaban a gusto con el entrenador por su fuerte personalidad. Es así que finalmente renunciaría ya que, según su versión , la AFA no pagaba los premios, además de que no le habían firmado contrato a su ayudante, Miguel Ignomiriello, y al profe Jorge Kistenmacher. De todos modos, Sívori negaría cualquier problema con los futbolistas: “Los jugadores me trataron de convencer para que no me fuera, pero estoy harto de que algunos dirigentes trabajen mal y yo tenga que pagar los platos rotos», declaró una vez consumada su salida.

Argentina y el experimento de los tres técnicos que salió mal

Sellada la salida de Sívori, el interventor de la AFA, Baldomero Gigán, salió desesperado a buscar un DT para que se hiciera cargo del equipo y encontró el nombre de Vladislao Cap, quien dirigía al Deportivo Cali de Colombia. El entrenador aceptó el desafío y convocó a José Varacka y Víctor Rodríguez para conformar una especie de triunvirato que se encargaría de encauzar a la Selección.

Sin embargo, ese tridente técnico no funcionaría como lo esperado. Para empezar, tomaron la llamativa decisión de partir hacia Europa 37 días antes del comienzo de la Copa del Mundo para jugar varios amistosos de preparación para que el equipo se adaptara a la idea de juego. Pero el objetivo no se cumplió por una situación insólita: Cap y Rodríguez, sobre todo, tenían filosofías diferentes de jugar al fútbol, por lo que cambiaban de jugadores partido a partido y sucedía un hecho impensado: un tiempo se jugaba «a lo Cap», con una idea más ofensiva, y el otro «a lo Rodríguez», que proponía un juego más defensivo, con stoppers y marcas personales.

Vladislao Cap y una preparación caótica para el Mundial.Vladislao Cap y una preparación caótica para el Mundial.

A esto se sumaba que el Polaco no conocía a los jugadores de su propia selección, tal como contó Roberto Perfumo: «A mí me llamaba la atención lo poco que Cap conocía a los jugadores. Me hacía un montón de preguntas y yo le contestaba: ‘Polaco, hace tres años que estoy jugando en Brasil’». Esto lógicamente hacía que los futbolistas se sintieran incómodos en medio de una gira en la que se lograron resultados dispares (y una tremenda goleada 4-0 en contra vs. Países Bajos) y que terminó con la repentina citación de Carlos Babington a nada de empezar el Mundial, pasando a ser titular en el debut sin siquiera tener entrenamientos con el equipo.

Lógicamente, el estreno ante Polonia salió mal. Argentina perdió 3-2 ante los europeos, que eran candidatos ya que venían de conseguir la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Múnich 1972. Pero también, en gran parte, el triunvirato de DT’s volvió a tomar decisiones insólitas, poniendo a jugadores fuera de sus posiciones como sucedió con Francisco Sá (central que jugó de lateral izquierdo) y Ángel Bargas (zaguero que jugó de cinco). En su explicación, Cap contó que “Perfumo, Heredia y Bargas tienen mucha jerarquía, no podía darme el lujo de dejar a uno afuera”.

Esto generaba más malestar y confusión en los jugadores, que no comprendían las decisiones del entrenador ni a qué quería jugar, porque lo que hacía en un partido lo deshacía en el siguiente. Pero, para sorpresa del plantel, en el encuentro ante Italia el equipo funcionó mucho mejor. Argentina fue superior a la Azzurra y se puso en ventaja con un golazo de René Houseman, pero los italianos conseguirían el inmerecido empate con un gol en contra de Perfumo. Así, con esa igualdad, la Selección corría el riesgo de quedarse afuera en fase de grupos ya que debía vencer por tres goles de diferencia en la última fecha a Haití, pero Polonia también debía ganarle a Italia cuando a los dos les alcanzaba con un empate para clasificar.

La Selección dependía de Polonia para clasificar.La Selección dependía de Polonia para clasificar.

Argentina y las sospechas de soborno

Lo cierto es que Argentina no tuvo problemas ante el país centroamericano. La diferencia de jerarquía fue suficiente como para imponerse con un contundente 4-1. Pero claro, nada aseguraba que Polonia derrotara a Italia. O sí…

En la previa al partido, el técnico polaco fue contundente y dijo que su equipo iba a jugar a ganar. Pero tras bambalinas, tanto italianos como argentinos buscaban llegar a un acuerdo que se definió con un detalle impensado. Los jugadores de Polonia se ofendieron cuando la selección tana ofreció abiertamente un soborno. Esto llegó a oídos de los futbolistas argentinos , que entonces propusieron a los polacos un «premio» por ganarle a Italia, pues técnicamente no se trataba de una maniobra desleal.

