Su lugar en el mundo es bajo los tres palos, con los guantes, volando de palo a palo. A sus 21 años, como todo joven, necesita atajar. De hecho, Santiago Beltrán, con la misma edad, se transformó en una pieza clave para River. Sin lugar en Núñez, emigró a Independiente, donde tampoco sumó minutos. Por eso, si bien todavía le quedaban seis meses de vínculo, tomó una decisión lógica y fuerte a la vez: interrumpirá el vínculo con el Rojo, rescindirá en Núñez y buscará nuevos aires en el fútbol español, donde lo espera el Valladolid.
A la espera de finiquitar los últimos detalles de su salida del club de Avellaneda, donde había firmado hasta diciembre de este año con una opción de compra del 50% de su ficha, en el CARP no pondrán trabas a la hora de las desvinculación, aunque aparece un detalle clave. Porque si bien el arquero se irá con el pase en su poder y firmará en la institución de la península ibérica como jugador libre, River se quedará con un porcentaje (aún no fue informado) de una futura venta.
Con apenas ocho partidos en Reserva y dos títulos ganados (Trofeo de Campeones y de la Copa Proyección), fue promovido por Martín Demichelis en 2023, quien lo llevó a la pretemporada junto a Franco Armani, Ezequiel Centurión y Franco Petroli. Luego, si bien formó parte del staff de arqueros durante el regreso de Marcelo Gallardo, sólo fue citado a un partido de Copa Libertadores frente a Independiente del Valle, sin poder debutar en Primera.
Si bien Independiente eligió sumarlo en un puesto que tiene a Rodrigo Rey como dueño indiscutido, Lavagnino, que formó parte del plantel de Argentina en el último Mundial Sub 20, apenas disputó un partido en Reserva como arquero del Rojo en el último año y está a un paso de sumarse al Valladolid, equipo de la Segunda División de España, para ser alternativa del #1 Álvaro Aceves.
La historia de Lavagnino en River: de hacer goles a evitarlos
Lavagnino es categoría 2004, oriundo de San Miguel, Provincia de Buenos Aires, y comenzó a defender los arcos de River a los 10 años (llegó al club en 2014). A sus 18, por medio de la convocatoria del entrenador Jonatan La Rosa, el pibe de 1,90m tuvo la oportunidad de subir a la Reserva y tuvo a Franco Armani como un gran espejo: «Cuando llegó a River lo empecé a seguir más de cerca. Tenemos características parecidas, somos altos y achicamos mucho. Le veo todo el tiempo practicando cosas nuevas e intento hacerlas», le contó a la página oficial del club.
Sobre su estilo, Lavagnino se definió como «un arquero que le gusta manejar el área y, por mi altura, dominar el juego aéreo. Salgo mucho a cortar los centros, achico rápido en los mano a mano y juego bien con los pies. Para eso fue una ventaja el haber jugado de 9″. Es que de chico, con cinco años, fue el goleador del Club Leloir de San Miguel. Dos años después le propusieron ponerse bajo los tres palos y no se sacó más los guantes.
«Pidieron si alguien quería atajar para la categoría 2003, un año mayor que la mía. Y yo me ofrecí. Pero fue más por ver cómo era la experiencia de ser arquero. Me gustó y ahí empecé a jugar en el arco», confesó el arquero que tuvo un paso por Argentinos Juniors, pero «en el Bicho no tenía continuidad y entonces decidí probarme en River».





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