Es abogado, tiene una consultora e intentará amargar a River con Carabobo: «Estudiar Derecho es jodido, pero ganar en el Monumental…»

Es abogado, graduado en la Universidad Nacional de La Plata luego de nueve largos años de estudio. Tiene 28. Vive en Venezuela desde principios del 2024, en su primer salto al exterior que le dio inicio a una historia que hoy lo tiene como capitán de su club e incluso con una colección propia de una marca de ropa. Y, por si fuera poco, es arquero y enfrentará a River con Carabobo en la Copa Sudamericana: Lucas Bruera sabe de objetivos difíciles, aunque el que se le viene en el Monumental es de los mayores…

«Es una locura, pensá que la gente va a hacer turismo a la cancha de River y nosotros vamos a jugar la Copa«, dice el platense, quien se formó en las Inferiores de su querido Estudiantes y tuvo pasos por Independiente Rivadavia, Chacarita, Villa Dálmine, Estudiantes de Buenos Aires y Aldosivi, antes de partir a Venezuela. Y si bien lidera la ilusión de un equipo que llega con otros ánimos luego de haber vencido a RB Bragantino en la primera fecha, es claro: «En la anual de Argentina terminaríamos 20° ó 25°, zafando ahí, peleando», cuenta en esta charla con .

La «ventanita» que se le abre a Carabobo por el cambio de DT de River, su amistad con Ezequiel Centurión, la increíble historia de cómo se fue a jugar a Venezuela y pudo terminar la carrera, el estudio de abogado que tiene y más…

Bruera es abogado, recibido de la UNLP.Bruera es abogado, recibido de la UNLP.

-¿Qué es más difícil: media carrera de abogacía o que le puedan ganar a River en el Monumental, Lucas?

-Uf, me mataste. Creo que ganar en el Monumental. Estudiar Derecho es jodido, pero ganar en el Monumental, siendo quiénes somos, un equipo al que todo le cuesta mucho, que viene de un país que está el fútbol en crecimiento… ganar en el Monumental es más difícil.

-¿Preferían evitar a River?

-En lo preferible, nos gustaba más Argentina por el hecho de que sabíamos que había muchos brasileños y son jodidos. Nosotros jugamos contra Botafogo el año pasado y también con Estudiantes. Y, por lo menos en mi perspectiva, es más difícil ir a jugar a Brasil contra estos equipos. Estaban Atlético Mineiro, San Pablo, Gremio… Incluso Racing, que al tener un proceso tan largo como el de Costas, es un equipo que yo hubiera preferido evitar. Y River está repleto de cracks, pero está en plena reestructuración. O sea, recién se va Gallardo y llega Coudet, muchos jugadores que venían jugando no están jugando… Pero todo lo que les estoy diciendo son ínfimas diferencias porque, claramente, River es un equipo top a nivel latinoamericano. Simplemente si me decís quién prefiero que me toque, hubiera preferido este grupo.

-Entonces no podemos decir que lo festejaron, pero sí que les cayó bien.

-Sí, sí, gustó. Queríamos River, lo que no queríamos era Racing. Aparte, soy amigo de Facundo Cambeses, estuvimos en la Selección juntos, y no me hubiera gustado jugar contra él porque es muy culón, no me gusta para nada, ja. Es una bestia, el mejor arquero del país, pero tiene un culo impresionante.

-¿Ese análisis de River lo hacés vos como argentino y también lo comparten tus compañeros?

-No, no, eso lo veo yo como argentino, analizando un poco más la situación. Obviamente a mí me preguntaban. Un poco mis compañeros igual quieren jugar en el Monumental. Pero yo, analizando un poquito más profundo, pienso que Coudet, que lógicamente le cambió la cara al equipo, recién con Racing tuvo una prueba de fuego como para decir que River está rindiendo contra los más difíciles, porque a Gallardo le tocó todo lo duro.

Suele atajar con gorra, por más que sea de noche. Suele atajar con gorra, por más que sea de noche.

-¿Ves que River pueda cambiar la imagen a futuro?