Así, Polonia, que tenía pensado jugar con suplentes, puso a los titulares, ganó 2-1 y Argentina se clasificó a la siguiente ronda. Enseguida, las acusaciones contra los polacos de haber aceptado un soborno se hicieron presentes, pero ellos juraron que jamás estuvieron en contacto con jugadores argentinos.

Varios años después, Quique Wolff reveló que «los polacos se vinieron a ofrecer y nosotros dijimos: ‘y bueno’. Cada uno de los jugadores pagamos 1.000 dólares. Lo más gracioso fue que había muchachos que no tenían dinero para pagar lo que le querían dar a Polonia y lo puso la AFA, pero después lo descontó de los premios», le contó a Diego Borinsky. Lo que no se sabe con exactitud es qué sucedió con esos 25.000 dólares que pagaron los futbolistas. Algunos dicen que los recibió Robert Gadocha, extremo polaco, y hasta hay versiones de que se habría quedado con el dinero…

Luego de la incentivación, Polonia le ganó a Italia (AFP).Luego de la incentivación, Polonia le ganó a Italia (AFP).

Argentina y el partido que no quiso jugar

Lo cierto es que el objetivo estaba cumplido: Argentina accedió a la siguiente fase. A diferencia de los Mundiales anteriores, para Alemania ’74 la FIFA cambió el formato y, en lugar de jugarse cuartos de final, los ocho clasificados se distribuyeron en dos grupos de cuatro, de los cuales los punteros de cada uno jugarían la final y los segundos disputarían el partido por el tercer puesto. Y en ese sentido, la Selección no salió beneficiada ya que le tocó compartir zona con Países Bajos, Brasil y la Alemania Democrática.

Como era de esperar, Argentina ni compitió. En el primer partido padeció a la Naranja Mecánica, que se impuso con un implacable 4-0 que no fue mayor gracias a la estupenda actuación de Daniel Carnevali, que se destacó con sus tremendas atajadas, que evitaron una derrota que podría haber sido mucho más abultada. De hecho, hasta los propios jugadores argentinos quedaron atónitos con el juego de los neerlandeses: “Dividían cada tiempo en tres segmentos de 15 minutos. Presionaban en el primer cuarto de hora, bajaban el ritmo en el segundo y volvían a subirlo en el último. Eran una topadora”, fue la descripción de Perfumo.

Argentina fue arrollada por la Naranja Mecánica.Argentina fue arrollada por la Naranja Mecánica.

Fue tal la decepción que dejó el partido con Países Bajos, que el malestar entre los jugadores volvió a hacerse presente e incluso, el arquero Miguel Santoro se negó a jugar contra Brasil: “ No me tuvieron en cuenta durante la gira, nunca jugué. No me siento seguro para afrontar un partido decisivo.”, dijo Pepe. Con esto, la Albiceleste cayó 1-2 ante la Verdeamarela y ya se quedaba sin chances de avanzar en el torneo. Pero claro, faltaba un partido.

La Selección debía cerrar su participación ante Alemania del Este, pero una fuerte noticia sacudió al plantel en la previa. El 1° de julio de ese año ocurrió el fallecimiento de Juan Domingo Perón, por entonces Presidente de la Nación. La pérdida sacudió al país y su impacto no estuvo exento en la delegación, cuyos integrantes en gran parte eran peronistas.

Como el Gobierno decretó tres días de duelo, en la misa a la que asistieron los jugadores para despedir a Perón a la distancia comenzó a concebirse la idea de no presentarse ante la Alemania comunista ya que los futbolistas consideraban apropiado estar presentes en el funeral del entonces presidente, además de que creían que era una falta de respeto jugar el partido cuando el país se encontraba consternado y huérfano de líderes.

Por eso, el plantel le envió una carta a la FIFA explicando los motivos por los que no se presentaría al último partido. Sin embargo, se rechazó la solicitada de la Selección alegando que ya se habían vendido 50 mil entradas. Además amenazó a la AFA indicando que, si el equipo no se presentaba, le aplicaría una multa de 600 mil euros y le quitaría al país la organización del Mundial de 1978.

La Selección despidió a Perón con un altar improvisado en la concentración (El Gráfico).La Selección despidió a Perón con un altar improvisado en la concentración (El Gráfico).

Ante ese panorama, no quedó otra que presentarse, pero Argentina estuvo muy lejos de brillar y empató 1-1 en un partido que no fue televisado en el país por el duelo y que contó con el desapercibido debut del Pato Fillol en el arco.

Ya finalizada la participación, la Selección regresó a la Argentina luego de una participación olvidable en el Mundial. Sin embargo, e insólitamente, para Cap la actuación del equipo no fue mala: “El balance no es ni bueno, ni regular, ni malo”, indicó el entrenador en una declaración tan incomprensible como lo fue su ciclo al mando del equipo.

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