Hay marcas que hablan por sí solas. Y la que alcanzó Nicolás Tagliafico este sábado lo mete definitivamente en un lugar de privilegio dentro de la historia de la Selección Argentina. Porque con su presencia ante Honduras llegó a los 76 partidos con la camiseta albiceleste y se transformó en el lateral izquierdo con más encuentros disputados en la historia de Argentina, dejando atrás los 75 de Juan Pablo Sorín.
Sí, Tagliafico. Aquel pibe que no apareció en los radares de la Mayor siendo una promesa adolescente, que tuvo que hacer el camino largo y que recién debutó con 24 años, 9 meses y 9 días. El mismo que hoy, casi una década después de aquel estreno, se sienta en una mesa reservada para unos pocos.
La estadística toma todavía más valor si se pone en contexto. Porque el hombre del Lyon no sólo rompió el récord de Sorín. También superó a Gonzalo Higuaín en la tabla histórica de presencias e igualó a Carlos Tevez, dos pesos pesados de la Selección. Y lo hizo siendo protagonista: fue titular en 66 de sus 76 partidos.
Pero si hay algo que explica por qué Tagliafico llegó hasta acá no son únicamente los números. Es su constancia. Su perfil bajo. Su capacidad para competir siempre. Nunca fue el más mediático, nunca fue el que se llevó los flashes. Sin embargo, cuando la Selección necesitó un soldado confiable para la banda izquierda, ahí estuvo él.
Por eso terminó convirtiéndose en uno de los hombres de confianza de Lionel Scaloni y en una pieza clave del ciclo más exitoso de la historia reciente argentina. En su palmarés aparecen la Copa América 2021, la Finalissima 2022, el Mundial de Qatar 2022 y la Copa América 2024. Cuatro títulos que cambiaron para siempre la historia del fútbol argentino.
Y tampoco fue un espectador de lujo. Estuvo desde el arranque en noches que ya son eternas: la goleada a Italia en Wembley, la final del mundo contra Francia en Qatar y la definición ante Colombia en la última Copa América.
A los 33 años, con dos Mundiales encima (Rusia 2018 y Qatar 2022) y con el sueño intacto de disputar su tercer Mundial consecutivo, Taglia sigue sumando capítulos. Esta vez, con una marca que quedará grabada para siempre.
Porque la banda izquierda de la Selección tuvo muchos dueños. Pero desde este sábado, el que manda en los libros de historia es él




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