-Inevitablemente la va a cambiar, porque Coudet también parece un técnico espectacular. Probablemente River termine siendo campeón de alguna competición. Sin duda, porque vas al estadio y tiene 90.000 personas; ves el plantel y el peor sería figura en cualquier equipo… Es un club que tiene una economía notable. Entonces, yo lo que justamente rescato es agarrarlo en pleno cambio, que hay una ventanita chiquitita de posibilidad. No estoy diciendo que va a ser de igual a igual, ni mucho menos. Obviamente vamos a dar todo, pero hay diferencias considerables.

-En el plantel, por lo menos. Carabobo es el tercero más grande de Venezuela y está muy bien posicionado, pero hay mucha diferencia con el fútbol argentino.

-¿Con cualquier equipo o solo con los grandes?

-Con un equipo chico, no. Ahora, con River, Boca, Estudiantes, Racing, San Lorenzo, Vélez, Lanús, hay cuadras y cuadras. Y con River, que es uno de los más grandes de Argentina, ni te imaginás. Entonces, yo todas las posibilidades que planteo son pequeñas ventanitas. O sea, una pequeña ventaja es que cambió el técnico, que llegó otro, que se están acomodando, que vienen jugando jugadores que no venían jugando… Pequeñas cosas de las que se agarra uno.

-Para que le cuentes al público argentino, ¿qué tipo de equipo es Carabobo?

– Yo creo que lo que mejor nos define es cómo nos adaptamos. Es un equipo que tiene mucho rodaje, una base ya armada. Venimos desde el 2024 jugando juntos, o sea, este es el tercer año. Y a esa base, este año se le agregaron buenos refuerzos. Por ejemplo, está Eric Ramírez, que era el 9 de Tigre; Alexander González, que es el lateral de la selección; Maurice Cova, que era el capitán de Táchira… Yo creo que estamos para competir. Lógicamente River es top a nivel mundial, es una excelente prueba también para saber cómo está el equipo.

-¿Tus compañeros te preguntaron por el Monumental?

-Nunca jugué ahí, pero como hincha de Estudiantes fui varias veces. Obviamente, yo les cuento a mis compañeros la experiencia, lo que es, pero todo lo que yo les pueda decir, una vez que llegás ahí, se cae, porque es algo único. Es un estadio que impone desde afuera, ves los videos…

-¿De qué jugador de River deberían cuidarse?

– De los 20 jugadores que tenés de River, a mí me gusta mucho Driussi. También me gusta bastante Montiel, me parece que Acuña pasa muy bien al ataque y tiene una pegada espectacular… Y bueno, Juanfer, ni te digo. Son todos cracks, jugadores tope de gama, no podría decir uno solo porque los ofendo a los demás.

-Decías que el mejor arquero del fútbol argentino es Cambeses, ¿en qué puesto lo ubicás a Armani, pese a que casi no tuvo actividad este año?

-Tiene que estar en el top 3, por lo menos. Por lo que es, por lo que significa, por lo que le dio al fútbol argentino… A mí me parece una bestia. Sin faltarle el respeto al arquero de River, para mí, siempre que Armani esté a disposición, tiene que estar. También soy muy amigo de Centurión, compartimos un tiempo en Estudiantes de Buenos Aires, yo llegaba y él se iba. Y porque él se fue, yo tuve la posibilidad de debutar y atajar en Estudiantes, así que a Eze lo quiero mucho. Obviamente, Beltrán vuela, pero Armani es Armani, es más que un arquero grande.

-¿Y cómo se lleva esa transición para un arquero tan joven como Beltrán?

-Es lo mejor que te puede pasar. Aparte él lo ha llevado bárbaro, ha atajado a un nivel altísimo, es un chico que tiene unas condiciones espectaculares, y por algo lo sentás a Franco. Si no, no sucede eso normalmente.

El año pasado se consagró campeón del torneo venezolano con Carabobo. El año pasado se consagró campeón del torneo venezolano con Carabobo.

-¿Cómo surge ir a Venezuela?

