Con la mira puesta en el cruce ante Rosario Central por los octavos de final del Torneo Apertura, Gustavo Quinteros recibió una noticia que le da tranquilidad en la antesala de un partido clave para Independiente. Luego de las alarmas que se encendieron tras el triunfo frente a San Lorenzo, Santiago Montiel, Iván Marcone y Kevin Lomónaco evolucionaron de buena manera en los últimos días y estarán a disposición.
Los tocados
Las salidas de los tres durante el encuentro en el Nuevo Gasómetro habían generado preocupación en el cuerpo técnico. En el caso de Montiel, fue reemplazado a los 20 minutos del segundo tiempo y se lo vio con hielo en la zona del isquiotibial izquierdo, una señal que inevitablemente hizo recordar el desgarro que había sufrido semanas atrás en el clásico ante Racing. Sin embargo, la molestia no pasó a mayores y su presencia no corre riesgo.
Marcone, por su parte, también dejó el campo antes de tiempo tras recibir un golpe en la pierna derecha. Si bien necesitó algunos masajes, la decisión de Quinteros estuvo atravesada por la precaución: el volante central arrastraba cuatro tarjetas amarillas y el entrenador optó por preservarlo. “El partido iba 2-0 y uno siempre quiere tener a todos los jugadores a disposición para lo que viene”, explicó el DT tras el encuentro.
Alivio en el Rojo
La tercera situación fue la de Lomónaco, quien encendió una luz de alerta al salir a los 36 minutos del complemento por un calambre. No obstante, el propio defensor se encargó de llevar calma. “Solamente me apretó, sabía que iba a entrar Juan (Fedorco) para armar una línea de cinco. Era para que hagan otro cambio, por si las dudas. No me dolió nada”, aclaró.
Superado el susto inicial, en Independiente hay alivio. Los tres futbolistas serán llevados de manera progresiva durante la semana, con el objetivo de que lleguen en óptimas condiciones al compromiso en Rosario, donde el Rojo buscará dar un nuevo paso en su ilusión dentro del torneo.



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