El encuentro entre dos generaciones que marcan el pulso de Independiente tuvo lugar este martes por la noche, lejos de la cancha pero con la misma mística. Ricardo Enrique Bochini, máximo ídolo de la historia del club, y Gabriel Ávalos, actual goleador del equipo, compartieron una cena especial en el restaurante El Antojo, reconocido por sus milanesas personalizadas.
El encuentro del ídolo y el goleador
En un clima distendido, ambos intercambiaron camisetas y posaron con una milanesa con la forma del escudo del Rojo, símbolo de identidad y pertenencia. “Para Gabi Ávalos con todo cariño”, fue la dedicatoria que el Bocha le dejó al delantero paraguayo, en un gesto que refleja el reconocimiento a su presente futbolístico.
El encuentro se dio apenas días después de que Ávalos fuera la gran figura en el triunfo por 1-0 ante Racing en el clásico de Avellaneda, disputado en el estadio que lleva el nombre del propio Bochini. Aquella noche, el ídolo observó el partido desde un palco y luego bajó al vestuario para sumarse a los festejos junto al plantel que dirige Gustavo Quinteros.
Como marca la historia, Bochini no necesitó anunciar su llegada. Su sola presencia abrió todas las puertas en el club de su vida. En medio de la euforia por la victoria ante la Academia, los jugadores lo recibieron como corresponde: con respeto, admiración y gratitud. El Maestro, fiel a su humildad, devolvió el cariño y celebró junto al equipo una victoria que quedó grabada en el corazón rojo.
Ávalos, el héroe del clásico
A sus 35 años, Ávalos está intratable y viviendo un momento único. Venía de la Selección de Paraguay y se puso la camiseta para jugar el clásico. Incluso, había jugado 70 minutos ante Marruecos. “Me tocó jugar un partido a un nivel muy alto contra Marruecos, jugué 70 minutos, había que descansar y recuperar. Por suerte pude encontrar mi gol y darle esta alegría a mis compañeros y a esta gente hermosa”, contó el goleador.
Cuando el partido estaba más para el empate, a los 36 minutos del segundo tiempo, apareció. Gran toque de Pérez Curci para Montiel, que quedó mano a mano con García Basso y tiró el centro para que Ávalos, anticipando a Di Césare, la empuje y desate el delirio. Locura total en el Libertadores de América-REB con el 1-0.
Un jugador imprescindible en el Rojo: ocho goles en el Apertura (96 partidos y 30 goles con la camiseta). Además, el equipo tiene 18 tantos en el torneo y 11 tuvieron participación directa suya (ocho goles y tres asistencias). Números que explican todo. Con este tanto, además, es el goleador del campeonato.




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