-Fue algo muy puntual. Estaba en un asado con algunos compañeros de la 97 de Estudiantes y, entre ellos, estaba Pancho Apaolaza, que jugaba acá en Carabobo. Y me dice: «Che, Loco, mirá, nos falta un arquero y están desesperados buscando uno». Esto era 27 de diciembre y yo tenía ofertas de la B Nacional. Me gustaba la idea, el tema es que me estaba por recibir de abogado y pensaba quedarme un año más en el país para terminar la carrera y después ver. Pero él me dice que le iba a comentar al director deportivo. A las 8 de la mañana del día siguiente me llaman y me dicen que me querían con urgencia. Así que nos pusimos de acuerdo rápidamente y al otro día estaba viajando para Venezuela, sin dudarlo, ja.

-¿Es muy diferente Venezuela?

-Es distinto. Ya desde que todos los precios están en dólares, por ejemplo, llegar al supermercado te cambia. Acá hubo un bloqueo económico, entonces todas las marcas son diferentes: quizás una Sprite, por ejemplo, se llama Chinoto, todo tiene su propio nombre. Me costó mucho aprender esas cosas, qué es bueno, qué no es tan bueno, dónde comprar…

-¿Se sintió allá la detención de Maduro?

-No, para nada. Acá es todo totalmente normal. Sí quizás el salario mínimo y las jubilaciones son bajas y la gente no tiene tanto poder adquisitivo como yo desearía que tuviera. Pero, después, fue solo un cambio de nombres en la presidencia.

El de abogado, su mejor título

-Che, es groso lo de haberte recibido de abogado…

-Es una locura, es heavy mal. Son muchos tipos de derechos, no es que te gusta uno o no, tenés que estudiar todos los derechos. El derecho internacional, por ejemplo, tiene muchas legislaciones, son muchos códigos, y realmente fue muy difícil. Pero, bueno, yo estaba totalmente convencido, mi mujer es abogada también y me ayudó mucho en ese sentido.

-¿Cuántos años te llevó?

-Arranqué cuando jugaba en la Quinta de Estudiantes, en 2016, y me recibí en 2024. Nueve años. Iba de a poco: en 2016, por ejemplo, fui a L’Alcudia con la Selección y metí una sola materia. Pero nunca dejé, siempre todos los años metí alguna.

-¿Es complicado para un futbolista?

-Y, las concentraciones te sacan mucho tiempo, el fútbol es muy demandante. Yo estaba cansado y me tenía que ir a la facultad, capaz que seis, siete u ocho horas: iba a las dos de la tarde y capaz me quedaba hasta las 10 de la noche. Me llevaba el tupper para comer en los recreos.

-De hecho, en tu perfil de IG antes que futbolista tenés que sos abogado…

-Me costó un huevo: muchas horas de estudio, sacar horas de dormir, mucho estrés… Por suerte tengo un papá que me dijo que si quería jugar al fútbol, tenía que ser abogado.

-Ahora, ¿cómo puede ser que haya algunos jugadores con carrera o título universitario y otros muchos que les cuesta terminar la secundaria?

-Principalmente es un tema de privilegios. Mi familia me ayudó en todo, a mí nunca me faltó nada. Más allá de irme en colectivo a entrenar, nunca tuve mayores complicaciones. Mis papás no me dieron opción: estudiás, terminás el colegio, elegís una carrera y la terminás. Y, bueno, por suerte siempre les hice caso. Pero creo que hay muchas diferencias. Hay chicos que juegan al fútbol y esa es su única herramienta de salvación. Es un tema más social.

-Hoy tenés tu página de asesoría legal, pero en el futuro, ¿te gustaría dedicarte 100% a la abogacía?

-Tengo eso con Facundo, mi primo. La verdad es que la abogacía me encanta. De hecho, también estamos estudiando para ser agentes FIFA y para ser directores deportivos. Todo lo que sea vinculado al fútbol está bueno. Y, lógicamente, teniendo la posibilidad de ser abogado, hay varias alternativas.

-¿Ganar un caso o atajar un penal?

-No, no, no, atajar un penal, ja. Casos gano miles, pero penales no atajo siempre, ja. Hacemos derecho deportivo, entonces generalmente son reclamos de jugadores. Pero el penal es algo único.

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