Javier Frana en el Sudamericano Sub 14 de Rosario: la presión por el ranking, el rol de las familias y el verdadero camino para llegar al profesionalismo

En una de las canchas auxiliares del Jockey Club de Rosario, lejos de las cámaras y del ruido de las grandes competencias, Javier Frana observaba atento cada punto del Campeonato Sudamericano Sub 14. El actual capitán del equipo argentino de Copa Davis siguió de cerca la actuación de los juveniles nacionales y compartió tiempo con entrenadores y jugadores en una semana especial para el tenis formativo sudamericano.

Histórico referente del tenis argentino, Frana sabe perfectamente lo que significa atravesar estas etapas. Su medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992 junto a Christian Miniussi fue uno de los hitos nacionales en este deporte. Además, conquistó Roland Garros en dobles mixto junto a Patricia Tarabini en 1996 y fue finalista de Wimbledon en 1991 junto al mexicano Leonardo Lavalle. Con esa experiencia acumulada, hoy encuentra en el desarrollo de las nuevas generaciones uno de sus principales motores dentro de la Asociación Argentina de Tenis.

“Estuve en el encuentro de los chicos argentinos contra Perú. Y también quería ver a las chicas. Ver un poco a todos y estar cerca, compartir, disfrutarlos un poco. Es algo muy lindo y se disfruta siempre”, contó a Infobae.

El ex tenista remarcó la importancia del proceso formativo y del aprendizaje emocional que atraviesan los chicos en esta etapa, y que -según remarca- va mucho más allá de los resultados. Desde su mirada, el Sudamericano representa más que una competencia continental.

“Vas viendo cómo se van armando, cómo se van construyendo como jugadores. Son etapas muy lindas y desde lo formativo es una parte muy importante porque tiene que ver con la esencia. Le comentaba a uno de los chicos que en esta semana no se están jugando el poder cumplir sus sueños a largo plazo. Va a depender de cómo asimilen este aprendizaje, estas experiencias, cómo canalicen todo lo que están viviendo y del proceso por sobre los resultados”, explicó.

En ese sentido, Frana insistió en la necesidad de que los jóvenes puedan valorar su evolución más allá de una victoria o una derrota puntual. “Es fundamental entender que es lindo ganar y tener buenos resultados, pero también hay que medirlo en base a la evolución personal y al crecimiento. Y cuando no te toca ganar, incluso poder decir: ‘Dentro de todo perdí de una manera mucho más inteligente, mucho mejor que la derrota anterior’”, reflexionó.

Javier Frana observado de cerca a los tenistas juveniles durante el Campeonato Sudamericano Sub 14 Rosario (Crédito: Prensa AAT)

La ansiedad por el ranking y las comparaciones permanentes entre jugadores de la misma edad es otro de los desafíos que atraviesan las nuevas generaciones. El rafaelino reconoció que es algo natural, aunque dejó una advertencia sobre los riesgos de poner el foco únicamente en el resultado.

“Es lógico y está bien, porque quién no quiere estar más arriba o superar un número. Lo que hay que ayudarlos es a entender el contexto: eso no es el fin. Muchos probablemente ya tengan el deseo muy marcado de ser profesionales, pero ser profesional es apenas el comienzo”, sostuvo.

Y profundizó: “Hay algunos que se ponen tanta presión y se cargan de tanta ansiedad por llegar, que cuando llegan sienten que ahí termina todo. Y no: la maratón empieza recién ahí. Muchos llegan con un desgaste muy grande y con una falta de frescura que es justamente lo que se necesita para sostener todo lo que implica ser tenista profesional”.

Además, destacó la importancia del entorno en el desarrollo de un jugador. “Para eso necesitás estar fresco, abierto, fuerte y también contenido familiarmente. Las familias tienen que estar preparadas para acompañar porque son parte del equipo”, señaló.

Ver competir a chicos de 13 y 14 años inevitablemente también lo conecta con sus propios recuerdos dentro del tenis juvenil. Frana recordó su experiencia disputando un Sudamericano en sus últimos años de formación y cómo esas vivencias permanecen intactas con el paso del tiempo.

“Yo tuve la suerte de jugar un Sudamericano en mi último año juvenil y vivir esa experiencia. También había sido algo sorpresivo, porque fui con la idea de ver a alguien que jugaba mejor que yo y terminé ganando singles, dobles y por equipos”, recordó entre sonrisas.

Sin embargo, aclaró que lo más valioso no termina siendo el resultado. “Te acordás de los torneos nacionales, de los equipos, de los compañeros. Ese Sudamericano fue especial porque fue la primera vez que jugabas bajo bandera. Entonces eso es lo que uno les trata de transmitir a ellos: que lo disfruten, que se acompañen y que compitan queriendo jugar la mayor cantidad de partidos posible”.

Actualmente, además de su función como capitán argentino de Copa Davis, Frana mantiene un vínculo muy cercano con el área de Desarrollo de la AAT y sigue involucrado activamente en el crecimiento del tenis juvenil.

Javier Frana siguió de cerca la actuación de los juveniles argentinos en el Campeonato Sudamericano Sub 14 disputado en el Jockey Club de Rosario (Crédito: Prensa AAT)

“Trato de colaborar en la medida que puedo y estar atento a aspectos que se puedan potenciar. A mí, en lo personal, trabajar y estar cerca de los chicos y de los juniors me divierte mucho. La parte formativa me estimula y me entusiasma”, afirmó.

Y cerró con una frase que resume el espíritu de su presencia en Rosario durante toda la semana: “Estar acá para mí es mucho más divertido que para los chicos jugar. También es contribuir a que haya un lindo futuro. Todos alguna vez disfrutamos cuando alguien se acercó a ayudarnos y, en este caso, es algo que yo disfruto muchísimo”.

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *