Nadie se anima a ir más allá. Aunque soñar es gratis. Córdoba está convulsionada (¡¿cuándo no?!) El tema de conversación, en la previa de la final dominguera del Apertura, es monocorde, más allá del lado de la grieta en el que el hincha pueda pararse.
Algunos, por lo bajo, no quieren saber nada con una inédita consagración de Belgrano. Y no solo los de River, que comenzaron a llegar temprano a La Docta… Otros, exultantes, pintados de Celeste ilusión, solo piensan en salir campeón, anhelan en bordarse al fin la estrella triunfal.
Es cuestión de caminar las calles capitalinas. En el Buen Pastor, en La Cañada, en el remozado Café Sorocabana, en el Parque Sarmiento, en las puertas del histórico colegio Monserrat. Córdoba, todo para disfrutar. Y para sufrir también. Digamos todo.
Nadie se anima a ir más allá. Aunque viajar no es gratis. Salir campeón implica ganarse un cupo, ya en mayo 2026, para la Libertadores 2027. Para el Millo sería su 42° participación en la máxima competencia continental de club. Aunque… Para los Piratas de Alberdi, la primera, con todo lo que ello implica. ¿Tendrán preparado el pasaporte? ¿Les servirá el DNI del Mercosur? Aún faltan 90′ (o 120′). Pero…
El primer antecedente internacional pero no tan nacional
Allá lejos y hace tiempo, en 1933, Belgrano registró su primera participación en un torneo internacional. Por entonces, la Copa Beccar Varela era así considerada. Se trataba de una competencia, organizada por la Liga Argentina de Football, que reunía a los equipos de Primera,a los mejores elencos de Córdoba, Santa Fe, Rosario y… Uruguay. De ahí su carácter transfronteras.
Sin embargo, le tocó eliminar a Ferro (4-1) en octavos y ser goleado (0-5) por Racing en cuartos para concluir su tarea solo enfrentando a instituciones nacionales…
Fue Ricardo Zielinski quien puso a los Celestes en el Mundo Conmebol. Supo clasificar a Belgrano para la Copa Sudamericana 2013, donde cayó en la eliminatoria frente a Vélez, después de ganarle 1-0 en Córdoba pero tras caer 2-0 en Liniers. En 2014 continuó siendo un equipo de cabotaje y de corta duración después del 1-1 en el Kempes ante Lanús y el 1-5 en la Fortaleza del Sur del GBA.
Brasil es Pirata
El embrujo se rompió recién en 2016. Ya con Esteban González como entrenador, los Piratas dejaron out a Estudiantes (0-1 y 2-0) para darse el gran gusto de jugar su primer partido oficial fuera del país. Casi 4000 cordobeses se acercaron al estadio Couto Pereira para ver el 2-1 (con goles del Taca Bieler y Nahuel Luján, más la presencia del Cuti Romero en el XI inicial de Teté) sobre un Coritiba que se tomaría revancha por penales en el Mario Alberto Kempes por los octavos de final.
Su última vez en Sudamericana sucedió en 2024, dirigidos por Juan Cruz Real. Esa Copa, ya con fase de grupos, incluyó viajes a Manta, Ecuador (1-1 con Delfin); a Santa Cruz de la Sierra, Bolivia (2-0 al Real Tomayapo); y a Barueri, San Pablo (2-1 al Inter de Porto Alegre, que debió mudarse por las inundaciones en territorio gaúcho). Por 1/8 de final, la B volvió a viajar a Brasil. Y allí quedó: después de perder en Coritiba 2-1 ante Ahletico Paranaense, también cayó 2-0 en la vuelta.
Así, en el exterior, tiene un envidiable récord oficial de tres triunfos, un empate y una derrota. Pero su vida ‘internacional’, aunque amistosa guarda un par de capítulos que han sido inolvidables…
Cuando Panenka padeció a Belgrano y los 80’s fueron Celestes
En 1979, la selección de Checoslovaquia, por entonces última campeona de la Eurocopa, visitó la provincia mediterránea con su gran figura Antolin Panenka -sí, aquel del penal con picadita cuya ejecucción se llevó su apellido- y Belgrano lo derrotó 3-2 en Alberdi.
En esa línea, un año más tarde, se desarrolló en el estadio del paraje Chateau Carreras -el Mundialista, ahora Kempes- un hexagonal llamado Copa Córdoba que contó con la participación de tres elencos de la capital provincial (la B, Talleres e Instituto) y otros tres del extranjero (el Honved húngaro, el Servette suizo y el Fluminense carioca, dirigido por Mario Lobo Zagallo), que no dejó de ser otra cosa que uno de los viejos torneos de verano.
Los Piratas, dirigidos por Augusto Marcelino Fumero, tenían en sus filas -por ejemplo- a Osvaldo Escudero, quien venía de ser campeón del mundo Sub 20 con la Argentina del Flaco Menotti y Diego Maradona en Japón. Después de haber derrotado en el clásico a Taieeeres (2-1), se metió en la final, donde le ganó 1-0 al campeón magyar con un gol de su capitán Rubén Coletti cuando el suplementario ya le daba la bienvenida a los penales. Hubo vuelta olímpica y todo. Y quién te dice que este domingo a la tardecita…
CÓRDOBA (ENVIADO ESPECIAL)




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