Ariel Pereyra y Gimnasia se juntaron en un momento de naufragio para el equipo. El Lobo estaba afuera de los ocho mejores y venía de perder tres partidos seguidos. Pero desde la llegada del Pata, tal como apodan al técnico, el cambio de cara fue total: ganó todo lo que jugó, se metió en los playoffs, eliminó a Vélez y quiere hacer historia contra River.
Un récord histórico
Luego de la victoria en el José Amalfitani por 1-0, Ariel Pereyra no solo volvió a su casa con la clasificación a cuartos de final. Ahora en su espalda, el técnico de Gimnasia, tiene un récord único en este siglo: es el primer entrenador en ganar sus primeros siete partidos al mando de un equipo de Primera División.
Ganar siete partidos seguidos en el fútbol argentino ya de por sí solo es complicado, pero que sean los primeros, lo hace aún más difícil porque el grupo venía cabizbajo. Pero el Pata y Gimnasia lo lograron. Victorias ante Camioneros y Acassuso por Copa Argentina, se suman a los resultados obtenidos frente a Estudiantes de Río Cuarto, Sarmiento, Belgrano, Argentinos y Vélez. Todos duelos diferentes, con rivales de todo tipo y hasta en distintas competiciones, pero con un mismo final: victoria para Gimnasia.
La distinción individual que tiene Ariel Pereyra, se la arrebató a Mauricio Pellegrino, quien de la mano de Independiente había logrado seis triunfos seguidos en el 2015. Además, superó con creces a las cinco victorias de Facundo Sava con Quilmes, también en 2015. Algo único, muy difícil de conseguir y que sin dudas va a quedar en la historia.
Para lograr algo así, se necesitan muchas cosas, pero dentro de las más importantes está la confianza del grupo. Algo que Ariel Pereyra se ganó y sus jugadores no temen en contar. Nacho Fernández, capitán del equipo, se sinceró sobre su relación con el entrenador: “Yo lo conozco a Ariel desde Inferiores. A mí me enseñó un montón y siempre que puedo me quedo charlando con él. Tengo una gran relación«. Otro ejemplo es el de Germán Conti, a quien Pereyra le devolvió la titularidad luego de varios problemas físicos. “Estamos muy contentos y con una gran ilusión. El Pata le hizo muy bien al grupo, todos estamos preparados para jugar, es mérito de él», le comentó el central a Mundo Tripero.
Se viene River
Sin dudas es meritorio. No pasa todos los días. Gimnasia de a poco se convirtió en un equipo que puede dar pelea en todos lados y en el Monumental no piensan regalar nada. Con el partido a la vuelta de la esquina, el Pata ya palpitó el duelo: «River va a ser mucho más difícil, pero vamos con nuestras armas siempre al ataque. Que la gente confíe en los jugadores. Como siempre, pero en este momento aún más».
Un partido que puede pasar a la historia. Una racha por extender y un sueño por cumplir. Gimnasia está a las puertas del encuentro, por ahora, más importante del año y quiere hacerlo a lo grande. Pereyra va a poder contar con la vuelta de Nicolás Barros Schelotto, quien estuvo ausente ante Vélez por llegar a la quinta amarilla. Todo lo contrario pasa con Enzo Martínez, quien fue expulsado ante el Fortín. El central uruguayo sería remplazado por Renzo Giampaoli. Con un contexto y un presente histórico: el Lobo sueña de la mano del Pata.



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