Eduardo Domínguez atraviesa su momento más delicado en Atlético Mineiro tras la caída 1-0 frente a Cienciano, por la Copa Sudamericana, en Perú. Lo que realmente movió la aguja no fue el resultado como tal, sino su trasfondo: fue la primera vez que pierde ante un equipo peruano en competiciones oficiales. El dato, por sí solo, ya marca la magnitud del marcador.
Pero además, se suma a un contexto que ya venía cargado para el equipo brasileño. El gol del conjunto local, en un partido cerrado, terminó siendo suficiente para escribir una página inesperada en la historia del Galo.
Un partido que reflejó el momento
Dentro del campo, el desarrollo dejó señales mucho más concretas que una simple caída. El partido empezó a inclinarse a los 30′ del PT cuando Neri Bandiera marcó el único gol del encuentro. La jugada nació desde un lateral el cual, tras un posterior gran centro con rosca, el argentino apareció para conectar de cabeza en el corazón del área, dejando sin reacción al arquero Everson.
El golpe definitivo llegó en la parte final. A los 58 minutos, el conjunto visitante se quedó con uno menos por la expulsión del ecuatoriano Ángelo Preciado tras doble amarilla, una situación que terminó de condicionar cualquier intento de reacción.
El árbitro Falcón Pérez le mostró la segunda amarilla al ecuatoriano y el Mineiro jugó más de media hora con un jugador menos.
Con superioridad numérica, el Papá (como se los conoce a los de Cusco) controló el partido, manejó los tiempos y hasta pudo ampliar la ventaja, mientras que el equipo brasileño quedó expuesto, sin respuestas futbolísticas ni anímicas.
El resultado no solo golpea por lo histórico: también impacta en la tabla. Cienciano quedó como único líder del Grupo B con siete puntos e invicto, dando un paso firme hacia la clasificación. Del otro lado, Atlético Mineiro quedó último con tres unidades, compartiendo posición con Academia Puerto Cabello y obligado a reaccionar en las próximas fechas para no quedar afuera prematuramente.
Un presente que no levanta
El ciclo del Barba (dejó Estudiantes en febrero) atraviesa su punto más bajo desde su llegada. Y no es solo una sensación: los números lo explican. En sus últimos 10 partidos oficiales, el Mineiro muestra una irregularidad marcada: registra 3 victorias, 3 empates y 4 derrotas. Un balance irregular que refleja las dificultades del equipo para sostener una línea de rendimiento.
A esa falta de continuidad se le suman: la caída en la final estadual ante Cruzeiro, la goleada sufrida ante Flamengo (4-0) y ahora esta derrota histórica en Perú. Los albinegros compiten por momentos (como bien mencionó Domínguez en reiteradas ocasiones), pero le cuesta sostener el rendimiento durante los 90 minutos y, sobre todo, cerrar los partidos.
El equipo dejó varios puntos en el camino y no logró encadenar una racha positiva que le permita consolidarse. Cada nuevo tropiezo no hace más que profundizar la sensación de un equipo que todavía no encuentra su rumbo. Y ahora, este sábado, se le viene el clásico con Cruzeiro por el Brasileirao.
La provocación de Cienciano en las redes
Como si faltara algo, la derrota tuvo un capítulo extra. Todo empezó en la previa, cuando la cuenta oficial del Galo publicó la típica placa del partido con un tono confiado, como suele hacer antes de cada encuentro: “El Galo va a los Andes para otra noche de Copa”.
El posteo que comenzó todo
La respuesta luego del triunfo
Luego del hecho que resultó en historia, el elenco peruano utilizó sus redes sociales para celebrar el triunfo acompañada de una imagen provocadora: “El papá ganó”. En la ilustración, el burro —mascota de Cienciano— aparece imponiéndose sobre el Galo, símbolo del equipo brasileño. Además, la pieza incluyó detalles inspirados en la cultura de Perú, con bordados y diseños tradicionales que reforzaron el tono identitario y la chicana.



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